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- La Selección Colombia jugará la serie Road to 26 en EE.UU.
La Selección Colombia Masculina de Mayores disputará dos partidos internacionales en territorio estadounidense durante el mes de marzo, como parte de la serie “Road to 26”, un ciclo de preparación que reúne a cuatro de las selecciones más destacadas del fútbol mundial: Brasil, Colombia, Francia y Croacia. Estos encuentros representan pruebas de alto nivel competitivo para el equipo dirigido por Néstor Lorenzo, que continúa su proceso de preparación con miras a los retos del calendario internacional y al camino hacia el Mundial de 2026. Lea también: Roberto Martínez habló sobre el cruce ante la Selección Colombia El combinado nacional jugará sus compromisos en las ciudades de Orlando y Washington D.C. El primero de ellos se disputará el jueves 26 de marzo en el Camping World Stadium de Orlando, Florida, frente a Croacia. Este encuentro marcará un hecho histórico para el fútbol colombiano, ya que será el primer partido oficial entre ambas selecciones a nivel absoluto. Posteriormente, el domingo 29 de marzo, Colombia se medirá ante Francia en el Northwest Stadium de Landover, Maryland, en cercanías de Washington D.C. Este será el cuarto enfrentamiento entre cafeteros y galos. El historial favorece a los europeos con dos victorias contra una de Colombia. El triunfo colombiano más reciente se dio en marzo de 2018, en un amistoso disputado en el Stade de France, donde la ‘Sele’ protagonizó una recordada remontada al pasar de perder 2-0 a ganar 3-2. Desde la Federación Colombiana de Fútbol se destacó la importancia de estos compromisos, no solo por el nivel de los rivales, sino también por el contexto internacional en el que se desarrollan, permitiendo al cuerpo técnico evaluar variantes y consolidar el grupo de cara a futuras competencias oficiales. En cuanto a la boletería, las entradas para ambos partidos saldrán a la venta el martes 13 de enero de 2026 a las 10:00 a.m. (hora del este de Estados Unidos). Los aficionados interesados podrán registrarse previamente para acceder a una preventa exclusiva a través del sitio web RoadTo26.com. Lea también: Selección Colombia: 2025 con altibajos y un 2026 lleno de ilusión Los horarios de los encuentros aún están por definirse y estarán sujetos a modificaciones por parte de la organización. Calendario de partidos Jueves 26 de marzo Colombia vs. Croacia Lugar: Camping World Stadium (Orlando, Florida) Hora: Por definir Domingo 29 de marzo Colombia vs. Francia Lugar: Northwest Stadium (Landover, Maryland) Hora: Por definir
- Inflación en Colombia fue del 5,10% durante 2025
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) informó que en diciembre de 2025 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación anual de 5,10%, ligeramente inferior al 5,20% observado en diciembre de 2024. La directora del DANE, Piedad Urdinola, explicó que “esto deja entonces ya las cifras anuales para este 2025 en 5,10%, ligeramente por debajo del 5,20% con el que cerramos el año 2024”. Lea también: Inflación y déficit fiscal marcan el panorama de Colombia en 2026 Los mayores aportes al resultado anual provinieron de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (4,76%), alimentos y bebidas no alcohólicas (5,07%) y restaurantes y hoteles (7,91%). Según Urdinola, “entre estas dos divisiones de gasto, renta y alimentación, tenemos muy buena parte del crecimiento del IPC de los hogares colombianos, pues ellas suman casi la mitad del índice”. También destacaron educación (7,36%), salud (7,20%) y bebidas alcohólicas y tabaco (6,37%). En el plano mensual, el IPC se ubicó en 0,27% en diciembre, por debajo del 0,46% registrado un año atrás. Las divisiones con mayores incrementos fueron restaurantes y hoteles (1,24%) y recreación y cultura (1,04%), mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,11%) y muebles y artículos para el hogar (-0,07%) mostraron descensos. Urdinola subrayó que “la variación mensual para este mes alcanzó 0,27%, por debajo del 0,46% que estábamos reportando hace un año”. Por ciudades, Bucaramanga y Pereira registraron las mayores variaciones anuales, con 5,78% y 5,77%, respectivamente, seguidas por Barranquilla (5,41%) y Bogotá (5,00%). En contraste, Pasto y Cúcuta se ubicaron en el rango más bajo, con 4,15%, mientras que Neiva reportó la menor variación anual, con 3,92%. En el resultado mensual, Pereira lideró con 0,59%, impulsada por aumentos en comidas fuera del hogar y carne de res, mientras que Pasto cerró en 0,00%, afectada por caídas en gas (-14,34%), frutas frescas (-4,95%) y zanahoria (-21,05%). Lea también: El Banco de la República mantiene las tasas en 9,25% Con estos resultados, el DANE concluyó que el comportamiento del IPC en 2025 estuvo marcado por el peso de los gastos básicos de los hogares, especialmente vivienda y alimentación, y por diferencias regionales que reflejan dinámicas particulares en precios de servicios públicos y alimentos. La variación anual del IPC de 5,10% será la referencia para el ajuste de varios precios regulados en 2026. Esto significa que servicios como los arriendos, los peajes, algunos servicios públicos y otros cobros atados al índice tendrán incrementos en esa misma proporción. En palabras sencillas, el 5,10% se convierte en el porcentaje oficial de aumento que impactará directamente en el costo de estos rubros básicos para los hogares colombianos. DATAIFX
- "No necesito del derecho internacional": Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que solo “su moral” constituye un límite para la política exterior de su gobierno y aseguró que “no necesita” del derecho internacional. Así lo dijo en una entrevista con el New York Times publicada el jueves, concedida menos de una semana después del operativo estadounidense en Venezuela para la captura del presidente depuesto de ese país, Nicolás Maduro, y en medio de las preocupaciones europeas por el creciente interés de Estados Unidos por controlar Groenlandia. Lea también: ¿Es posible frenar a Trump? Su deriva autoritaria irá a peor Consultado en la noche del miércoles sobre si existe un límite a las acciones de Estados Unidos en el extranjero, Trump respondió: “Sí, hay una cosa. Mi moral. Mi mente. Es lo único que puede detenerme”. “Yo no necesito del derecho internacional”, agregó. “No busco hacerle daño a las personas”. Cuando el equipo del Times le preguntó si cree que Estados Unidos debe respetar el derecho internacional, respondió que “sí”, pero que “depende de cuál es su definición de derecho internacional”. Estados Unidos no es miembro de la Corte Penal Internacional (CPI), que juzga a los criminales de guerra, y en varias ocasiones ha rechazado decisiones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el principal órgano judicial de Naciones Unidas. Aunque se declara a sí mismo como “el presidente de la paz”, durante su segundo mandato, Trump ha ordenado varios operativos militares en otros países. En junio ordenó atacar el programa nuclear de Irán y también ordenó golpes en Iraq, Nigeria, Somalia, Siria, Yemen y, más recientemente, Venezuela. Luego de la captura de Maduro el sábado, Trump también amenazó con operativos en otros países como Colombia y Groenlandia, que es administrada por Dinamarca, país miembro de la OTAN. Lea también: Las claves de la estrategia de seguridad nacional 2025 de EE.UU. Cuando los periodistas del Times le preguntaron si prioriza la estabilidad de la OTAN o hacerse con Groenlandia, Trump dijo: “puede ser una opción”. El control de Estados Unidos sobre Groenlandia es “lo que siento que psicológicamente se necesita para el éxito”, añadió. Trump también dijo que no tiene problema con los negocios internacionales de su familia. “Les prohibí que hicieran negocios en mi primer periodo (como presidente) y nadie me dio el crédito”, dijo Trump. “Me di cuenta de que a nadie le importa y de que puedo hacerlo”. AFP
- Pulso digital por la presidencia: así se mueven los precandidatos en la red
La carrera hacia la Casa de Nariño ya no comienza en las plazas públicas, sino en los algoritmos. Mucho antes de que se oficialicen las campañas, el terreno digital se ha consolidado como el termómetro principal de la política colombiana, donde las redes sociales y la pauta publicitaria definen quién logra romper la barrera del ruido mediático. Un reciente informe de la firma Guarumo, publicado por Infobae, ofrece una radiografía detallada de este ecosistema con corte al 31 de diciembre de 2025, analizando no solo quién tiene más seguidores, sino quién domina la narrativa y la billetera digital. Lea también: Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella pasarían a segunda vuelta Es fundamental entender que este estudio no es una encuesta de intención de voto; se trata de un análisis técnico y cuantitativo que utiliza inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural para desgranar el discurso público de los aspirantes. A través de este lente, se identifican dos frentes claros: el desempeño orgánico —donde prima la viralidad y el carisma digital— y la inversión estratégica, donde el músculo financiero busca comprar la relevancia que el algoritmo a veces niega. En el ring de la viralidad, TikTok se ha convertido en la joya de la corona por su capacidad de conectar con el voto joven. En esta plataforma, la periodista Vicky Dávila lidera la comunidad más robusta, seguida por Aníbal Gaviria y el abogado Abelardo de la Espriella. Estos nombres, junto al de Santiago Botero, no solo acumulan seguidores, sino que logran los mayores índices de interacción, un dato crítico dado que los comentarios y reacciones son los que finalmente impulsan el contenido a audiencias no convencionales. Una tendencia similar se observa en YouTube, donde los canales de Dávila y De la Espriella concentran el mayor volumen de suscriptores y actividad. Sin embargo, el ecosistema digital es diverso y cada plataforma premia un perfil distinto. Mientras TikTok es el terreno de lo emocional y lo rápido, LinkedIn muestra un panorama opuesto. En esta red profesional, los perfiles de corte técnico y académico llevan la delantera: David Luna encabeza la presencia, seguido de cerca por el exministro Mauricio Cárdenas y Juan Daniel Oviedo, evidenciando que ciertos precandidatos prefieren hablarle a un nicho de opinión más estructurado y empresarial. Por otro lado, la visibilidad también tiene un precio. El análisis de Meta Ads (Facebook e Instagram) revela quiénes están apostando por la pauta paga para posicionar su imagen. En los últimos meses de 2025, figuras como Juan Carlos Pinzón, Mauricio Cárdenas, Felipe Córdoba y Paloma Valencia destacaron como los que más gastan en publicidad digital. Es una apuesta por el alcance dirigido, que busca mantener el nombre del candidato en el scroll diario de los votantes, aunque el informe aclara que estos datos corresponden únicamente a cuentas oficiales y no a la inversión satélite de influenciadores o terceros. Lea también: Tres modelos de gobierno para las elecciones presidenciales de 2026 Finalmente, el comportamiento de los ciudadanos en los buscadores de Google actúa como un detector de hitos políticos. Las búsquedas no son constantes; son reactivas. El informe destaca, por ejemplo, el pico de interés registrado el 16 de diciembre por Paloma Valencia, impulsado directamente por el respaldo público del expresidente Álvaro Uribe. Este fenómeno demuestra que, a pesar de la sofisticación de las herramientas digitales, la política tradicional y los grandes apoyos siguen siendo los motores que obligan al electorado a buscar respuestas detrás de la pantalla, en una carrera que apenas empieza a calentar motores.
- ´Iván Mordisco´ convoca a estructuras armadas tras operación de EE.UU.
En un desafiante video que ya circula en los radares de inteligencia, alias ‘Iván Mordisco’, principal cabecilla de las disidencias de las FARC, reapareció para lanzar una propuesta que busca sacudir el tablero geopolítico de la región: la creación de una "cumbre y alianza criminal". Este llamado surge como una respuesta directa a la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, la cual culminó con la captura de Nicolás Maduro, un evento sin precedentes que ha dejado un vacío de poder y protección para las estructuras insurgentes que operaban en el vecino país. En la grabación, Mordisco exhorta explícitamente al Ejército de Liberación Nacional (ELN), a la Segunda Marquetalia y a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano a unificar fuerzas y coordinar acciones conjuntas. La retórica del jefe disidente se centra en frenar lo que califica como "intervenciones militares" externas, buscando consolidar un frente común entre comandantes insurgentes de Colombia y otras naciones de América para asegurar su supervivencia operativa tras la caída del régimen chavista. Lea también: Petro confirmó combates entre ELN y Segunda Marquetalia en Venezuela La urgencia de esta convocatoria se explica por el drástico cambio en la dinámica fronteriza. Históricamente, Venezuela no solo fungió como país garante en los procesos de paz, sino que su territorio sirvió de refugio estratégico para estos grupos. Tras la detención de Maduro, informes de inteligencia sugieren que las estructuras del ELN y de la Segunda Marquetalia —esta última liderada por alias ‘Iván Márquez’, cuyo paradero se ubicaba hasta hace poco en Caracas— se han visto obligadas a movilizarse o huir, perdiendo el respaldo logístico y político del que gozaron por años debido a la porosidad de la frontera y sus vínculos con autoridades locales. Esta propuesta de alianza resulta particularmente compleja debido a las actuales agendas políticas en Colombia. Mientras Mordisco llama a la guerra regional, el ELN ha mantenido conversaciones de paz intermitentes con el Gobierno nacional, y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano —un grupo emergente derivado de la Segunda Marquetalia— se encuentra actualmente en mesas de negociación bajo la política de paz estatal. La viabilidad de este "bloque insurgente" queda ahora en entredicho, enfrentando la presión de una ofensiva internacional y la incertidumbre de unos mandos medios que, tras los sucesos en Venezuela, han quedado expuestos y sin su principal santuario.
- Salario mínimo 2026: ¿podrá superar una demanda?
El año ha comenzado con una noticia que sacudió los bolsillos y las mesas de debate: un incremento del salario mínimo del 23% y un auxilio de transporte que sube un 24.5%. A primera vista, parece una victoria rotunda para los trabajadores, especialmente cuando la inflación cerró en 5.3%. Sin embargo, detrás de los titulares celebratorios, los Decretos 1469 y 1470 de 2025 podrían estar caminando sobre la cuerda floja. Al analizar el decreto que aumenta el salario mínimo queda claro que estamos ante un escenario legal inédito. Si alguien decide demandar estos decretos, la batalla no será por "lo que se dijo", sino por la racionalidad de lo que se decidió. A continuación, desglosamos qué podría pasar ante una eventual demanda y por qué este aumento histórico tiene flancos débiles que podrían tumbarlo. Lea también: Aumento histórico y polémico del salario mínimo en Colombia La lección aprendida: la forma ya no es el problema En el pasado, decretos de salario mínimo se han caído porque el Gobierno no explicaba bien sus razones. Ocurrió con el decreto de 2016, que el Consejo de Estado anuló por tener una motivación "precaria". Esta vez, el Gobierno hizo la tarea. El Decreto 1469 de 2025 está "blindado" en su forma. Dedica páginas enteras (9, 10 y 11) a explicar detalladamente el peso de cada factor. Jurídicamente, el riesgo de que se caiga por "falta de motivación" es bajo. El Gobierno se aseguró de decir por qué lo hizo. El corazón del conflicto: "Salario Vital" vs. Realidad Económica Aquí es donde el asunto se complica. La fórmula técnica tradicional (sumar inflación + productividad) sugería un aumento cercano al 7.21%6. Sin embargo, el Gobierno decretó un 23%. ¿Cómo justificó ese salto de casi 16 puntos? Introdujo el concepto de "Salario Vital", basado en la Constitución y en estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El argumento del Gobierno es noble: busca cerrar la brecha para alcanzar una remuneración que realmente cubra las necesidades vitales. Pero, ¿es esto legalmente suficiente para ignorar los parámetros económicos? Los tres talones de Aquiles ante una demanda Si el Consejo de Estado recibe una demanda bien estructurada, no atacará la "forma", sino la "lógica interna" del decreto, que tendría tres grietas estructurales por donde podría entrar la nulidad: A. La "Trampa Lógica" (O es vinculante o no lo es) El decreto comete un error táctico curioso. Textualmente dice que el estudio de la OIT sobre el Salario Vital no tiene carácter vinculante (no es obligatorio), pero luego usa ese mismo estudio como el único factor determinante para fijar el 23%. Lea también: Aumento del salario mínimo: justicia social y vendetta institucional Un demandante podría alegar que el Gobierno usó un criterio "auxiliar" para anular los criterios que sí son obligatorios por ley (como la inflación del 5.3%). Esto se llama "desviación de poder": admitir que la ley dice una cosa, pero hacer otra basándose en un estudio que el mismo gobierno admite que no es ley. B. El agujero fiscal en las pensiones Este es quizás el punto más peligroso. En Colombia, si sube el salario mínimo, suben automáticamente las pensiones mínimas. Un aumento del 23% implica que el Estado debe pagar un 23% más en pensiones subsidiadas. La Constitución (Art. 334) exige tener en cuenta la sostenibilidad fiscal para la decisión del aumento del salario mínimo. Si el Ministerio de Hacienda no certificó que el Estado tiene la plata para pagar este aumento masivo, el decreto podría ser inconstitucional por crear un gasto impagable. No se puede decretar generosidad con dinero que no existe. C. Irracionalidad económica La ley exige que el Gobierno actúe con "racionalidad". Los datos oficiales del propio Gobierno muestran una productividad bajísima (0.91%) y una inflación controlada (5.3%). Lea también: El aumento del salario mínimo puede resultar siendo un tiro en el pie Decretar un aumento que casi cuadruplica la suma de la inflación y la productividad podría considerarse una medida "manifiestamente irrazonable". El Consejo de Estado podría determinar que esto no es "racionalizar la economía", sino distorsionarla artificialmente, lo cual podría generar el efecto contrario al deseado: destruir empleo formal al encarecerlo demasiado. ¿Qué esperar? Los Decretos 1469 y 1470de 2025 son formalmente robustos, pero sustancialmente arriesgados. Si una demanda se enfoca en la sostenibilidad fiscal y la racionalidad económica, el Consejo de Estado tendrá que decidir entre validar una aspiración política de justicia social (el Salario Vital) incluida en la Constitución o proteger la estabilidad macroeconómica del país. Por ahora, el aumento es una realidad. Pero es una realidad construida sobre argumentos que, ante un examen jurídico riguroso, podrían tambalearse por su propia contradicción interna.
- Elecciones a Senado 2026: entre la polarización y las nuevas alianzas
A solo dos meses de que los colombianos acudan a las urnas el próximo 8 de marzo, el panorama para el Congreso de la República está definido. Tras el cierre de inscripciones el pasado 8 de diciembre, la Registraduría Nacional del Estado Civil confirmó una participación masiva que refleja la fragmentación y el deseo de renovación en el legislativo. Las cifras de la contienda El volumen de aspirantes subraya la complejidad de estos comicios. Con 3.231 candidatos en juego, la competencia por una curul será una de las más reñidas de la historia reciente. Circunscripción Candidatos Listas Nacional 1.097 16 Indígena 27 11 Total General 3.231 527 (Incluyendo Cámara) Lea también: Pulso electoral: los candidatos que encabezan las listas al Senado Un Congreso fragmentado Para los analistas consultados, el próximo Congreso no tendrá mayorías absolutas, lo que obligará al próximo Ejecutivo a una negociación constante. La analista María Lucía Jaimes destaca que la conformación de las listas responde a un "reordenamiento del sistema político" donde el reconocimiento territorial y la ideología extrema marcarán el paso. “Estamos ante un escenario donde la polarización y las apuestas territoriales serán determinantes para obtener curules”, señala Jaimes. El choque de los "Titanes" El mapa electoral parece consolidarse en torno a dos fuerzas opuestas que actúan como polos magnéticos: Pacto Histórico: Liderado por la exministra Carolina Corcho, la coalición de gobierno busca blindar su legado. Las proyecciones sugieren que podrían mantener entre 15 y 18 curules, un número sólido pero condicionado al desgaste natural del ejercicio del poder. Centro Democrático: Con Andrés Forero a la cabeza y el expresidente Álvaro Uribe cerrando la lista con el número 25 (una estrategia de arrastre de votos), el partido de oposición muestra un pronóstico de crecimiento, apuntando también a las 18 curules. Para el analista Pedro Viveros, el desgaste del actual gobierno jugará a favor de la oposición: "El Centro Democrático va a tener una representación importante, mientras que el partido de gobierno ha sufrido por la falta de consensos en su gestión legislativa". Lea también: El turbulento cierre de inscripciones al Senado de la República Hacia un modelo de bloques Armando Mercado, docente de la Universidad Tecnológica de Bolívar, observa una transición histórica en el comportamiento electoral colombiano. Por primera vez, el sistema parece alinearse con las democracias desarrolladas: un bloque claro de izquierda/centro-izquierda frente a uno de derecha/centro-derecha. Este fenómeno desplaza al longevo bipartidismo Liberal-Conservador de su rol central, obligándolos a jugar como "fuerzas de equilibrio" o integrarse en bloques ideológicos más definidos. Protagonistas: las cabezas de lista al Senado Estas son las figuras que lideran las principales apuestas políticas para el 2026: Bloque de Gobierno y afines Pacto Histórico: Carolina Corcho (cabeza), Pedro Flórez, Patricia Caicedo y Wilson Arias. Alianza Verde / En Marcha / ASI: Luis Eduardo “Lucho” Garzón (cabeza), Katherine Miranda y Ariel Ávila. Bloque de oposición Centro Democrático: Andrés Forero (cabeza), Rafael Nieto y Claudia Margarita Zuleta. Cambio Radical - ALMA: Carlos Fernando Motoa (cabeza), Carlos Mario Farelo y Didier Lobo. Lea también: Oscar David Galán oficializa su aspiración al Senado Partidos tradicionales Partido Conservador: David Barguil (cabeza), Nadia Blel y Santiago Barreto. Partido Liberal: Lidio García Turbay (cabeza), Fabio Amín y el regreso de la línea de Horacio José Serpa. Minorías Ahora Colombia: Juan Sebastián Gómez (cabeza), Ana Agudelo (MIRA) y Jennifer Pedraza (Dignidad). Unidad Popular: Gustavo García lidera este bloque que agrupa a movimientos sociales y sectores de izquierda alternativa.
- Inflación y déficit fiscal marcan el panorama de Colombia en 2026
El contexto macroeconómico de Colombia muestra presiones inflacionarias persistentes, un déficit fiscal elevado y un crecimiento de la demanda interna. Así lo señala un análisis del equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, que indicó que la inflación anual llegó a 5,5% en octubre de 2025, superando las expectativas del mercado por cuarta vez consecutiva. El informe también proyecta que el déficit primario de 2025 sería el más alto desde la crisis de finales de los noventa y la pandemia. En este escenario, el mercado inmobiliario entra en 2026 con un enfoque orientado a la protección frente a la inflación y a la generación de ingresos, aunque con mayores exigencias de planeación, análisis de riesgos y diversificación. Lea también: Inflación y desempleo a la baja, pero persiste la inseguridad alimentaria De acuerdo con expertos del sector, cualquier decisión de inversión en bienes raíces debe partir de una evaluación detallada de las finanzas personales, familiares o empresariales. Esto incluye identificar ingresos, gastos, capacidad de endeudamiento, horizonte de inversión y objetivos patrimoniales. “Invertir en bienes raíces no es solo comprar un espacio; es una decisión financiera integral. Si no se modelan el flujo de caja, el riesgo, la forma en que se pagará el inmueble y el período de tiempo durante el cual se planea mantener una propiedad antes de necesitar el dinero o buscar una ganancia, se termina invirtiendo a ciegas”, señaló José Daniel Ríos, director de operaciones y automatización de la Inmobiliaria Esteban Ríos. Según el directivo, en 2026 las oportunidades estarán asociadas a una evaluación detallada de los números, ya que variaciones en la tasa de interés, el plazo del crédito, los seguros y los costos de cierre pueden tener efectos relevantes en el costo total del activo. Uno de los cambios de enfoque, explicó Ríos, es revisar la idea de que pagar de contado siempre es la mejor alternativa. “Si el capital genera retornos en el negocio principal o en otros instrumentos por encima del costo de la deuda, apalancarse puede ser más eficiente, siempre que la cuota no ahogue la caja”, afirmó. En el plano operativo, el crédito hipotecario no se define únicamente por el valor de la cuota. Factores como el tipo de tasa, la tasa de mora, las comisiones y los seguros influyen en el retorno de la inversión. En ese sentido, Ríos destacó la posibilidad de endosar pólizas como una práctica poco utilizada por los compradores. “Muchos aceptan el seguro del banco sin comparar. Endosar puede bajar costos o mejorar coberturas y, en inversiones, eso significa tener un mejor flujo de caja”, indicó. Lea también: El Banco de la República mantiene las tasas en 9,25% De cara a 2026, la diversificación también se extiende a los vehículos y formatos de inversión. Entre las alternativas disponibles se encuentran los fondos inmobiliarios y los esquemas fiduciarios, así como la compra sobre planos y los remates, estos últimos con posibles descuentos, pero con riesgos jurídicos y requerimientos de liquidez inmediata. “Si 2024 y 2025 fueron años para aguantar y recalibrar, 2026 puede ser el año para entrar con estrategia, convertir aspiración en plan y diversificar sin descuadrar la caja”, concluyó Ríos. DATAIFX
- ¿Qué nos deparará 2026 en el espacio? el año del regreso lunar
2026 se perfila como un año histórico para la exploración espacial. Tras décadas de espera, el ser humano volverá a aventurarse más allá de la órbita baja terrestre, mientras una flota de sondas robóticas y nuevos cohetes privados redefinirán nuestra presencia en el sistema solar. Lea también: La inminente misión Blue Ghost 1 a la superficie de la Luna La Luna: el objetivo prioritario Sin duda, 2026 será el año de la Luna. El protagonismo absoluto lo tendrá la misión Artemisa II de la NASA, que llevará a cuatro astronautas alrededor de nuestro satélite en la primera nave Orión tripulada. Será la primera vez que nuestra especie abandone el "pozo gravitatorio" terrestre desde hace más de medio siglo. Pero no estarán solos. La superficie lunar recibirá una auténtica invasión robótica: Blue Origin: Debutará con el módulo lunar Blue Moon Mark 1 en el polo sur. Firefly: Enviará la misión Blue Ghost M2 a la cara oculta con el rover emiratí Rashid. Intuitive Machines y Astrobotic: Continuarán el programa CLPS con las misiones Nova-C IM-3 y el módulo Griffin (con el rover FLIP de Astrolab). China: Lanzará la ambiciosa Chang’e 7 al polo sur, una misión compleja que incluye orbitador, aterrizador, rover y un innovador ‘saltador’ para explorar cráteres en sombra permanente. Marte, Venus y los asteroides Más allá de la Luna, la exploración del sistema solar profundo vivirá hitos tecnológicos: Misión MMX (Japón): Despegará para traer muestras de Fobos, la luna mayor de Marte, portando el rover europeo Idefix. Tianwen 2 (China): Llegará al asteroide Kamo’oalewa para iniciar su estudio y recogida de muestras. Nancy Grace Roman (NASA): El gran telescopio espacial de nueva generación será lanzado para revolucionar nuestra visión del cosmos. Venus Life Finder (Rocket Lab): Aunque con riesgo de retraso a 2027, buscará señales de vida en la atmósfera venusina. Lea también: Continúa la carrera espacial hacia la Luna La revolución de los lanzadores (New Space) El panorama de los cohetes sufrirá una transformación radical con el debut de numerosos sistemas: En EE.UU.: Veremos el primer vuelo del cohete reutilizable Neutron de Rocket Lab y, posiblemente, los primeros lanzamientos de la Starship desde Florida. En Europa: Será un año clave para la autonomía europea con los lanzadores de Isar Aerospace, RFA Space y Maiaspace. Mención especial merece el Miura 5 de la española PLD Space, cuyo vuelo inaugural marcará un hito para la industria nacional. En China: Se espera una "lluvia" de cohetes de empresas privadas (Ceres 2, Pallas 1, Tianlong 3, entre otros) y las nuevas variantes del CZ-10, el cohete que llevará a China a la Luna. Calendario de misiones clave para 2026 A continuación, los eventos más destacados del año organizados cronológicamente: Primer Trimestre: El despertar lunar Enero: Lanzamiento del Blue Moon Mark 1 (Blue Origin) hacia el polo sur lunar. Febrero/Marzo: Misión Artemisa II. El regreso de la humanidad a las cercanías lunares con Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Marzo: Primer lanzamiento del cohete ruso Soyuz-5. Segundo Trimestre: Ciencia y estaciones espaciales Abril: Lanzamiento del observatorio solar sino-europeo SMILE. Abril/Mayo: Lanzamiento de la Shenzhou 23 a la Estación Espacial China. Se espera que un astronauta permanezca un año entero en órbita. Mayo: Lanzamiento de Haven-1 (Vast), la primera estación espacial privada comercial. Junio: Misión Blue Ghost M2 (Firefly) hacia la cara oculta de la Luna. Lea también: La NASA identifica trece regiones candidatas para futuro alunizaje Tercer trimestre: relevos en la ISS y asteroides Julio: El módulo Griffin 1 de Astrobotic lleva el rover FLIP al polo sur lunar. Julio: La sonda china Tianwen 2 llega a su destino: el asteroide Kamo’oalewa. Agosto: Ventana de lanzamiento para la misión a Venus de Rocket Lab. Cuarto trimestre: el gran final Octubre: Lanzamiento de la japonesa MMX hacia Fobos. Noviembre: Debut de la nave tripulada china de nueva generación, Mengzhou 1 (vuelo de prueba no tripulado). Diciembre: La sonda BepiColombo entra finalmente en órbita de Mercurio y la sonda Hera llega al asteroide Dídimo.
- Tres modelos de gobierno para las elecciones presidenciales de 2026
A medida que el calendario electoral avanza, el panorama político colombiano comienza a decantarse en tres tesis fundamentales: la profundización del modelo social, la ruptura hacia la derecha de "mano firme" y la apuesta por un centro técnico que rompa la polarización. Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo encabezan actualmente las mediciones de intención de voto según las últimas encuestas, representando modelos de país en abierta disputa. Lea también: Cepeda y De la Espriella tienen la mayor intención de voto: CNC Iván Cepeda: el arquitecto del "Frente Amplio" El senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, se ha consolidado como el candidato natural del oficialismo. Su campaña se centra en la continuidad de las reformas sociales iniciadas por la actual administración, bajo la premisa de profundizar la justicia social y la implementación integral del Acuerdo de Paz. Es entonces el defensor natural del legado del actual gobierno. Su perfil está profundamente ligado al activismo por los derechos humanos y la búsqueda de la paz negociada Cepeda es percibido como un político metódico y conciliador dentro de la izquierda teniendo como fortalezas el respaldo sólido de la base petrista y la estructura del Pacto Amplio y lidera actualmente varias encuestas de intención de voto con cifras que superan el 30%. Enfrenta los desafíos de un alto índice de desaprobación (23.9%), el reto de convencer a los sectores moderados que temen una radicalización del modelo económico, superar el desgaste natural del oficialismo ¿Cómo sería su eventual gobierno? Un gobierno de Cepeda buscaría consolidar la transición iniciada en el ciclo actual, pero con un estilo más enfocado en la construcción de consensos desde las bases. Paz Total y diálogo: su administración priorizaría las salidas negociadas con grupos armados, poniendo a las víctimas en el centro de la agenda estatal, bajo su premisa de que "la verdad es el camino a la reconciliación". Austeridad republicana: ha propuesto una Ley de Austeridad para reducir el gasto del alto gobierno, eliminar privilegios oficiales y reorientar esos recursos hacia el bienestar social. Acuerdo nacional: a diferencia de visiones de élite, Cepeda impulsa un "Acuerdo Nacional" soportado en el poder constituyente y la participación decisoria de organizaciones sociales. Lea también: Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella pasarían a segunda vuelta Abelardo de la Espriella: el disruptor de la "Contrarrevolución" Desde el extremo derecho del espectro, el abogado Abelardo de la Espriella ha sacudido la escena política con un discurso disruptivo y una estética de "outsider". Tras oficializar su candidatura con 4.7 millones de firmas, se presenta como el líder de una "contrarrevolución" cultural y económica con un fuerte ideario conservador que busca capitalizar el descontento con la gestión actual Su plataforma, bajo el movimiento Defensores de la Patria, se basa en el orden público, la reducción del Estado y la seguridad jurídica. Sin embargo tiene el reto de manejar las tensiones internacionales que sus posturas radicales podrían generar y demostrar que su falta de experiencia administrativa no afectará la ejecución pública. Como estrategia política ha decidido no participar en consultas interpartidistas, apostando por llegar directamente a la primera vuelta para capitalizar el voto del "orden y la tradición". ¿Cómo sería su eventual gobierno? El gobierno de De la Espriella se centraría en el binomio Orden y Libertad Económica, inspirado en principios de seguridad democrática y confianza inversionista. Mano de hierro contra el crimen: propone una lucha frontal contra la criminalidad y la corrupción, empoderando a la Fuerza Pública y aplicando una política de cero tolerancia. Estado mínimo: su visión económica se basa en reducir el tamaño del Estado en un 40%, bajar impuestos y promover el programa "Colombia, país de propietarios" para facilitar el acceso a vivienda sin depender de la banca tradicional. Agenda de valores: defiende la familia tradicional como núcleo social, se declara aliado natural del Centro Democrático y Salvación Nacional, y promueve un retorno a los valores religiosos y patrióticos. Lea también: El eterno reencauche de Fajardo, un tipo tibio pero con buenas ideas 3. Sergio Fajardo: el eterno retorno El exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, vuelve a la arena presidencial bajo la bandera de Dignidad y Compromiso. Su apuesta sigue siendo el centro político, presentándose como la alternativa para "sanar" a una Colombia amarga y polarizada que evite lo que él llama "la política de la rabia y el miedo". Su propuesta se basa en el "poder de la confianza" y la gestión basada en la evidencia científica y académica. Su discurso se aleja de la confrontación directa y se enfoca en la educación como motor de transformación y la transparencia administrativa y sostiene que el 2026 será "el año más difícil de la historia reciente" debido a la desconfianza institucional, y propone un gobierno de unidad que convoque a diversos sectores. Aunque aparece tercero en los sondeos actuales, su estrategia de "pedalear" el país busca atraer al gran bloque de indecisos que, según Cifras y Conceptos, aún ronda el 62% y tiene como reto principal sacudirse el estigma de la "tibieza" en un clima de alta polarización y movilizar a un electorado que hoy parece buscar soluciones más emocionales que técnicas. ¿Cómo sería su eventual gobierno? Un gobierno de Fajardo sería, por definición, gradualista y pedagógico. Se enfocaría en procesos de largo plazo y en el respeto estricto a la institucionalidad. Educación como eje: su prioridad absoluta es la transformación del sistema educativo y el fortalecimiento del SENA para mejorar la empleabilidad juvenil, bajo la premisa de que "el presidente es el primer educador". Rigor fiscal y transparencia: propone una reforma tributaria legitimada por el uso ético de los recursos, eliminando beneficios a las rentas más altas y atacando la corrupción mediante métodos técnicos de vigilancia. Seguridad con inteligencia: busca recuperar la seguridad ciudadana y territorial sin abandonar los parámetros de la ley, fortaleciendo la Fuerza Pública pero con un enfoque en la prevención y el desarrollo productivo regional. Lea también: ¿Qué implica la decisión de Fajardo y De la Espriella de no ir a Consulta? Colombia se encamina a una elección donde se decidirá si el país profundiza el giro a la izquierda, vira bruscamente a una derecha de orden, o intenta un aterrizaje en el centro técnico.
- El colapso del campo magnético cambió la historia de la humanidad
Hace 42,000 años, la Tierra se sumergió en un escenario apocalíptico. No fue un meteorito ni una glaciación repentina lo que alteró el curso de la vida, sino un fenómeno invisible pero devastador: la inversión de los polos magnéticos de la Tierra. Un nuevo estudio multidisciplinario publicado en la revista Science revela que este evento, combinado con cambios en el comportamiento solar, provocó una crisis ambiental global que pudo haber sentenciado a los neandertales. Lea también: Investigación ahonda en la desaparición de los neandertales El evento de Laschamps y el caos global El polo norte magnético no es estático; suele oscilar cerca del polo geográfico. Sin embargo, hace 42,000 años ocurrió el Evento de Laschamps, una migración drástica donde los polos prácticamente intercambiaron lugares. Los efectos fueron dignos de una pesadilla climática: Escudo roto: La capa de ozono fue desmantelada por la radiación. Cielos eléctricos: Tormentas eléctricas sin precedentes azotaron los trópicos. Auroras globales: El viento solar generó luces espectaculares en todo el planeta, no solo en los polos. Clima extremo: El aire ártico invadió América del Norte, mientras los glaciares avanzaban y los patrones de lluvia se alteraban violentamente. "Durante este periodo, la fuerza del campo magnético se desplomó a menos del 6% de su intensidad actual. Una brújula de entonces habría sido incapaz de encontrar el norte", explican los investigadores. Los árboles Kauri: la "Piedra Rosetta" de la prehistoria Para reconstruir este caos, los científicos analizaron los antiguos árboles kauri de Nueva Zelanda. Estos gigantes, conservados en sedimentos durante más de 40,000 años, guardan en sus anillos de crecimiento un registro impecable del pasado. Lea también: Grupos sanguíneos de neandertales y denisovanos develan su historia Al estudiar estos anillos, se detectó un aumento masivo de radiocarbono en la atmósfera, prueba irrefutable del colapso magnético. "Los árboles kauri nos permiten unir los registros de cambios ambientales en cuevas, núcleos de hielo y turberas de todo el mundo", afirma el profesor Alan Cooper, codirector del proyecto. Consecuencias biológicas inmediatas Gracias a esta nueva escala de tiempo, se ha podido vincular el colapso magnético con eventos clave: Extinción de la megafauna: En Australia, la alteración de los vientos del oeste y los cinturones de lluvia provocó sequías que acabaron con canguros y vombátidos gigantes. El fin de los Neandertales: En Europa, el cambio climático abrupto y la exposición a la radiación ultravioleta (UV) aceleraron la desaparición de nuestros parientes evolutivos. El Sol como catalizador del desastre El estudio no solo culpa al magnetismo terrestre. Durante este cambio, el Sol pasó por varios "mínimos solares", periodos de baja actividad pero con llamaradas solares inestables y masivas. Sin el escudo magnético habitual, los rayos cósmicos de alta energía penetraron la atmósfera superior, cargando las partículas de aire y destruyendo el ozono estratosférico. La Tierra quedó, literalmente, a merced del espacio exterior. Lea también: Así era el rostro de una neandertal que vivió hace 75.000 años Refugio en las cuevas y el nacimiento del arte Este bombardeo de radiación ultravioleta sin precedentes obligó a los humanos modernos a buscar protección bajo tierra. Según los investigadores, esto explica un fenómeno arqueológico intrigante: el florecimiento repentino del arte rupestre hace 42,000 años. Las cuevas no eran solo galerías de arte; eran búnkeres naturales contra un sol que quemaba la piel y un cielo que parecía romperse. Para los humanos de la época, debió sentirse, genuinamente, como el fin de los tiempos.
- El aumento del salario mínimo puede resultar siendo un tiro en el pie
El anuncio del presidente Gustavo Petro del incremento del salario mínimo para 2026 marca un punto de inflexión en la política salarial colombiana. El nuevo salario mínimo legal vigente quedó fijado en $1.750.905, lo que representa un incremento nominal del 23,7% frente al salario base de 2025 ($1.423.500). Al sumarse el auxilio de transporte de $249.095, el ingreso mensual total para los trabajadores que lo devengan asciende a $2.000.000. Se trata de uno de los ajustes más altos de las últimas décadas, no solo en términos nominales, sino —sobre todo— en términos reales. Si se descuenta la inflación observada y esperada de 2025, que ronda el 5–5,5%, el aumento real del salario mínimo se ubica aproximadamente en el 17–18%, una ganancia efectiva de poder adquisitivo pocas veces vista en la historia reciente del país. Lea también: Aumento histórico y polémico del salario mínimo en Colombia Ahora bien, más allá del número, el verdadero debate está en el cambio de enfoque que el Gobierno introduce al justificar este incremento: por primera vez se incorpora de manera explícita el concepto de salario mínimo vital, una noción respaldada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y por el artículo 53 de la Constitución Política, que ordena que el salario sea “mínimo, vital y móvil”. Durante décadas, el salario mínimo en Colombia se ha fijado bajo un enfoque esencialmente reactivo: inflación pasada, productividad y capacidad de pago, negociados en la Comisión Permanente de Concertación y, en ausencia de acuerdo, lo definido mediante decreto. Ese modelo, aunque técnicamente defendible, terminó produciendo una brecha creciente entre el ingreso legal y el costo real de una vida digna, especialmente para hogares donde el salario mínimo es la principal fuente de ingresos. El salario mínimo vital introduce un criterio distinto. No se centra únicamente en el trabajador individual, sino en el hogar; no pregunta solo cuánto subieron los precios el año anterior, sino cuánto cuesta realmente vivir con dignidad. Estudios presentados en escenarios tripartitos y académicos estiman que la canasta mínima vital para un hogar promedio en Colombia ronda los $3 millones mensuales, lo que, considerando cerca de 1,5 perceptores de ingreso por familia, implicaría un salario vital cercano a los $2 millones brutos. En ese contexto, el ajuste decretado para 2026 no alcanza todavía ese umbral, pero sí reduce de manera significativa la brecha histórica. Desde una mirada económica responsable —y con la experiencia de haber representado al comercio y al empresariado regional— conviene separar el análisis técnico del debate ideológico. Los temores tradicionales frente a aumentos elevados del salario mínimo son conocidos: destrucción de empleo formal, aumento de la informalidad, presiones inflacionarias e impactos negativos sobre las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, la evidencia reciente muestra un panorama más matizado. Los incrementos aplicados durante el actual gobierno (2023, 2024 y 2025) coincidieron con reducciones en la pobreza monetaria y multidimensional, descensos sostenidos en la tasa de desempleo y una inflación que, tras el pico postpandemia, ha venido cediendo. No se observaron caídas masivas del empleo, aunque sí persisten alertas legítimas sobre informalidad y presión de costos en sectores intensivos en mano de obra. Esto no significa que los riesgos no existan. Un aumento de esta magnitud exige políticas complementarias: alivios a la nómina para las mipymes, mejora en productividad, formalización laboral real y una vigilancia estricta para evitar la indexación automática de precios que termine diluyendo el beneficio salarial. El salario mínimo, por sí solo, no corrige la desigualdad estructural de un país que sigue estando entre los más desiguales de América Latina y del mundo. Lea también: América Latina: salario mínimo como escudo ante la inflación Pero tampoco puede desconocerse que Colombia arrastra una deuda social profunda. Estar entre los países con mayor desigualdad —solo superados en la región por realidades extremas como la de Haití— hace inevitable replantear el papel del salario como herramienta de cohesión social. En ese sentido, el ajuste de 2026 no es solo un aumento: es una señal política y económica de que el salario vuelve a asumirse como un instrumento de dignidad, no únicamente como una variable de equilibrio macroeconómico. El debate, entonces, no debería reducirse a si el aumento “gusta” o “asusta”, sino a cómo lograr que este tipo de decisiones sean sostenibles, protejan el empleo formal y contribuyan de verdad a cerrar la brecha entre crecimiento económico y bienestar social. Ese es el desafío que queda planteado para 2026 y los años siguientes.















