crossorigin="anonymous"> La estrategia fallida de una oposición sin rumbo ni altura
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La estrategia fallida de una oposición sin rumbo ni altura

Por: GermÔn Peña Córdoba



Sigue la lloratón y seguirĆ” por los meses siguientes tratando de justificar lo injustificable. El presidente Gustavo Petro les marca la agenda a sus enemigos y ellos ā€œchupan ruedaā€. DeberĆ­a decir adversarios, que es el tĆ©rmino correcto en una democracia; pero la degradación polĆ­tica es tal que no se trata de adversarios ideológicos, sino de enemigos acĆ©rrimos. Lo que llamamos espuriamente ā€œoposiciónā€ no es mĆ”s que una caterva de individuos llenos de rabia, envalentonados chisgarabĆ­s, cegados y obnubilados con una clara disonancia cognitiva.



Hay que ver a la representante Lina Garrido, o al tal JP, o a Miguel Polo Polo, un mulatón infantil que avergüenza. Es una verdadera pena lo que allí sucede. Cuando observo lo anterior, me doy cuenta de lo mal que nos encontramos a nivel de opositores. ”Ánima bendita! (diría mi abuela Petrona Oliveros), de un Gilberto Álzate Avendaño, un Belisario Betancourt Cuartas o incluso un Roberto Gerlein o un Fabio Valencia Cossio, todos ellos dirigentes conservadores que no fueron santos de mi devoción, pero que, a pesar de su postura contraria, le daban altura al debate político.


A la llamada ā€œoposiciónā€, con su lenguaje escatológico y excremental, le toca permanentemente aplicar un tĆ©rmino ciclĆ­stico que se les escuchaba a los antiguos narradores de ciclismo: ā€œchupar ruedaā€. Le toca a la oposición ir atrĆ”s, chupando rueda, mientras el lĆ­der de la carrera avanza. Esta metĆ”fora, derivada de lo coloquial y que en lenguaje vernĆ”culo significa que el ciclista que va adelante en la carrera obliga a los de abajo a seguirle el paso, describe bien la situación. Los ciclistas que van detrĆ”s tratan inĆŗtilmente de superar al lĆ­der, pero difĆ­cilmente cumplen su cometido.



Petro es el lĆ­der de la carrera y les impone el paso a sus opositores


Gustavo Petro hĆ”bilmente se apodera de la agenda noticiosa y no les queda otra cosa que tratar inĆŗtilmente de desconocer golpes tangibles como el de ayer, 7 de enero, y tratar de asimilarlos con mentiras y falsedades. La movilización de ayer en toda Colombia fue apoteósica: con solo dos dĆ­as de su anuncio movió el sentimiento chauvinista de los sectores sociales, altamente heridos por la imprudencia de algunos medios de comunicación en su afĆ”n de destruirlo todo; unos ignotos e indoctos parlamentarios que, por su desconocimiento y emociones infantiles, los llevan a cometer claros delitos de traición a la patria, y que el rĆ”bula ā€œdestripadorā€ celebra y dice ā€œponerse firme con la patriaā€, cuando ni siquiera vive en Colombia ni prestó el servicio militar.


Algunos amigos coetĆ”neos, en su desesperado afĆ”n de demeritar lo conseguido, me espetan en la cara cosas y me dicen que el presidente Petro se rindió frente a Trump; la otra tonterĆ­a que repiten con insistencia es que fue Petro quien lo llamó, que Petro se volvió sumiso frente a Trump y ya hablan de ā€œPetrotrumpismoā€. Una serie de estulticias que solo denotan debilidad frente al hecho real: a la derecha se le vino abajo la estanterĆ­a montada con base en falacias estructuradas desde la maldad que los caracteriza. PretendĆ­an, a travĆ©s de sus narrativas, mantenernos en zozobra sobre una posible invasión y una posible detención del presidente Petro, y asĆ­ conducirnos en este estado emocional hasta las elecciones de marzo y las presidenciales de mayo.



”Ese cartel de mentiras se cayó y sigan chupando rueda!


Ayer, despuĆ©s del multitudinario plantón en la Plaza de San Francisco de Cali, nos retiramos a dormir sabroso. Nos fuimos con la alegrĆ­a, la esperanza y la tranquilidad de que la nefaria maldad instigada desde la proterva derecha colombiana —que pedĆ­a una invasión a nuestra patria, que dicen falsamente amar, y que igualmente pedĆ­a el secuestro de nuestro presidente— habĆ­a sido superada con Ć©xito por la diplomacia. La situación fue neutralizada por el diĆ”logo productivo y civilizado que todo lo puede. La exclusividad que creĆ­an tener con el presidente Trump para desinformar acerca de la realidad colombiana ha sido desmontada. Ahora se despeja el camino. Ā”Sigue el cambio!

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