¿Le quedó grande a Alejandro Char combatir el microtráfico?
- Acta Diurna

- hace 10 horas
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Por: Jaime Vélez Guerrero

El problema social de la adicción en Barranquilla se ha incrementado de manera alarmante sin que las autoridades implementen políticas efectivas de salud pública. El sector privado también ha mostrado un escaso compromiso frente a un fenómeno que vulnera el bienestar colectivo y pone en riesgo el porvenir de la comunidad.
Las personas que padecen dependencia a sustancias psicoactivas o a los juegos de azar requieren atención integral y programas de rehabilitación. En muchos casos, los casinos generan una ilusión de ganancia, pero la estabilidad financiera y emocional se ve afectada progresivamente. Es preocupante que las EPS no cuenten con planes específicos de prevención y reinserción; esta falta de intervención incrementa la vulnerabilidad de los jóvenes, quienes terminan siendo captados por estructuras criminales ante la falta de oportunidades.
¿Cómo es posible que en la ciudad no exista supervisión sobre los expendios de estupefacientes, conocidos como “ollas del vicio”, ubicados incluso en inmediaciones de CAI policiales? La permanencia de estos focos evidencia una carencia de vigilancia. Sin embargo, el desmantelamiento no es la única estrategia; se requiere una política multidisciplinar con especialistas en psiquiatría e inclusión comunitaria.
Al tratarse de un mercado ilegal, la composición de las drogas es incierta. En múltiples casos se incorporan compuestos peligrosos como el fentanilo y otros químicos de elevada toxicidad para intensificar el efecto en sustancias como el “tusi”, la marihuana adulterada, el bazuco y la cocaína.
En la urbe se ha vuelto recurrente la concentración de grupos de consumo en el Parque de la Paz y en los miradores de Miramar y Los Nogales, que actualmente se encuentran sin servicio de energía eléctrica. Esta situación genera inquietud, pues son áreas concebidas para la recreación familiar.
Ante este panorama, se percibe una falta de medidas concretas por parte del alcalde Alejandro Char y del comandante de la Policía Metropolitana, el Brigadier General Miguel Andrés Camelo Sánchez. La ciudadanía exige liderazgo y programas eficaces para recuperar estas zonas y garantizar la seguridad.







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