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Venezuela: terremotos en la tierra y en la política

Por: Nerio Luis Mejía



La tarde del miércoles 24 de junio de 2026, Venezuela volvió a estremecerse. Dos potentes sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, sacudieron al país casi de manera simultánea. Lo inusual fue que el segundo movimiento telúrico resultó más intenso que el primero, rompiendo la lógica de las réplicas y dejando tras de sí un panorama de pérdidas humanas incalculables y daños materiales devastadores.



Pero la tierra no es lo único que tiembla en Venezuela. En lo corrido de 2026, la nación ha sufrido sacudidas políticas de igual magnitud. El 3 de enero, un comando militar estadounidense irrumpió en Caracas y capturó al presidente Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores. Desde entonces permanecen detenidos en cárceles norteamericanas, en un episodio que fue denunciado como una flagrante violación de la soberanía venezolana. La humillación fue doble: las fuerzas armadas, que meses antes se jactaban de contar con armamento ruso, chino e iraní, quedaron reducidas a espectadores, incapaces de responder pese al ingente gasto militar heredado de Hugo Chávez.


Las promesas de cambio tras la intervención estadounidense nunca se materializaron. Venezuela, que alguna vez fue refugio para miles de latinoamericanos en busca de oportunidades, hoy se hunde en la precariedad. El propio presidente Donald Trump se ha vanagloriado públicamente de haber extraído millones de barriles de petróleo venezolano, asegurando que con ello se ha pagado “25 veces el costo de la fallida guerra en Irán”. El saqueo de recursos naturales se convirtió en el verdadero botín de la operación.


El acertijo político sigue sin resolverse. ¿Fue Maduro víctima de traición o negoció su salida? Lo cierto es que, contra todo pronóstico, figuras como Edmundo González y María Corina Machado no asumieron el poder. En cambio, Delcy Rodríguez continúa al frente del gobierno, quizá bajo la sombra de Washington. Los hombres fuertes del chavismo, como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, permanecen prácticamente intactos en sus cargos. El caso más llamativo fue el de Alex Saab: tras ser liberado y nombrado ministro por Maduro, volvió a ser capturado y entregado a Estados Unidos el 16 de mayo de 2026.



Mientras los dos terremotos naturales dejaron un saldo aún indeterminado de víctimas y destrucción, las réplicas del terremoto político siguen golpeando la vida cotidiana de los venezolanos. La agresión externa y la violación de su soberanía han profundizado la crisis, y el pueblo, atrapado entre ruinas físicas y ruinas institucionales, enfrenta un futuro cada vez más incierto.

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