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- Las sombras y cuestionamientos que rodean al nuevo contralor Laverde
La elección del nuevo Contralor General de la República para el periodo constitucional 2026-2030 ha dejado servida una de las discusiones más profundas sobre el control fiscal, las dinámicas del poder legislativo y las exigencias éticas en la alta gerencia pública de Colombia. Con un abrumador respaldo de 269 votos sobre un total de 279 congresistas presentes en el Congreso en pleno, Jorge Eliécer Laverde Vargas logró coronarse en la cima de uno de los órganos de control más poderosos e influyentes del país. Sin embargo, detrás de la contundencia de su triunfo se teje un complejo expediente de cuestionamientos que van desde serias dudas sobre su idoneidad técnica para el cargo hasta antiguas denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, pasando por señalamientos de cercanía política con barones regionales salpicados por la corrupción y señalamientos de acoso en el entorno laboral. Laverde no es una figura ajena a los pasillos del Capitolio Nacional. Durante más de diez años ejerció como secretario general de la Comisión Sexta del Senado de la República, un espacio estratégico desde donde tejió alianzas transversales con distintos sectores políticos, bancadas partidistas e interlocutores del Ejecutivo. No obstante, su transición de un rol eminentemente administrativo y legislativo a la cabeza de la vigilancia de los recursos públicos de la nación reabrió viejos debates sobre la forma en que se construye el mérito en los concursos públicos y los antecedentes que rodean a los elegidos. Tal como se expone en la cobertura periodística de El Colombiano, el expediente del nuevo contralor condensa una serie de controversias que prometen acompañar cada una de sus actuaciones a partir de finales de agosto de 2026, cuando tome posesión formal de su cargo. Lea también: Jorge Laverde fue elegido como nuevo Contralor General El fenómeno de los libros exprés y el puntaje de experiencia Uno de los aspectos que generó mayor perplejidad durante las fases previas a la votación en el Congreso fue la calificación que obtuvo el candidato en la evaluación estricta de su hoja de vida. En el ítem de experiencia específica en materia de control fiscal, Jorge Eliécer Laverde obtuvo una puntuación de cero puntos. Ello se debe a que la mayor parte de su trayectoria profesional había transcurrido en el ejercicio de la abogacía, en la política local del departamento de Caldas y en la secretaría técnica del Senado, escenarios donde no ejerció labores directas de auditoría, fiscalización o juzgamiento de responsabilidad fiscal. Para nivelar el puntaje general en la convocatoria pública y ganar terreno frente a otros contendientes con amplia experiencia técnica en el sector fiscal, Laverde recurrió a una maniobra que llamó poderosamente la atención de analistas y medios de comunicación. Pocos días después de que se formalizara la apertura del concurso público para la Contraloría, se radicaron y registraron con número ISBN dos obras académicas de su autoría: ´IA aplicada al control fiscal en Colombia´ y ´El control fiscal desde el Congreso´. Lo singular del hecho fue que ambos libros fueron publicados y registrados ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor exactamente el mismo día, el 5 de febrero de 2026. Esta publicación relámpago le permitió sumar puntos determinantes en el apartado de producción intelectual y publicaciones, catapultándolo a la lista de finalistas favoritos que finalmente llegó a la urna del Salón Elíptico, tal como lo expuso La Silla Vacía. La sombra de 'Las Marionetas' y las raíces políticas en Caldas El origen político de Jorge Eliécer Laverde se remonta al departamento de Caldas, donde dio sus primeros pasos públicos militando en el Partido Liberal y ocupando una curul como diputado en la Asamblea Departamental durante ocho años. Fue en ese ámbito regional donde consolidó redes de contacto que más tarde le facilitarían su salto a la Secretaría de la Comisión Sexta del Senado. Sin embargo, su nombre ha quedado inevitablemente asociado con el del fallecido exsenador liberal Mario Castaño, la cabeza del mayor entramado de corrupción regional de los últimos años en Colombia, conocido judicialmente como el caso de 'Las Marionetas'. La relación entre ambos dirigentes ha sido objeto de constante escrutinio. En agosto de 2014, cuando Laverde asumía la secretaría de la Comisión Sexta, el propio Mario Castaño publicó un mensaje en la red social X en el que celebraba el nombramiento diciendo que, gracias a su gestión, el departamento comenzaba a recuperar liderazgo nacional, acompañando la publicación con una fotografía del momento del juramento de Laverde. A esto se suman versiones que señalan la existencia de vínculos de afinidad familiar entre la hija del hoy contralor y allegados al entorno del difunto excongresista. Aunque Laverde ha negado reiteradamente mantener o haber mantenido una amistad cercana con Castaño, aduciendo que sus coincidencias responden únicamente a la dinámica partidista y al origen regional compartido, sus detractores sostienen que el padrinazgo político de esa vertiente fue clave en la estructuración de su ascendencia en el Congreso. Lea también: Jorge Laverde y el nuevo mapa de poder en la Contraloría Denuncias, adquisiciones familiares y decisiones disciplinarias El ámbito económico y patrimonial de Laverde constituye otro de los capítulos más densos de su expediente público. En mayo de 2023 se radicó ante la Fiscalía General de la Nación una denuncia anónima por el presunto delito de enriquecimiento ilícito de servidor público. El documento sostenía que entre los años 2014 y 2016, periodo en el que se consolidaba su labor en el Senado, se registró un aumento notable en los bienes inmuebles atribuidos a su núcleo familiar. Según investigaciones periodísticas como las difundidas por el portal CasaMacondo, la denuncia detallaba la adquisición de al menos cinco propiedades a nombre del abogado caldense, cuatro de ellas situadas en la ciudad de Manizales y una más en el municipio de Manzanares. Adicionalmente, el escrito ponía la lupa sobre bienes adquiridos por su esposa, Olga Lucía Ríos Gaitán, y por su hija, María Camila Laverde Ríos. Entre los activos mencionados llamaba la atención un predio ubicado en La Dorada, Caldas, registrado a nombre de la hija en el año 2020, cuando apenas había alcanzado los 18 años de edad, así como un apartamento en la ciudad de Bogotá adquirido en 2022 a nombre conjunto de los tres integrantes de la familia. Dentro de los señalamientos más específicos de la denuncia se destacaba la transacción de una propiedad en el condominio Los Almendros, también en La Dorada, la cual posteriormente pasó a manos de Jhon Freddy Saldaña Leopardo, un hombre señalado en el documento por sus supuestas afinidades políticas con Laverde y sus presuntos nexos con la red de influencias de Mario Castaño. Frente a esta maraña de cuestionamientos, la defensa técnica del nuevo contralor, liderada por el abogado Ricardo Gaviria, ha salido al paso asegurando que todas las actuaciones económicas de su prohijado son plenamente justificables y legales. La defensa subrayó que en noviembre de 2024 la Procuraduría General de la Nación tomó la decisión de archivar la investigación disciplinaria que adelantaba por estos mismos hechos. Según el equipo legal, el Ministerio Público no se limitó a un trámite formal, sino que realizó cruces de información con las Oficinas de Registro de Instrumentos Públicos, analizó certificados de tradición y libertad y evaluó minuciosamente la capacidad económica del funcionario. El argumento de la Procuraduría para decretar el archivo radicó en que los ingresos acumulados por Laverde a lo largo de sus ocho años como diputado departamental, sumados a sus salarios posteriores y a sus actividades privadas anteriores, resultaban plenamente proporcionales y suficientes para respaldar las compras efectuadas. Por el lado de la Fiscalía General de la Nación, la denuncia penal no ha registrado avances sustanciales ni formulación de imputación alguna. Conflictos de interés en el Ejecutivo y señalamientos en el entorno laboral Las controversias alrededor de la figura de Jorge Eliécer Laverde no se agotan en el terreno del patrimonio ni en las alianzas políticas. Mientras se desempeñaba como secretario general de la Comisión Sexta del Senado —célula legislativa encargada constitucionalmente de tramitar los temas de transporte, obra pública, educación, comunicaciones y tecnologías de la información—, su esposa, Olga Lucía Ríos Gaitán, fue nombrada como asesora dentro del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) durante la administración de Karen Abudinen. Este hecho provocó fuertes críticas de analistas políticos, quienes advirtieron la existencia de una clara puerta giratoria y un potencial conflicto de interés, dado que el funcionario que administraba la comisión parlamentaria encargada de vigilar y legislar sobre el sector TIC tenía a su cónyuge vinculada laboralmente al despacho ministerial sujeto a dicho control. Por otra parte, la calidad del ambiente laboral y el comportamiento ético del hoy contralor en el ejercicio de sus funciones parlamentarias también se vieron manchados por un grave señalamiento en 2023. En aquel momento, la senadora María José Pizarro hizo pública una denuncia anónima presentada por una mujer que había prestado sus servicios como contratista en la Comisión Sexta. De acuerdo con el testimonio relatado, Laverde habría incurrido en conductas de acoso sexual que incluían acercamientos físicos no consentidos, comentarios inapropiados sobre el aspecto personal de la mujer y un episodio específico de tocamientos indebidos. La denunciante afirmó que tras estos sucesos decidió no volver a las instalaciones de la comisión, sufriendo posteriormente represalias operativas como retrasos e inconvenientes para obtener la certificación y el pago de sus honorarios contractuales. En su momento, Laverde rechazó de manera tajante las afirmaciones de la excontratista, catalogándolas como una estratagema difamatoria y una denuncia falsa orientada a enlodar su buen nombre. En sus declaraciones públicas sostuvo que dentro de las dinámicas administrativas de la secretaría nunca tuvo a su cargo directo a personal contratista obligado a permanecer hasta altas horas de la noche, desestimando la veracidad de los hechos narrados ante la opinión pública. Lea también: Colombia: una democracia herida de muerte por la corrupción El desafío de tomar las riendas del control fiscal del país Con la toma de posesión fijada para finales de agosto de 2026, Jorge Eliécer Laverde se alista para asumir la dirección de un organismo cuya misión fundamental es la vigilancia sobre la correcta inversión de miles de billones de pesos del presupuesto nacional. La Contraloría General de la República no solo maneja investigaciones de responsabilidad fiscal de enorme calado contra gobernantes, contratistas y altos dignatarios, sino que representa la primera línea de defensa frente a la dilapidación de los recursos públicos. El panorama que encuentra Laverde al asumir el cargo está marcado por un alto grado de escepticismo ciudadano y por el reto imperioso de demostrar una total independencia frente a los sectores políticos que lo eligieron de forma masiva en el Congreso. Las objeciones referidas a su falta de trayectoria directa en auditoría fiscal, sumadas a la sombra de los procesos archivados y las denuncias públicas, impondrán una presión mediática e institucional sin precedentes sobre su gestión. En los próximos cuatro años, cada decisión del nuevo Contralor General, cada fallo de responsabilidad fiscal y cada auditoría a los grandes proyectos de infraestructura del país serán evaluados bajo la lupa de una opinión pública que exige transparencia absoluta y el fin de las cuotas políticas en los organismos de control.
- No es necesario morir para dejar de contarse entre los vivos
Por: Nerio Luis Mejía En esta vida nada dura para siempre; todo se extingue con el transcurso del tiempo, y los años funcionan como las agujas de un reloj implacable que sentencia nuestro final. Vivimos anclados al pasado, sujetos a recuerdos que engañan a la imaginación y nos mantienen adormecidos, haciéndonos creer que habitamos el presente o que avanzamos de manera firme hacia el futuro. Pero no es más que una ilusión pasajera: ni siquiera los recuerdos son inmortales; se irán junto a nosotros al lugar que nos fue asignado desde el instante en que nacimos. Lea también: El miedo que regresa con la memoria Nos unimos en matrimonio, trabajamos sin descanso y mantenemos la mente en una producción incesante de pensamientos de día y de noche, desconectándonos únicamente en el lecho del descanso, hasta el día en que finalmente descendemos al frío y solitario sepulcro. Cada quien pretende ser el arquitecto de lo que llama «sueños», pero estos no son más que vagas ilusiones. Al final, el destino será exactamente el mismo para todos: con o sin riquezas, en cualquier momento nos embarcaremos en un viaje sin retorno. Quienes queden, recordarán por unos breves instantes el lugar que ocupábamos, pero con el pasar de los días alguien más lo tomará, y no seremos más que una sombra. Aunque somos conscientes de nuestro desenlace, nos inventamos motivaciones para una vana competencia que nos premia con ataduras a este sueño hipnótico, del cual nadie desea despertar para evitar asumir la responsabilidad de las decisiones que nos conducen al final del camino. Difiero de quienes afirman que la muerte es fría y tétrica; quizás sea, en realidad, la única certeza que conocemos los seres humanos. Sin embargo, he transitado por días en los que me enfrento a tal soledad y a un vacío tan profundo en el alma, que comprendo que no es necesario morir para dejar de contarse entre el mundo de los vivos. A menudo asemejo la vida a un paladar que ha perdido la capacidad de percibir sabores, donde todo sabe a nada; o a la travesía de un ciego que camina sin dirección, guiado únicamente por la intuición de que hallará su ruta o terminará perdido en el laberinto de su propio mundo. Es como intentar orientarse en la penumbra, en medio de un vacío absoluto donde las manos no logran palpar nada y solo se extravían en la inmensidad del tiempo, intentando aferrarse a algo que no existe. Vivo rodeado de mis seres queridos, pero cada uno de ellos carga con sus propias preocupaciones, impulsados por los afanes del destino. Se asemejan a pasajeros en una inmensa terminal, con boleto en mano, apresurados por abordar su propio tren. Mientras tanto, me encuentro sentado entre ellos, imperceptible a sus miradas, simplemente porque yo no soy su destino. Es en ese instante cuando siento el frío más intenso de los años; cuando busco una razón en medio de todo lo vivido, aun a sabiendas de que, si la descubro, nada podré cambiar. La máquina ya ha encendido sus motores para emprender el viaje que tarde o temprano todos debemos aceptar. Los hijos crecieron y tomaron su rumbo; la pareja lucha por sobrevivir aferrada a los escasos recuerdos para mantener consigo lo que considera suyo: «los hijos». Mientras tanto, el silencio de la casa nos va familiarizando con la tumba que nos aguarda una vez que dejemos de respirar el aire pesado de una existencia transcurrida entre martirios y deleites. Lea también: El viejo que en su pensamiento desafiaba al tiempo La piel se arruga y se adhiere a los huesos, la imaginación se apaga pausadamente y aquello que alguna vez llamamos sueños por fin se logra: solo quietud, silencio y soledad. Cuando esa realidad nos alcanza, ya hemos muerto para el mundo, aun si continuamos respirando en medio de los vivos.
- Anuncian primera vacuna personalizada contra el melanoma
En lo que ya se perfila como uno de los momentos bisagra para la medicina moderna, las compañías farmacéuticas estadounidenses Moderna y Merck Sharp & Dohme (MSD) anunciaron la consecución de resultados positivos en la fase 3 del ensayo clínico de su vacuna personalizada de ARN mensajero (ARNm) contra el melanoma (un tipo grave de cáncer de piel que empieza en los melanocitos, las células que dan color a la piel). Se trata de la primera vez en la historia de la oncología en que una inmunoterapia profiláctica de precisión basada en esta plataforma tecnológica alcanza con éxito el hito final previo a su solicitud de comercialización. La noticia no solo ha generado una ola de optimismo entre la comunidad científica y médica internacional, sino que desató una verdadera efervescencia en la Bolsa de Nueva York, donde las acciones de Moderna llegaron a dispararse más de un 177% en una sola jornada, arrastrando consigo a buena parte del sector biotecnológico global. El ensayo clínico pivotal evaluó la combinación del fármaco experimental intismeran autogene con pembrolizumab, la inmunoterapia comercializada por Merck bajo el nombre de Keytruda. La investigación se centró en pacientes aquejados de un melanoma en estado avanzado a quienes ya se les había extirpado quirúrgicamente el tumor primario, pero que presentaban un riesgo muy elevado de sufrir una reaparición de la enfermedad. Los datos preliminares difundidos por los laboratorios confirman que la terapia combinada alcanzó de forma estadísticamente significativa y clínicamente relevante el objetivo primario de supervivencia libre de recaída, además de cumplir el objetivo secundario crítico de frenar la diseminación del cáncer hacia otros órganos del cuerpo humano. Lea también: Una bacteria intestinal revoluciona la lucha contra el cáncer Una alianza científica probada frente al tumor cutáneo más agresivo El melanoma representa la forma más letal de cáncer de piel y constituye una amenaza creciente para la salud pública global. Según los últimos registros epidemiológicos mundiales, en 2022 se diagnosticaron más de 330.000 nuevos casos de esta patología, cuya incidencia continúa en aumento. Pese a los avances quirúrgicos, los pacientes en estadios avanzados enfrentan una probabilidad considerable de desarrollar microcomprobaciones metastásicas invisibles a los escáneres iniciales, lo que desencadena recaídas agresivas al cabo de meses o años. Para hacer frente a esta contingencia, el estudio de fase 3 reclutó a más de 1.100 participantes. El diseño metodológico dividió a la cohorte en dos brazos de estudio: un tercio de los pacientes recibió de forma exclusiva la inmunoterapia Keytruda —un estándar de tratamiento que ayuda al sistema inmune a desarmar los frenos proteicos que utilizan las células tumorales para esconderse—, mientras que los dos tercios restantes recibieron el esquema combinado de Keytruda junto con la vacuna personalizada intismeran autogene. Aunque las compañías optaron por reservar el desglose numérico detallado para un próximo congreso médico de oncología, el dictamen fue tajante: la combinación demostró ser muy superior a la monoterapia con Keytruda. Este hallazgo consolida la tendencia ya observada durante los ensayos de fase 2, presentados en el congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Médica (ASCO), donde la terapia conjunta logró reducir en un 49% el riesgo de recaída o muerte y en un 59% la probabilidad de desarrollar metástasis a distancia en una muestra de 157 pacientes. La ciencia del tratamiento 'a la carta': del genoma del paciente al fármaco A diferencia de las vacunas profilácticas tradicionales diseñadas para combatir agentes infecciosos como los virus —las cuales se producen en masa y buscan generar una respuesta inmunológica estandarizada en la población general—, la vacuna contra el cáncer opera bajo el paradigma de la medicina personalizada de máxima precisión. No se aplica para prevenir la aparición inicial de la enfermedad, sino como un tratamiento diseñado "a la medida" del tumor específico que ha desarrollado un individuo concreto. El proceso de fabricación comienza tras la resección quirúrgica del tumor. Mediante técnicas avanzadas de secuenciación del genoma completo, los científicos analizan las muestras de tejido tumoral y las comparan con el tejido sano del paciente. A través de este filtrado genético, la plataforma informática identifica las mutaciones únicas del cáncer, conocidas como neoantígenos. La tecnología de Moderna permite seleccionar hasta más de 30 mutaciones distintas que tengan la mayor capacidad de ser reconocidas por el sistema inmunitario del enfermo. Con esa información genética, se sintetiza una molécula de ARN mensajero que actúa como un manual de instrucciones temporales para las células del cuerpo. Al ser inyectada, la vacuna enseña a las células dendríticas y a los linfocitos T a identificar con precisión quirúrgica la firma molecular distintiva del tumor, adiestrando a las defensas naturales para rastrear y destruir cualquier célula maligna remanente antes de que pueda formar un nuevo foco tumoral. Lea también: El Viagra podría frenar la metástasis del cáncer Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna, sintetizó la trascendencia del logro al señalar que durante muchos años la noción de crear un tratamiento de ARN mensajero diseñado específicamente para el cáncer de una persona concreta pertenecía al terreno de la utopía científica. Hoy, remarcó el directivo, la industria está contribuyendo de forma decidida a convertir esa visión en una realidad clínica tangible. Esta conquista médica hunde sus raíces en décadas de investigación fundamental. Encuentra sus antecedentes en los descubrimientos pioneros sobre el ARN mensajero realizados en los años noventa por Katalin Karikó y Drew Weissman, galardonados con el Premio Nobel de Medicina en 2023. Asimismo, se suma a los progresos reportados por otros actores clave de la industria como BioNTech —fundada por Özlem Türeci y Uğur Şahin—, que recientemente ha presentado resultados prometedores en ensayos contra el cáncer de mama triple negativo, confirmando que la plataforma de ARNm trasciende a la crisis pandémica del covid-19 para asentarse como el gran pilar de la oncología del siglo XXI. Euforia sin precedentes en la Bolsa de Nueva York El anuncio provocó un impacto de proporciones sísmicas en los mercados financieros internacionales durante la sesión bursátil en Wall Street. La confirmación de que la tecnología de ARNm es capaz de superar la fase 3 despejó de un plumazo los temores de los inversores respecto a la sostenibilidad de los ingresos de las biotecnológicas tras el fin de la emergencia sanitaria del coronavirus. Al cierre de las operaciones bursátiles, las acciones de Moderna registraron un salto espectacular del 177,87%, ubicándose en los 174,95 dólares por título. Esta revalorización representó la mayor subida porcentual diaria en la historia de la compañía. En términos de valor de mercado, la capitalización bursátil de Moderna se incrementó en 44.483 millones de dólares en una sola jornada, alcanzando un valor total de 69.619 millones de dólares. Por su parte, los títulos de Merck Sharp & Dohme avanzaron un 12,62%, cotizándose en 152,23 dólares por unidad. El gigante farmacéutico estadounidense vio crecer su valor bursátil en 42.016 millones de dólares, elevando su capitalización total hasta los 375.504 millones de dólares. Lea también: Tu rutina de belleza puede reducir el riesgo de cáncer de mama El entusiasmo comprador actuó como un potente catalizador para todo el sector biotecnológico y farmacéutico. Firmas como Vertex Pharmaceuticals registraron alzas del 4,54%, mientras que la cotización de Eli Lilly avanzó un 4,46%. Otras gigantes de la industria también experimentaron notables impulsos alcistas, entre ellas Amgen con un incremento del 4,13%, Regeneron Pharmaceuticals con un 4,03%, Pfizer con un 3,60%, Gilead Sciences con un 3,47%, AbbVie con un 2,72%, Bristol-Myers Squibb con un 2,36% y Johnson & Johnson con una ganancia del 0,86%. Analistas de firmas financieras como Actinver y GBM Research destacaron en sus informes a clientes que los resultados del estudio no solo respaldan la efectividad clínica de intismeran autogene, sino que validan la plataforma de ARNm como un motor de crecimiento diversificado a largo plazo, capaz de abrir mercados multimillonarios en el ámbito de las enfermedades crónicas y los tumores sólidos. Cautela médica: costos, regulación y extensión a otros tumores Pese al clima de triunfo que rodea al anuncio, la comunidad investigadora ha hecho un llamamiento a la prudencia a la espera de examinar los datos completos y desagregados. Marisol Soengas, jefa del Grupo de Melanoma del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), advirtió que, si bien la trayectoria y el rigor de los laboratorios involucrados autorizan un optimismo prudente, aún quedan interrogantes cruciales por despejar antes de que este tratamiento llegue de forma masiva a los enfermos. En primer lugar, la investigadora enfatizó la complejidad técnica del proceso, que exige secuenciar cada tumor, identificar sus neoantígenos específicos y fabricar un lote individualizado de vacuna para cada paciente en tiempos biológicamente viables. Este nivel de sofisticación plantea serios desafíos logísticos y económicos. La integración de terapias personalizadas de alto coste dentro de los sistemas públicos de salud requerirá negociaciones complejas y evaluaciones de coste-efectividad rigurosas. Asimismo, existe la preocupación de que en países donde los procesos administrativos para la incorporación de innovaciones farmacológicas son prolongados, la burocracia termine dilatando el acceso real de los pacientes a estos tratamientos. Por otro lado, persiste el debate científico sobre la capacidad de extrapolar este éxito a otros tipos de neoplasias. El melanoma es conocido en el ámbito médico por ser un tumor sumamente inmunogénico; es decir, presenta una alta tasa de mutaciones y una elevada capacidad para desencadenar respuestas inmunitarias cuando se le estimula adecuadamente. Como han apuntado expertos en inmunoterapia del cáncer del CNIO, resulta esperable que esta estrategia funcione con eficacia similar en otros cánceres de elevada carga mutacional, como ciertas variantes de cáncer de pulmón, vejiga o riñón. Sin embargo, la gran duda reside en si la vacuna mantendrá la misma efectividad ante tumores "inmunológicamente silenciosos" o fríos, como el adenocarcinoma de páncreas, los cuales poseen mecanismos de inmunoevasión mucho más complejos y entornos tumorales altamente supresores. Lea también: Nuevo medicamento contra variación de cáncer de pulmón El horizonte de la aprobación comercial y la expansión clínica Con los resultados de la fase 3 en la mano, la hoja de ruta de Moderna y Merck apunta ahora acelerar los trámites regulatorios. Ambas compañías han confirmado que formalizarán las solicitudes pertinentes ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para obtener la autorización de comercialización condicional o acelerada. Paralelamente, la alianza entre ambas multinacionales no se detendrá en el cáncer de piel. En la actualidad, mantienen en curso ocho ensayos clínicos adicionales que evalúan la misma plataforma de vacunas personalizadas de ARN mensajero en combinación con inmunoterapia para abordar tumores de pulmón, vejiga, riñón y otras afecciones de alta mortalidad. De superar las barreras de escalabilidad industrial y acceso económico, el hito conseguido con intismeran autogene no solo marcará el nacimiento de la primera vacuna personalizada aprobada contra el cáncer, sino que consolidará la transición de la oncología desde los tratamientos citotóxicos masivos hacia la era de la inmunoterapia de precisión a la carta.
- ¿Está Colombia en capacidad de atender la emergencia del terremoto?
Por: Carlos Lagos Un terremoto no solo mide la resistencia de los edificios. También revela la capacidad de una sociedad para tomar decisiones bajo presión, coordinar instituciones y utilizar correctamente los recursos disponibles. El sismo de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia puso sobre la mesa una discusión particularmente sensible: ¿era necesario recibir desde el primer momento equipos internacionales de búsqueda y rescate o era más conveniente concentrar los esfuerzos en las capacidades nacionales? La respuesta no admite posiciones absolutas. Lea también: The Economist cuestiona decisiones de De la Espriella ante el terremoto Colombia cuenta con una importante capacidad de respuesta. Tiene equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, organismos como Bomberos, Cruz Roja y Defensa Civil, Fuerza Pública y autoridades territoriales con experiencia en emergencias. Existe, además, una realidad que ningún protocolo puede ignorar: en las primeras horas, los ciudadanos suelen convertirse en los primeros rescatistas. Vecinos, familiares y comunidades enteras remueven escombros antes de que llegue cualquier organismo especializado. Pero disponer de una capacidad considerable no significa tener una capacidad ilimitada. Un terremoto de gran magnitud puede afectar simultáneamente varios municipios, destruir vías de acceso, interrumpir las comunicaciones, comprometer hospitales y generar daños incluso en las estructuras destinadas a atender la emergencia. En esas circunstancias, la capacidad nacional puede quedar rápidamente sometida a una presión extraordinaria. El debate, entonces, no debería plantearse como una competencia entre rescatistas colombianos y extranjeros. La cuestión esencial consiste en determinar qué capacidades necesita cada territorio y en qué momento, y establecer mecanismos para incorporarlas sin producir desorden. La cooperación internacional tampoco puede reducirse al número de personas que llegan con equipos de rescate. Hospitales de campaña, agua potable, alimentos, medicamentos, maquinaria, comunicaciones, transporte y recursos financieros pueden ser determinantes para una población afectada. Aquí aparece uno de los mayores desafíos de cualquier emergencia: tener recursos no equivale a saber coordinarlos. Colombia cuenta con un Sistema Nacional de Gestión del Riesgo concebido precisamente para articular capacidades públicas y privadas. La prueba verdadera de ese sistema ocurre cuando las circunstancias desbordan las previsiones y obligan a tomar decisiones rápidas. Lea también: Colombia sufre el mayor sismo registrado en la última década También conviene separar la cooperación humanitaria de cualquier consideración política. La ayuda internacional no debería aceptarse por afinidad ideológica ni rechazarse por razones similares. Debe evaluarse con criterios técnicos: certificación, capacidad operativa, pertinencia, oportunidad y necesidades reales del territorio. Después de las primeras 72 horas, la discusión adquiere otra dimensión. Ya no basta con preguntarnos quién llegó primero o quién ofreció ayuda. Es necesario evaluar qué funcionó, qué falló y qué capacidades debemos fortalecer. Hay una paradoja que merece atención. Colombia posee uno de los equipos USAR más reconocidos de la región, pero ningún equipo de rescate, por especializado que sea, puede reemplazar una estructura permanente de gestión del riesgo. La prevención ocupa allí un lugar fundamental. En Colombia todavía existe una cultura que suele considerar la preparación para las emergencias como un gasto que puede aplazarse. Familias sin botiquines, edificios sin suficiente preparación, empresas que postergan inversiones de seguridad y comunidades que desconocen sus protocolos forman parte del mismo problema. En propiedad horizontal existe incluso una obligación legal: la Ley 675 de 2001 establece el seguro contra incendio y terremoto de los bienes comunes susceptibles de ser asegurados. Pero contar con una póliza tampoco garantiza por sí solo una recuperación adecuada. El valor asegurado, las coberturas y las condiciones contratadas determinan la capacidad real de reconstrucción. Lea también: De La Espriella entregó el balance del terremoto en alocución presidencial La prevención comienza mucho antes de que la tierra tiemble. La lección inmediata de este terremoto es más sencilla y más exigente: una emergencia no se enfrenta únicamente con recursos, sino con organización, mando y capacidad para tomar decisiones. La pregunta que queda para Colombia no es solamente si estaba preparada para este terremoto. Es si estará mejor preparada para el próximo.
- Gobierno De la Espriella apaga la programación de las Emisoras de Paz
El lunes festivo 17 de agosto de 2026, la cotidianidad radial en más de veinte municipios azotados históricamente por el conflicto armado en Colombia sufrió un giro drástico. A través de un mensaje enviado por la aplicación WhatsApp desde las oficinas centrales en Bogotá, la dirección de Inravisión —el nombre con el que se rebautizó al Sistema de Medios Públicos— ordenó a los responsables de las 20 Emisoras de Paz detener de manera inmediata la emisión de toda su programación habitual. La instrucción afectó del mismo modo a las 11 emisoras descentralizadas de la Radio Nacional de Colombia, una red que abarca más de 70 frecuencias a lo largo y ancho del territorio nacional. A partir de las primeras horas del martes 18 de agosto, los espacios informativos, las crónicas rurales, los programas de música autóctona y los boletines comunitarios producidos desde las regiones fueron sustituidos por una señal unificada proveniente de la capital, dedicada exclusivamente a la difusión de música continua. La transmisión local, construida a lo largo de años como un canal directo entre las comunidades y el Estado, quedó congelada sin previo aviso ni periodo de transición. Lea también: ¿Qué le espera a la paz en Colombia en el gobierno de De la Espriella? Detrás de este movimiento administrativo se encuentran las profundas transformaciones que vive el sistema radial público tras la llegada al poder del presidente Abelardo De la Espriella, cuyo mandato inició el pasado 7 de agosto de 2026. La decisión cobró fuerza tras la oficialización, mediante un decreto expedido por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) el 12 de agosto, del nombramiento de la abogada Ángela María Mora como nueva gerente de Inravisión, bajo la gestión de la ministra de las TIC, Alexandra Falla. La tesis del "aparato de propaganda" El marco argumentativo de la medida gubernamental quedó plasmado en un comunicado de prensa difundido por el MinTIC el domingo 16 de agosto. En dicho documento, la cartera de comunicaciones anunció el inicio de un plan de acción tendiente a desmontar lo que calificó categóricamente como el "aparato de propaganda en el Sistema de Medios Públicos de Colombia". Según lo informado por el Gobierno, la ministra Alexandra Falla y la gerente Ángela María Mora pactaron una reestructuración inmediata destinada a revisar la contratación vigente, auditar los convenios institucionales y suprimir las franjas noticiosas y de opinión tanto en radio como en televisión. Desde la postura del gobierno De la Espriella, la meta consignada en el comunicado oficial consiste en edificar un modelo de medios públicos caracterizado por la pluralidad, la independencia y la transparencia, evitando que la información oficial responda a sesgos ideológicos o intereses partidistas. Sin embargo, los testimonios entregados desde las entrañas de Inravisión ofrecen un matiz drásticamente distinto. Según fuentes internas consultadas en la investigación periodística de El Armadillo, las fricciones editoriales venían manifestándose con fuerza desde la semana anterior a la suspensión, particularmente durante el cubrimiento informativo del terremoto ocurrido el 10 de agosto. Varios periodistas de la entidad señalaron que la nueva administración posicionó al comunicador Diego Fajardo —quien para ese momento ni siquiera contaba con un contrato formalizado— como un veedor de las decisiones periodísticas, con facultad para intervenir directamente en los consejos de redacción. Una funcionaria del sistema de medios relató que se ejercieron vetos explícitos sobre ciertos enfoques periodísticos. Durante la planificación del cubrimiento sobre las secuelas del sismo, cuando algunos redactores sugirieron indagar por las condiciones de las comunidades indígenas y afrodescendientes afectadas en el departamento del Cauca, la indicación de Fajardo fue descartar de plano el abordaje de los pueblos originarios argumentando que ese enfoque "politizaba la información". Ante el empeño de los equipos periodísticos por defender el rigor profesional y la neutralidad informativa, la respuesta institucional se zanjó con la cancelación radical de la parrilla programática. Lea también: The Economist cuestiona decisiones de De la Espriella ante el terremoto El mandato constitucional del Punto 6.5 El apagón de las Emisoras de Paz desató una discusión de hondo calado legal y social debido al origen mismo de estas frecuencias. Su creación no respondió a un antojo administrativo de turno, sino al cumplimiento estricto del punto 6.5 del Acuerdo Final de Paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y la extinta guerrilla de las FARC. Dicho apartado estipuló la puesta en marcha de 20 "emisoras para la convivencia y la reconciliación" en zonas altamente impactadas por la confrontación armada y con históricas brechas de conectividad. Aun cuando las administraciones anteriores mantuvieron líneas editoriales diversas sobre la radio pública, los contenidos de las Emisoras de Paz conservaron su independencia operativa y su enfoque pedagógico. Trabajadores del sistema explicaron que, aunque los boletines nacionales se enlazaban con Bogotá, cerca del 90% de la grilla de programación de cada estación nacía del trabajo de campo en los territorios. Allí se emitían contenidos orientados al desarrollo agropecuario, la conservación ambiental, el fortalecimiento de la economía campesina, las muestras culturales nativas y el seguimiento localizado a la implementación de los compromisos de paz. El impacto de este silenciamiento se evidencia con claridad en casos como el del municipio de Ituango, al norte del departamento de Antioquia. La emisora local, operativa desde julio de 2019, representa la única frecuencia de paz en el territorio antioqueño, con un alcance radial que abraza a 16 municipios y más de un centenar de veredas rurales. Líderes sociales y habitantes de la zona remarcaron el valor simbólico y práctico que desempeñaba la estación. Jhonatan Sucerquia, gestor cultural de Ituango, enfatizó que transformar la estación en un canal musical genérico equivale a despojar a la región de una herramienta de resiliencia, pues el micrófono permitía proyectar una imagen del territorio ligada a la vida, el arte y la riqueza comunitaria, distanciándose de la narrativa estigmatizante que encasilla a sus pobladores como actores del conflicto armado. En idéntico sentido, el líder comunitario Julio Sepúlveda lamentó la pérdida de un servicio público indispensable para la articulación de la población urbana y rural en geografías donde la radio constituye el principal vínculo de comunicación. Lea también: La ideología sobre los escombros: Abelardo bloquea la ayuda internacional La ola de reacciones: de los firmantes de paz a la libertad de prensa La suspensión masiva de la programación local provocó un inmediato rechazo entre las colectividades políticas de oposición y las organizaciones defensoras de derechos humanos. Una de las posturas más tajantes vino de Rodrigo Londoño, conocido durante el conflicto armado como "alias Timochenko", exintegrante del secretariado de las FARC y actual presidente del partido Comunes. Londoño se pronunció públicamente a través de la red social X para denunciar que apagar la programación de estas estaciones viola de manera flagrante los compromisos adquiridos en el Acuerdo de Paz y atenta contra los mandatos de la Constitución Política de Colombia. En su mensaje, el dirigente político cuestionó la prevención del Gobierno de De la Espriella frente a unos canales cuyo propósito fundamental es la pedagogía de la no violencia a través del arte, la cultura y la memoria histórica. A estas críticas se sumó el exsenador Omar Restrepo, también del partido Comunes, quien fustigó las determinaciones del Ejecutivo acusándolo de querer hacer retroceder al país hacia épocas de polarización y violencia. Restrepo subrayó que privar de voz a las Emisoras de Paz vulnera directamente el derecho a la información de las víctimas del conflicto armado y de las comunidades marginadas, recortando los espacios ganados para la reconciliación nacional. De forma paralela, sectores del Congreso liderados por senadores como Iván Cepeda calificaron la medida como un ataque directo a los pilares democráticos y a la pluralidad informativa. En el ámbito gremial y periodístico, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) confirmó que recopila los antecedentes sobre la interrupción de las transmisiones y las denuncias sobre censura previa en las salas de redacción, con el objetivo de estructurar un pronunciamiento institucional sobre el impacto de esta medida en el derecho de la ciudadanía a recibir información diversa y veraz. El futuro del sistema radial público La parálisis de las 20 Emisoras de Paz arrastra también un drama humano e institucional. Aproximadamente 105 profesionales —entre los que se cuentan periodistas, comunicadores comunitarios, técnicos de sonido y productores locales— se encuentran actualmente en el limbo. La gran mayoría trabaja bajo la modalidad de contratos de prestación de servicios cuya fecha de terminación está fijada para el mes de octubre, lo que genera una aguda zozobra sobre la continuidad de sus puestos de trabajo y el sustento de sus familias. Lea también: El peligro del Estado de excepción al que nos lleva De la Espriella Las directivas de Inravisión convocaron a reuniones clave para definir los pasos a seguir respecto a las estaciones regionales. Entre los trabajadores circulan versiones que anticipan no solo un rediseño drástico de la parrilla de contenidos, sino un eventual cambio de nombre para la red de emisoras con el fin de retirar cualquier alusión explícita al proceso de paz o a las iniciativas del gobierno anterior. Hasta el momento de consolidar esta información, ni el equipo de prensa de la Presidencia de la República ni la gerente de Inravisión, Ángela María Mora, han respondido a las solicitudes de entrevista formuladas por diversos medios de comunicación. Entre tanto, en los rincones más apartados de la geografía colombiana, miles de oyentes rurales sintonizan sus transistores esperando el retorno de las voces de sus vecinos, mientras por los altavoces continúa sonando únicamente la programación musical distribuida desde la capital.
- General Erick Rodríguez asume el comando de las Fuerzas Militares
En lo que se perfila como un movimiento estratégico de hondo calado en el mapa de la seguridad nacional, el Gobierno oficializó la reincorporación activa y la designación del mayor general Erick Rodríguez Aparicio como nuevo Comandante General de las Fuerzas Militares. La decisión no representa simplemente una rotación en la cúpula, sino una reconfiguración doctrinaria que busca devolver la iniciativa operacional y la presencia militar a las zonas del país más golpeadas por el accionar de las estructuras armadas ilegales. El nombramiento de Rodríguez Aparicio resulta especialmente significativo si se analiza el convulso trasfondo de su salida reciente del servicio activo. Hacia el mes de junio de este mismo año, el oficial había sido notificado del pase al retiro tras una carrera militar que superaba los 35 años continuos. Aquella desvinculación se produjo luego de que el general hiciera públicas unas revelaciones sobre los mecanismos de coerción, extorsión e intimidación que venían ejerciendo las disidencias de las FARC contra la población civil en regiones neurálgicas de los departamentos del Meta y el Guaviare. Sus advertencias ponían de relieve la cruda disputa territorial entablada entre las facciones lideradas por alias Calarcá y alias Iván Mordisco. Sus posturas sin ambigüedades generaron roces en el gabinete gubernamental de la época, concluyendo en un intempestivo aislamiento administrativo y su posterior salida de la institución. Lea también: General (r) Jorge Eduardo Mora López asumirá el Ministerio de Defensa Sin embargo, el viraje institucional encabezado por la administración del presidente Abelardo De la Espriella reevaluó la trayectoria del oficial y determinó su reincorporación al servicio activo para colocarlo al frente del comando máximo del mando castrense. Para los analistas en asuntos de defensa, este giro político-militar envía una señal inequívoca a las tropas y a la opinión pública sobre el tipo de liderazgo que el Ejecutivo pretende imprimir en esta nueva etapa del orden público. Un estratega forjado en el terreno de combate La hoja de servicios del general Erick Rodríguez Aparicio refleja la formación de un militar de terreno y planificación táctica. Habiendo ingresado a las filas del Ejército Nacional a los 16 años, el oficial acumuló una experiencia vasta en unidades de choque e inteligencia en varias de las áreas más complejas de la geografía del conflicto. Entre los años 2010 y 2012, estuvo al frente del Grupo de Caballería n.º 16 Guías del Casanare, unidad fundamental para frenar el avance de las estructuras irregulares en la Orinoquía. Posteriormente, asumió la comandancia de la Fuerza de Tarea Sumapaz y de la Séptima Brigada del Ejército, roles que le sirvieron de plataforma para llegar a la Subjefatura del Estado Mayor de Operaciones Conjuntas y, más adelante, a la Segunda Comandancia del Ejército Nacional. Uno de sus hitos operacionales más conocidos ocurrió mientras se desempeñaba como comandante del Comando Conjunto N.º 2 Suroccidente. Desde esa posición, Rodríguez concibió, articuló y lideró la Operación Perseo, una acción militar de gran escala que posibilitó el despliegue e ingreso de las Fuerzas Armadas al corregimiento de El Plateado, situado en el convulso cañón del Micay en el departamento del Cauca. Este golpe estratégico permitió arrebatarle el control de un enclave histórico a los grupos dedicados al narcotráfico y a las economías ilícitas en el suroccidente colombiano. Lea también: Los grupos armados miden pulso con el ultimátum de De la Espriella Reestructuración integral de la cúpula militar La designación de Rodríguez Aparicio es apenas la punta de lanza de una reestructuración abarcadora en los mandos de las fuerzas armadas. El Gobierno también definió el regreso a la actividad operacional del general Óscar Leonel Murillo, quien fue llamado de nuevo a las filas para asumir la dirección de la Escuela Superior de Guerra. Murillo, de destacada actuación en la Séptima División y en la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, también había pasado al retiro durante la administración anterior. El organigrama operacional se completa con nombramientos clave en cada una de las armas. La jefatura del Estado Mayor Conjunto, segundo cargo de mayor relevancia en la línea directiva militar, quedó asignada al general Carlos Carrasquilla, quien ha estado al frente de múltiples unidades estratégicas y fue cofundador de las bases operativas de la Operación Perseo. En el Ejército Nacional, la comandancia principal fue encomendada al general José Bertulfo Soto, oficial procedente de la Quinta División que cuenta con formación en administración de empresas y una maestría en Defensa y Seguridad realizada en Washington. Soto estará secundado en la vicecomandancia por el brigadier general Rodolfo Morales Franco. Por los lados de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la jefatura fue asumida por el mayor general Alfonso Lozano Ariza, quien ocupaba hasta la fecha el cargo de segundo comandante. Entretanto, la Armada de Colombia quedó bajo el mando del vicealmirante Camilo Ernesto Segovia Forero, reconocido por haber comandado la nave ARC 20 de Julio durante la primera expedición científica colombiana a la Antártida. Impacto en el escalafón y retos operacionales inmediatos Este profundo remezón en la cadena de mando trae consigo importantes consecuencias sobre el escalafón tradicional. El llamado al servicio de oficiales reincorporados y el reordenamiento de las jefaturas podría forzar el retiro inmediato por antigüedad de al menos once generales que venían desempeñando cargos de responsabilidad en el mando institucional. Lea también: El reto de De la Espriella es devolverle la tranquilidad a los territorios El panorama que encuentra la nueva comandancia bajo el liderazgo del general Rodríguez Aparicio no es menor. Los principales desafíos operacionales se centran en contener el desbordamiento de la violencia criminal en zonas vulnerables como el Catatumbo, el Cañón del Micay, el Pacífico sur y los llanos orientales. Asimismo, la nueva línea directiva tendrá el reto de reactivar las operaciones ofensivas de inteligencia y desarticular las finanzas ilícitas alimentadas por la minería ilegal y las rutas del narcotráfico. Con la renovación de los mandos militares se busca imprimir un ritmo de combate y control territorial severo, ajustado a los requerimientos de seguridad institucional que demanda el país. La llegada del mayor general Erick Rodríguez Aparicio al Comando General de las Fuerzas Militares marca el inicio de una etapa operacional en la que la firmeza estratégica y la presencia del Estado se erigen como las prioridades fundamentales para los años venideros.
- Sector del gas natural invertirá US$1.031 millones este año
La industria del gas natural en Colombia alista una fuerte inyección de capital para este año con el objetivo primordial de garantizar la disponibilidad del recurso y robustecer la red energética nacional. De acuerdo con las proyecciones consignadas en el más reciente Informe de Inversiones y Aportes de la Industria del Gas Natural en Colombia 2025, presentado por el gremio Naturgas, las empresas del sector prevén destinar un monto total de US$1.031 millones durante el ejercicio de 2026. Esta cantidad representa un repunte notable en comparación con los US$883 millones ejecutados a lo largo de 2025, lo que evidencia una hoja de ruta enfocada en acelerar la búsqueda de nuevos yacimientos y consolidar la capacidad logística existente en el territorio colombiano. El desglose del presupuesto previsto para 2026 demuestra que la prioridad estratégica continuará ubicada en la base de la cadena productiva. De los US$ 1.031 millones proyectados, la partida más abultada estará concentrada en las labores de exploración y producción, renglón al que se asignarán US$839 millones. Por su parte, la actividad de transporte de gas natural experimentará una expansión de capital especialmente significativa, al recibir US$129 millones. Este último rubro estará orientado a la ampliación y mantenimiento de redes locales. Lea también: Petrobras y Ecopetrol hallan gas natural en el pozo Sandía-1 Dentro de los proyectos contemplados en el segmento de transporte, destacan aproximadamente US$25 millones que serán canalizados de manera específica para habilitar la importación de Gas Natural Licuado (GNL). Esta decisión responde a las directrices y proyectos contemplados dentro del Plan de Abastecimiento de Gas Natural aprobado por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), con lo cual el país busca contar con herramientas de respaldo técnico que aseguren la continuidad del suministro térmico e industrial frente a eventuales variaciones de la producción local. Luz Stella Murgas (foto), presidenta ejecutiva de Naturgas, enfatizó durante la presentación del informe que esta orientación de los recursos económicos responde directamente al compromiso del sector privado por atender la demanda interna y asegurar la estabilidad del sistema energético del país. La dirigente gremial sostuvo que la industria está respondiendo con inversión tangible a uno de los momentos más exigentes de la historia reciente de Colombia en materia de energía. Murgas remarcó que la meta central planteada para 2026 radica en lograr que los US$1.031 millones presupuestados no se queden en estimaciones de papel, sino que se transformen de manera efectiva en proyectos operativos ejecutados, mayor infraestructura física y una oferta firme que otorgue tranquilidad a los hogares, las industrias y los térmicos. El documento presentado por Naturgas no solo proyectó los números futuros, sino que ofreció un balance detallado de los logros sociales y la contribución económica alcanzada por el gremio durante el periodo de 2025. En ese año, la cobertura del servicio logró extenderse a más de 383.000 nuevos hogares colombianos, al tiempo que los programas de desarrollo comunitario e impacto social desplegados por las compañías afiliadas beneficiaron de forma directa a cerca de 1,6 millones de personas en distintas regiones. En el plano de la inversión social directa, las empresas energéticas destinaron US$23,4 millones distribuidos en 196 municipios pertenecientes a 21 departamentos del país. Dichos fondos se encauzaron hacia obras de acceso a servicios públicos, proyectos de generación y conexiones domiciliarias de gas, mejoras en sistemas de agua potable y saneamiento básico, fortalecimiento de la infraestructura educativa y programas de capacitación y empoderamiento comunitario. Lea también: Minminas advierte riesgo de apagón por millonaria deuda de Air-e A la par de estos indicadores sociales, la industria ratificó su papel como uno de los motores tributarios más relevantes de la economía nacional. En 2025, la actividad del gas natural generó aportes fiscales por un total de $3,57 billones de pesos entre impuestos y regalías. De esta cifra global, $2,32 billones correspondieron al pago de obligaciones tributarias a nivel nacional y territorial, mientras que los restantes $1,25 billones fueron transferidos a las arcas públicas por concepto de regalías derivadas del desarrollo de la exploración y extracción de los yacimientos. Sin embargo, el anuncio de estas proyecciones financieras coincide con un panorama operativo complejo en el terreno, marcado por las labores de atención a la emergencia derivada del terremoto registrado el pasado 10 de agosto. La contingencia telúrica obligó al sector a desplegar cuadrillas de emergencia y priorizar el restablecimiento paulatino de las redes de gas en el suroccidente y centro-occidente de Colombia, donde aún persisten miles de usuarios sin servicio por razones estrictas de seguridad. De acuerdo con los reportes entregados por Naturgas, más de 10.000 usuarios continúan a la espera de la reconexión de sus contadores en zonas vulneradas de la región del Eje Cafetero, el departamento del Valle del Cauca y el norte del Cauca. La interrupción del suministro se produjo de manera inmediata al sismo debido a la activación automática de las válvulas de bloqueo de seguridad integradas en las redes, un mecanismo concebido para cortar el flujo del gas de forma preventiva y evitar fuga de combustible, incendios o explosiones masivas ante movimientos telúricos de gran magnitud. La recuperación del servicio en los centros urbanos y rurales afectados ha requerido un protocolo riguroso de inspección casa por casa e infraestructura por infraestructura. En el Eje Cafetero, donde habitan cerca de 775.000 usuarios del sistema, la gran mayoría ha recuperado la normalidad, pero aproximadamente 4.200 clientes continúan sin servicio. Por otro lado, en el departamento del Valle del Cauca y la zona norte del Cauca, que agrupan una base de 1,43 millones de usuarios, se contabilizan todavía cerca de 5.900 reconexiones pendientes. Luz Stella Murgas aclaró que el ritmo de reconexión depende enteramente de las garantías de seguridad que encuentren los técnicos en cada sector. En múltiples municipios, las cuadrillas se han visto obligadas a suspender o pausar las tareas de habilitación debido a que las labores pesadas de remoción de escombros e intervención de maquinaria amarilla sobre estructuras colapsadas vuelven a desestabilizar la red subterránea y generan nuevas rupturas o averías en las tuberías de distribución. La vocera gremial recalcó que la vida de los ciudadanos y de los propios operarios se mantiene como la prioridad absoluta por encima de la celeridad de las reconexiones. Lea también: SPEC reanuda operaciones y fortalece el sistema energético nacional Dentro del balance de la emergencia, la presidenta de Naturgas destacó como un factor altamente positivo que la infraestructura matriz de transporte —conformada por los grandes gasoductos del país— no sufrió daños estructurales ni colapsos generalizados como consecuencia del terremoto. Esta integridad técnica del sistema principal ha facilitado que las inspecciones se concentren puntualmente en los anillos urbanos de distribución y ha permitido avanzar de forma sostenida en el restablecimiento seguro de las conexiones a medida que las condiciones físicas de las viviendas destruidas o afectadas lo van permitiendo. El panorama planteado por la industria del gas natural para los próximos meses combina así una doble agenda de alta exigencia: por un lado, culminar exitosamente la estabilización operativa del servicio golpeado por el desastre natural en el suroccidente del país y, por el otro, materializar el ambicioso plan de inversión de más de mil millones de dólares previsto para 2026. La ejecución efectiva de estos recursos determinará en gran medida la autonomía energética del país y el abastecimiento continuo para la industria, las térmicas y los millones de hogares que dependen a diario de este combustible.
- Cormagdalena enciende las alarmas por bajo caudal del Río Magdalena
La arteria fluvial más emblemática de Colombia se encuentra atravesando una de sus fases hidrológicas más complejas de los últimos años. Como consecuencia de la intensificación del fenómeno de El Niño, el río Magdalena ha alcanzado registros definidos por las autoridades ambientales como históricamente bajos para esta temporada. Las evaluaciones técnicas adelantadas por la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena) evidenciaron que, entre los días finales de julio y la primera semana de agosto de 2026, el lecho fluvial presentó profundidades inferiores a un metro en diversos tramos críticos. Lea también: El Niño alcanzará su fase más crítica a finales de año y llegará hasta 2027 Ante la situación, Cormagdalena reforzó sus esquemas de seguimiento mediante un monitoreo constante sobre las condiciones hidrometeorológicas del río. Sin embargo, la dinámica climática reciente introdujo fluctuaciones drásticas: precipitaciones focalizadas en las cuencas aportantes generaron un aumento rápido del flujo hídrico, logrando que en la estación de medición de Barrancabermeja el nivel superara los dos metros de profundidad para el 19 de agosto de 2026. Álvaro José Redondo Castillo, director ejecutivo de Cormagdalena, enfatizó que el país atraviesa un periodo marcado por una elevada inestabilidad hídrica. El funcionario explicó que la entidad mantiene una vigilancia estricta sobre los puntos clave de navegación para recabar datos oportunos y tomar decisiones adaptadas a las circunstancias cambiantes del cauce. Por ello, las autoridades reiteran que los repuntes temporales provocados por las lluvias no significan la superación definitiva de la grave sequía. En lo relativo al impacto sobre el transporte fluvial, Cormagdalena aclaró que las actividades de navegación no han sido suspendidas en el territorio nacional. Las embarcaciones destinadas al transporte de pasajeros continúan prestando su servicio con normalidad debido a su menor calado. Por el contrario, la movilidad de mercancías y carga pesada se mantiene bajo restricciones operativas de calado en las zonas donde las condiciones del cauce lo exigen. La autoridad fluvial instó a las empresas operadoras a acatar rigurosamente estas indicaciones para mitigar cualquier riesgo de encallamiento y permanecer atentas a los reportes oficiales. Lea también: El reto de la nueva ministra de minas: sortear El Niño sin apagones La alteración en el caudal del río también ha comenzado a generar afectaciones directas sobre el derecho fundamental al acceso al agua potable. Los bajos niveles registrados en las semanas pasadas crearon serios inconvenientes técnicos para la captación del recurso hídrico en municipios como Mompox, en el departamento de Bolívar, y Cerro de San Antonio, en el departamento del Magdalena. Frente a este desafío, Cormagdalena desplegó acciones articuladas con los gobiernos locales y los comités de gestión del riesgo, al tiempo que emitió un llamado urgente a las comunidades ribereñas para optimizar el consumo de agua e informarse continuamente a través de los canales institucionales y los partes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). El monitoreo satelital y batimétrico sobre el río Magdalena continuará activo mientras persistan las condiciones atmosféricas derivadas de El Niño, en un esfuerzo por equilibrar la seguridad de la navegación comercial con la estabilidad social y ambiental de las poblaciones que habitan sus orillas.
- La oposición critica a De la Espriella por gestión del terremoto
Haciendo uso del Estatuto de la Oposición, que otorga a los partidos declarados en independencia o contradicción al Ejecutivo el derecho a tres espacios anuales de réplica en televisión abierta frente a alocuciones presidenciales, el expresidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda asumieron la vocería de la bancada opositora del Pacto Histórico en una alocución de 17 minutos que sacudió la agenda pública, expuso graves cuestionamientos a la gestión operativa de la emergencia y reabrió el debate sobre el modelo fiscal para financiar la recuperación del país. La intervención combinó una narrativa institucional y comunitaria a cargo de Cepeda con una arremetida técnica, política y económica lanzada por Petro. Lejos de reducirse a un trámite procedimental, el pronunciamiento reavivó de inmediato las tensiones en el Congreso y en la opinión pública, provocando una avalancha de reacciones cruzadas entre voceros del oficialismo, quienes calificaron la postura de la oposición como un acto de cinismo político, y líderes de la izquierda, que respaldaron la exigencia de sostener la progresividad tributaria y la soberanía nacional en la atención del desastre. Lea también: Cuando la tierra tiembla, también se sacuden las responsabilidades Derechos sociales, austeridad y autogestión comunitaria El espacio de réplica fue iniciado por el senador Iván Cepeda, quien adoptó un tono pausado pero firme, enfocado en poner en el centro del debate la dignidad de las comunidades damnificadas y la defensa del tejido social. Cepeda inició expresando la solidaridad del movimiento con las familias golpeadas por el terremoto y resaltando que integrantes, líderes y congresistas del Pacto Histórico y de la Alianza por la Vida se desplegaron desde las primeras horas en los territorios para respaldar las labores de rescate, la habilitación de puntos de acopio, la distribución de víveres y la formulación de diagnósticos de daños en infraestructura social. En su diagnóstico, el legislador sostuvo que la verdadera contención del impacto inicial de la tragedia derivó del esfuerzo propio de la ciudadanía organizada, las redes de solidaridad vecinal y las Juntas de Acción Comunal. Bajo la premisa de que la organización popular es el pilar fundamental para la preservación de la vida, Cepeda estructuró un conjunto de exigencias y condicionamientos al gobierno de De la Espriella. La primera de ellas apuntó directamente a los alcances de la declaratoria de Estado de Emergencia Económica, advirtiendo que los decretos de excepción que expida la Casa de Nariño no pueden menoscabar los derechos fundamentales ni retroceder los avances socioeconómicos de las poblaciones más vulnerables y de las capas medias alcanzados durante la administración anterior. Asimismo, la intervención alertó sobre la inminencia de una segunda emergencia climática asociada a la sequía y al avance del fenómeno de El Niño, cuyas manifestaciones iniciales en forma de incendios forestales amenazan con cruzarse con la devastación provocada por el sismo. Para evitar una doble tragedia regional, Cepeda instó a desplegar un plan nacional integral de prevención y coordinación interinstitucional. En el plano de la austeridad del gasto público, solicitó formalmente al Consejo de Estado ratificar la vigencia del decreto dictado en el gobierno saliente que eliminó la prima especial de servicios de 18 millones de pesos para los congresistas, y requirió al Ejecutivo actual destinar de manera exclusiva esos fondos a la atención directa de los damnificados. Finalmente, el senador interpuso una línea roja en materia de orden público e internacionalización de la ayuda, exigiendo que la tragedia no sea instrumentalizada para normalizar la presencia de fuerzas militares extranjeras en labores de seguridad interna. Recordó que cualquier operación castrense foránea en suelo nacional requiere la autorización previa del Senado, según lo estipula el artículo 173 de la Constitución Política. Como fórmula para acelerar la reconstrucción, propuso la concertación urgente de un marco normativo que faculte la contratación directa entre el Gobierno Nacional y las organizaciones comunitarias y juntas vecinales, garantizando que los recursos fluyan sin la intermediación de grandes estructuras corporativas. La arremetida de Gustavo Petro A su turno, el expresidente Gustavo Petro asumió la palabra con un discurso marcadamente incisivo que cuestionó la idoneidad operativa de las primeras cien horas de respuesta estatal, periodo que definió como crucial para el salvamento de vidas humanas. Petro atribuyó el caos inicial a lo que calificó como una severa incapacidad en el proceso de empalme por parte del equipo entrante de Abelardo De la Espriella, lo que, en su criterio, derivó en una parálisis de las capacidades de socorro estatal previamente instaladas. Uno de los puntos centrales de su denuncia se enfocó en la inoperancia de la infraestructura de salud pública desplegada en el litoral Pacífico. Petro señaló explícitamente el caso del buque hospital Benkos Biohó, una embarcación dotada para la atención de alta complejidad en zonas costeras y fluviales, asegurando que permaneció anclada e inerte durante siete días en el puerto de Buenaventura mientras la población afectada carecía de asistencia médica urgente. De igual modo, cuestionó la falta de reactivación de los miles de profesionales de la salud agrupados en el programa de territorios saludables, atribuyendo esta omisión al desconocimiento de los equipos técnicos y a un sectarismo político que privilegió la solicitud de hospitales de campaña y el modelo de aseguramiento privado sobre la red pública. Lea también: The Economist cuestiona decisiones de De la Espriella ante el terremoto En materia diplomática y de asistencia internacional, el exmandatario rechazó la presencia en terreno de delegaciones de búsqueda y rescate provenientes de Israel, argumentando que la atención de la catástrofe requería personal capacitado en salvamento urbano humanitario y no delegaciones de inteligencia o seguridad militar. Petro advirtió sobre el riesgo de que la reconstrucción del país sea utilizada como plataforma para la entrega de concesiones mineras, petroleras o territoriales a intereses externos a cambio de financiamiento. Frente al costo fiscal de la recuperación nacional, estimado en unos 40 billones de pesos, Petro desestimó que la crisis pueda resolverse mediante donaciones del sector privado, a las que tildó de limosnas insuficientes en proporción a la magnitud del daño, o a través del endeudamiento público con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional. Como alternativa de fondo, propuso a la administración de De La Espriella rescatar el proyecto de reforma tributaria de 20 billones de pesos presentado al término de su mandato, enfocado en gravar las grandes fortunas y patrimonios acumulados, e implementar una reducción coordinada en las tasas de interés del Banco de la República para aliviar la presión presupuestal y reactivar la economía desde las bases populares. Ola de reacciones y la respuesta de la bancada opositora El contenido de la réplica encendió de inmediato una fuerte polémica en el escenario político colombiano, dividiendo de manera drástica las posturas entre el oficialismo y los sectores defensores de la intervención de la oposición. Desde la orilla aliada al Gobierno Nacional, los señalamientos contra Petro y Cepeda fueron tajantes, calificando sus declaraciones como un intento de deslegitimar la gestión gubernamental en medio de una coyuntura crítica. El exsenador Ernesto Macías Tovar reaccionó enérgicamente cuestionando el fondo y la forma de la alocución. Macías tildó de infame y cínica la postura de los líderes del Pacto Histórico, afirmando que quienes estuvieron al frente del Gobierno anterior carecen de autoridad moral para dar cátedra de administración pública tras dejar debilitadas las arcas del Estado. Asimismo, el dirigente conservador puso en duda la validez legal de la participación de Petro en un espacio reservado para la oposición parlamentaria e instó irónicamente al presidente De la Espriella a no realizar más alocuciones públicas para evitar que sean utilizadas como plataforma de confrontación política. En esa misma línea, la concejala de Bogotá Sandra Forero defendió el despliegue de ministros y funcionarios gubernamentales que la administración De la Espriella ha mantenido en las zonas afectadas desde el primer día de la emergencia. Forero recordó las investigaciones y cuestionamientos que rodearon el manejo de los recursos públicos en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres durante el periodo de Petro, señalando que resulta inaceptable utilizar una catástrofe natural para sembrar desconfianza institucional y hacer política con la tragedia. Por su parte, el analista Germán Ricaurte cuestionó la viabilidad técnica y política de la propuesta tributaria planteada por el expresidente, advirtiendo la contradicción implícita en exigir un aumento de impuestos de 20 billones de pesos cuando, de ser propuesto por la actual administración, suscitaría la inmediata movilización social de la izquierda. En contraste, la dirigencia del Pacto Histórico cerró filas en torno al mensaje de la réplica. El exdirector de Prosperidad Social Gustavo Bolívar respaldó con firmeza la propuesta de reorientar los 18 millones de pesos de la prima parlamentaria hacia las familias víctimas del sismo y defendió la vigencia de la reforma tributaria progresiva como el mecanismo más justo para evitar que la carga económica recaiga sobre los sectores populares a través de deuda pública. A su vez, las representantes a la Cámara Claudia Romero y Marco Hincapié reiteraron que la oposición mantendrá un ejercicio de fiscalización riguroso pero con disposición al trabajo conjunto, insistiendo en que la prioridad absoluta del Estado debe ser la protección de la vida, la transparencia en la contratación y la garantía de una reconstrucción integral sin discriminaciones políticas. Lea también: Shakira moviliza millonaria alianza para reconstruir colegios en Chocó El trasfondo del debate: dos modelos de país frente a la crisis Más allá de los duros cruces verbales, la réplica del Pacto Histórico expone el dilema de fondo que enfrentará Colombia en los próximos meses. La atención del desastre natural ha dejado al descubierto la colisión estructural entre dos modelos antagónicos de gestión pública y política fiscal. Mientras el gobierno de Abelardo De la Espriella perfila un esquema de excepción orientado a otorgar alivios tributarios —incluyendo la eventual eliminación o modificación del impuesto al patrimonio para estimular la inversión privada—, la oposición sostiene que la financiación de la reconstrucción debe apoyarse en la tributación directa a las altas fortunas y en la contratación con las comunidades organizadas. El rumbo de esta discusión no solo determinará la velocidad y efectividad con la que se levantarán los municipios devastados por el sismo, sino que trazará el margen de gobernabilidad del nuevo Ejecutivo. En un ambiente marcado por la polarización y la vigilancia ciudadana, el trámite de los decretos de emergencia en el Congreso y la respuesta fiscal ante la crisis se convierten en la primera prueba de fuego para la estabilidad política del país.
- Investigan posibles fallas en edificaciones y corrupción en Cali
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió recientemente a la capital del Valle del Cauca dejó tras de sí una estela de dolor, pérdidas humanas e innumerables escombros. Sin embargo, a medida que las labores de rescate van cediendo espacio al diagnóstico técnico de los daños, ha comenzado a instalarse una profunda inquietud entre la ciudadanía y las autoridades locales: ¿por qué se desplomaron estructuras de construcción reciente que, en teoría, debían estar sujetas a las estrictas exigencias de la normativa sismorresistente colombiana? Ante esta encrucijada, la Alcaldía de Cali anunció la apertura de un peritaje técnico e independiente con el firme propósito de determinar si detrás de los derrumbes existieron errores de ingeniería, inconsistencias en los códigos de edificación, graves negligencias en los controles de inspección o directamente episodios de corrupción en el sector inmobiliario y de la construcción. Lea también: Cuando la tierra tiembla, también se sacuden las responsabilidades El mandatario local, Alejandro Eder, ha sido enfático en manifestar que las imágenes de edificios relativamente modernos reducidos a ruinas no pueden pasar desapercibidas para la administración pública ni para los órganos de control. Resulta sumamente preocupante observar el comportamiento que tuvieron inmuebles cuya antigüedad hacía suponer un nivel superior de resistencia ante movimientos telúricos de gran escala. Por esta razón, el gobierno municipal resolvió articular un trabajo conjunto con instancias de alta credibilidad técnica y académica, entre las que sobresalen la Sociedad Colombiana de Ingenieros y un selecto grupo de docentes e investigadores de la Universidad del Valle. Este bloque de expertos tendrá la responsabilidad de liderar una evaluación estructural exhaustiva que determine si en la edificación de los complejos residenciales y comerciales afectados se respetaron los parámetros legales o si, por el contrario, se optó por la reducción indebida de costos mediante el uso de materiales de inferior calidad, el acortamiento ilegítimo de procesos constructivos o la vulneración intencionada de los planos originales. La magnitud de la tragedia que enfrenta la ciudad queda al descubierto en los informes oficiales consolidados durante las jornadas de atención inmediata. Las autoridades han contabilizado un saldo trágico de 144 personas fallecidas y 1.569 heridos. Paralelamente, los puestos de mando unificado registran un volumen abrumador de 7.797 reportes ciudadanos referentes a viviendas o edificios residenciales con afectaciones de diversa índole. La radiografía inicial del desastre confirma además el desplome total de 46 edificaciones, mientras que 177 sufrieron derrumbes parciales y 197 más registran daños estructurales severos que comprometen seriamente su habitabilidad futura. Frente a semejante escenario de vulnerabilidad, más de medio centenar de equipos integrados por ingenieros estructurales especializados recorren día a día los distintos sectores de la capital vallecaucana realizando revisiones a fondo. De los más de 920 inmuebles analizados minuciosamente hasta el momento, cerca de cuatrocientas edificaciones evidencian fallas estructurales gravísimas o desplomes parciales de consideración, lo que abre la posibilidad real de que varias de ellas tengan que ser demolidas en las próximas semanas para evitar tragedias adicionales. A la par de estas brigadas especializadas, la administración local mantiene desplegadas cuadrillas de valoración preliminar cuyo objetivo es priorizar aquellos predios que exigen una intervención técnica urgente por parte de los peritos. El alcance social del evento sísmico trasciende ampliamente la destrucción material inmediata. Los procesos de censo e inspección comunitaria liderados por más de 300 funcionarios públicos han permitido caracterizar hasta la fecha a más de 10.000 familias, cifra que agrupa a más de 25.000 ciudadanos damnificados según las proyecciones institucionales. Como ha remarcado la Alcaldía, la condición de damnificado no atañe exclusivamente a quienes vieron sus hogares convertirse en escombros en cuestión de segundos, sino también a miles de familias que se han visto forzadas a evacuar inmuebles agrietados e inestables, enfrentándose a la incertidumbre económica y habitacional de cara a un proceso de reconstrucción que se vislumbra extenso y complejo. En el ámbito humanitario, los organismos de socorro no han cesado sus operaciones y concentran sus esfuerzos finales en la búsqueda y extracción de las últimas seis personas reportadas como desaparecidas, cuyos focos de localización se sitúan en tres puntos específicos de la ciudad. Las autoridades locales han reiterado su compromiso inquebrantable de mantener las labores hasta agotar todas las posibilidades y devolver con dignidad a las víctimas a sus seres queridos, haciendo notar que 132 de los cuerpos recuperados ya han sido plenamente identificados y entregados a sus familias para sus correspondientes honras fúnebres. Lea también: Lavado de activos y codicia: la receta mortal de la vivienda en Cali El trasfondo ético y legal de este caso sitúa a Cali en una coyuntura decisiva para la ingeniería civil y la gestión pública en el país. El alcalde Eder fue contundente al advertir que la superación de la emergencia no concluirá con el rescate de las víctimas ni con la estabilización física de las estructuras amenazados por el derrumbe, sino que abrirá paso de manera ineludible a una fase de depuración de responsabilidades. Si los peritajes comprobaren que existieron licencias de construcción otorgadas irregularmente, omisiones deliberadas por parte de las curadurías urbanas o la supresión de elementos de refuerzo estructural por parte de los constructores, se emprenderán las acciones penales, disciplinarias y administrativas correspondientes. La búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido en los cimientos de estos edificios busca no solo resarcir a los afectados, sino sentar un precedente contundente sobre los estándares de seguridad y la transparencia que deben regir en el desarrollo urbano de Colombia.
- La U.E. y 125 naciones apoyan a la Corte Penal Internacional
La tensión entre la administración del presidente estadounidense Donald Trump y las instituciones del multilateralismo ha alcanzado un punto de conmoción internacional. En una postura de firmeza institucional, la Unión Europea y la Asamblea de los Estados Partes de la Corte Penal Internacional (CPI) han decidido responder de forma frontal a la Casa Blanca tras la formalización de un paquete de sanciones punitivas dirigidas contra la alta cúpula del tribunal con sede en La Haya. El choque diplomático expone una hendidura profunda en las relaciones transatlánticas y pone a prueba la resistencia del derecho internacional frente al uso de herramientas económicas por parte de la principal potencia global. Lea también: Ocupación israelí de territorios palestinos es ilegal: Corte Internacional El detonante de este escenario de confrontación diplomática fue la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo la conducción del secretario Marco Rubio, de incluir en las listas de sancionados a la jueza japonesa Tomoko Akane, actual presidenta de la CPI, y al abogado senegalés Abdoulaye Seye, litigante principal de la Oficina del Fiscal. Las medidas punitivas implican la congelación de activos bajo jurisdicción norteamericana, restricciones bancarias y la anulación o denegación de visados. Desde la perspectiva de Washington, el tribunal ha incurrido en una extralimitación de su mandato al pretender ejercer jurisdicción sobre ciudadanos de Estados que no han ratificado el Estatuto de Roma, haciendo alusión directa a las investigaciones desarrolladas sobre actuaciones militares en Afganistán y en el conflicto palestino-israelí. La respuesta desde los centros de decisión europeos no se hizo esperar. De acuerdo con el despacho informativo difundido por la agencia EFE, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, manifestaron de manera coordinada su respaldo irrestricto a la labor del órgano judicial. Ambos dirigentes remarcaron que la CPI desempeña un rol insustituible para hacer justicia a las víctimas de las atrocidades más execrables del mundo, motivo por el cual sus magistrados y funcionarios deben contar con las garantías necesarias para actuar de forma independiente y sin ceder a presiones ni intimidaciones externas. En esa misma línea, la Asamblea de los Estados Partes de la CPI, instancia que representa a 125 naciones firmantes del tratado fundacional, emitió un pronunciamiento corporativo en el que acusó a la Casa Blanca de socavar progresivamente el Estado de derecho mundial. Los países miembros advirtieron que esta escalada de medidas punitivas contra jueces y fiscales entraña el riesgo de obstaculizar las investigaciones en curso, entorpeciendo los esfuerzos globales para garantizar la rendición de cuentas e invalidando el marco normativo internacional construido durante décadas. Este pulso trasciende el ámbito puramente procesal o administrativo y se adentra en el debate sobre la vigencia del orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial. La tesis de Washington postula la prevalencia absoluta de la soberanía nacional frente a jurisdicciones externas. Por contraparte, las democracias alineadas con el Estatuto de Roma sostienen que el principio de complementariedad faculta a la CPI para actuar como tribunal cuando los sistemas judiciales domésticos no investigan o no juzgan genuinamente crímenes de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra. Lea también: De la Espriella estaría evaluando el retiro de la Corte Penal Internacional Organizaciones no gubernamentales y analistas del derecho internacional, cuya postura ha sido analizada en los documentos de trabajo de CIDSE, coinciden en que permitir la persecución financiera o migratoria individual contra jueces en el ejercicio de sus funciones sienta un precedente nefasto. El mensaje implícito que se envía a regímenes autoritarios y perpetradores de abusos en diversos continentes es que la fuerza económica o geopolítica puede utilizarse para neutralizar los instrumentos de justicia universal. A pesar del impacto operativo que estas restricciones bancarias y de movilidad representan para la logística cotidiana de la fiscalía y la protección de testigos, el compromiso asumido por la Unión Europea busca articular salvaguardas diplomáticas y jurídicas para proteger la integridad de los funcionarios. La coincidencia entre Bruselas y más de un centenar de gobiernos de América Latina, África, Asia y Europa reafirma la determinación comunitaria de no dejar caer el pilar fundamental de la justicia penal internacional frente a mandatos ejecutivos unilaterales.
- Gobierno avala endeudamiento de US$50 millones para Barranquilla
El Ministerio de Hacienda y Crédito Público dio la autorización formal para que el Distrito Especial, Industrial y Portuario de Barranquilla concrete la contratación de una operación de crédito público externo hasta por 50 millones de dólares con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). La aprobación estatal permite a la administración local incorporar este vital paquete de financiación multilateral, destinado teóricamente a consolidar la agenda verde de la capital del Atlántico a través de intervenciones urbanísticas, recuperación de ecosistemas estratégicos y fortalecimiento de infraestructuras sostenibles. La operación, que venía estructurándose y negociándose de manera técnica desde hace más de un año entre los equipos del Distrito y la entidad multilateral, cuenta ya con el aval de la Nación. Sin embargo, este nuevo compromiso financiero reabre una intensa controversia en los sectores económicos y políticos de la región, toda vez que se suma a una abultada cartera de obligaciones financieras que tiene contra las cuerdas la capacidad de pago y la sostenibilidad fiscal del erario barranquillero a mediano y largo plazo. Lea también: El nuevo gobierno desmanteló la reserva técnica del MinHacienda El destino de los recursos De acuerdo con las especificaciones técnicas y los compromisos adquiridos entre la Alcaldía de Barranquilla y la CAF, los 50 millones de dólares —que al tipo de cambio actual representan una suma superior a los 200.000 millones de pesos colombianos— serán orientados exclusivamente a la ejecución del programa de sostenibilidad, resiliencia climática e infraestructura verde. Entre las obras priorizadas se encuentra la financiación de las nuevas fases del Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, un megaproyecto ambiental proyectado para la conservación del ecosistema de manglar y el turismo ecológico. Asimismo, los recursos pretenden apalancar la intervención de la franja costera de Puerto Mocho, el plan de ordenamiento ambiental de caños en el centro histórico y zonas aledañas, la creación de nuevos parques lineales en cuencas urbanas y la consolidación de redes de monitoreo de calidad del aire y control de emisiones contaminantes. Desde la perspectiva del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Barranquilla ha sido considerada un referente regional dentro del concepto de "biodiverciudades", al enfocar sus modelos de desarrollo urbano en la integración del río Magdalena y los cuerpos de agua costeros con la malla urbana. Voceros de la entidad financiera han remarcado que el desembolso cuenta con sólidas matrices de evaluación técnica y social, respaldando proyectos con alto impacto potencial en la calidad de vida comunitaria y la mitigación del cambio climático. La Gerencia de Ciudad y la Secretaría de Hacienda distrital han insistido en que este financiamiento multilateral ofrece condiciones financieras más favorables en plazos y tasas respecto al mercado bancario comercial tradicional, lo que, a juicio de la administración, optimiza el perfil del endeudamiento para obras públicas con rentabilidad social de largo alcance. Lea también: El PIB debería crecer al 5% para sanear las finanzas públicas: ANDI Un nuevo compromiso financiero para una ciudad ya profundamente endeudada Detrás del entusiasmo oficial por la consecución de recursos internacionales se esconde una realidad fiscal compleja y preocupante para las finanzas públicas de la ciudad. El ingreso de este crédito por 50 millones de dólares no ocurre en un entorno fiscal holgado, sino que representa la adquisición de una nueva acreencia en un Distrito que acumula niveles históricos de deuda pública. Durante las últimas administraciones, la estrategia de desarrollo e inversión en infraestructura masiva de Barranquilla ha dependido de forma desmedida del crédito bancario, tanto nacional como internacional. A la fecha, la deuda pública bruta directa de largo plazo del Distrito supera los 3 billones de pesos, a lo que se adicionan cuantiosas obligaciones derivadas de vigencias futuras excepcionales comprometidas a más de una década, así como esquemas de financiación mediante valorización y concesiones urbanas. Para cubrir los recurrentes déficit de caja y la falta de liquidez operativa inmediata, la administración distrital ha tenido que recurrir de manera constante a operaciones de endeudamiento de corto plazo y tesorería durante los períodos fiscales recientes. El abultado servicio de la deuda —el pago anual correspondiente a capital e intereses— consume una porción sustancial del presupuesto de ingresos corrientes de libre destinación, reduciendo de manera drástica el margen de maniobra fiscal del Gobierno local para atender gasto social operativo o imprevistos macroeconómicos. Analistas económicos y centros de pensamiento fiscal han advertido repetidamente que la trayectoria de endeudamiento de la capital del Atlántico raya en los límites permitidos por las normas de responsabilidad fiscal territorial, como la Ley 358 de 1997. Si bien los indicadores oficiales de capacidad de pago aún se mantienen dentro de los márgenes legales gracias al crecimiento en la recaudación del impuesto predial y de industria y comercio (ICA), la presión que ejerce la volatilidad de las tasas de interés y el riesgo de tasa de cambio al contraer deuda en moneda extranjera representa una vulnerabilidad latente para la estabilidad financiera de las próximas generaciones de barranquilleros. Sectores críticos en el Concejo Distrital y la ciudadanía han señalado que, si bien las intervenciones ecológicas y los espacios públicos son necesarios para la transformación urbana, continuar contrayendo deuda para financiar infraestructura sin haber consolidado una ruta clara de saneamiento financiero pone en riesgo la viabilidad presupuestal de la ciudad. El cuestionamiento central radica en si el volumen de ingresos propios de Barranquilla será suficiente para cubrir los compromisos acumulados cuando comiencen los períodos de amortización de capital de este y otros créditos multilaterales. Lea también: Ingeniería financiera: EE.UU. vende euros para sostener al yen El reto de la ejecución y la disciplina presupuestal Con la autorización del Ministerio de Hacienda completada y los trámites contractuales con la CAF en su fase de perfeccionamiento, el desafío para el Gobierno de la ciudad será doble. Por un lado, tendrá la obligación de garantizar una ejecución transparente, eficiente y expedita de los recursos asignados para que los beneficios ambientales y sociales prometidos se materialicen sin sobrecostos ni dilaciones operativas. Por otro lado, la Secretaría de Hacienda distrital enfrentará la imperiosa necesidad de reestructurar su plan financiero plurianual, demostrando que la incorporación de estas nuevas obligaciones en dólares no derivará en un estrechamiento mayor de las finanzas distritales ni en la necesidad de incrementar la carga tributaria a los contribuyentes para saldar el pasivo acumulado. La evolución de este crédito se convertirá, sin duda, en uno de los termómetros más rigurosos para medir la sostenibilidad real del modelo de desarrollo urbano que Barranquilla proyecta ante el país y la banca internacional.











