Daniel Quintero asume la Supersalud prometiendo desmantelar "carteles"
- Acta Diurna

- 16 abr
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La publicación de la hoja de vida de Daniel Quintero Calle en la página de la Presidencia de la República confirmó lo que se rumoraba en los pasillos del poder: el exalcalde de Medellín es el nuevo Superintendente Nacional de Salud. Quintero, una de las figuras más cercanas al presidente Gustavo Petro, asume el cargo en reemplazo de Bernardo Camacho, cuya renuncia se produjo en un contexto de alta sensibilidad por la intervención de varias de las principales EPS del país.
Apenas se conoció su llegada al cargo, Quintero no tardó en marcar el tono de lo que será su gestión. A través de declaraciones contundentes, el nuevo superintendente aseguró que su prioridad será combatir lo que él denomina el "cartel de la salud".
"Voy a desmantelar el cartel de la salud que el uribismo y los neoliberales armaron para robarse la plata de los colombianos", sentenció Quintero. Según el funcionario, el sistema actual ha priorizado el lucro sobre la vida de los ciudadanos, por lo que anunció una etapa de "intervención total y vigilancia férrea". Su discurso se centró en la necesidad de recuperar los recursos públicos y poner fin a lo que describió como años de saqueo institucional.
Una designación bajo fuego
Sin embargo, el nombramiento ha caído como un "balde de agua fría" en diversos sectores políticos y gremiales. La oposición ha sido la más vocal en su rechazo, cuestionando no solo la falta de experiencia técnica de Quintero en el sector salud, sino también los numerosos procesos judiciales e investigativos que acumuló durante su paso por la Alcaldía de Medellín.
Desde el Congreso, voces como la del senador Andrés Forero han calificado la decisión como un "insulto a los colombianos", argumentando que se está entregando una entidad técnica a un "politiquero cuestionado". Por su parte, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, expresó su preocupación por lo que considera una amenaza directa a la estabilidad del sistema en su región, vaticinando que Quintero "llegará a acabar con lo que se haya sostenido a pesar de la arremetida del gobierno nacional".
Retos inmediatos
El nuevo superintendente recibe una entidad que actualmente tiene bajo su lupa a más de 10 EPS intervenidas, entre ellas gigantes como la Nueva EPS y Sanitas. Con un déficit financiero que sigue creciendo y una reforma a la salud que busca abrirse paso en el legislativo, Quintero tendrá la tarea de actuar como "árbitro" en un tablero donde la confianza de los usuarios está en su punto más bajo.
Mientras el Gobierno defiende el nombramiento como un paso necesario para "limpiar el sistema", los pacientes y prestadores observan con incertidumbre si este cambio de timón traerá soluciones técnicas o si, por el contrario, profundizará la polarización en un servicio vital para millones de colombianos.



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