Turismo: una industria frenada por la informalidad laboral
- Acta Diurna

- 15 jul 2025
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La informalidad laboral persiste como uno de los mayores desafíos para el mercado de trabajo en Colombia. Entre marzo y mayo de este año, un alarmante 55,9% de los ocupados en el país trabajaban en condiciones informales. Esta cifra, casi idéntica a la del mismo periodo en 2024 (55,8%), subraya una problemática estructural que, si bien ha mejorado ligeramente desde el 59,5% de 2021, sigue siendo un lastre para la economía y, en particular, para sectores clave como el turismo.
La industria del turismo, vital para el desarrollo económico del país, se ve desproporcionadamente afectada por este flagelo. La subrama de Alojamiento y servicios de comida es un claro ejemplo: de sus 1,7 millones de ocupados, un impresionante 74,7% se encuentra en la informalidad. Aunque representa una leve mejora de 0,5 puntos porcentuales respecto al año anterior, esta cifra es inaceptablemente alta y expone la vulnerabilidad de gran parte de la fuerza laboral en este sector.
La situación no es menos inquietante en las Actividades profesionales, científicas, técnicas y de servicios administrativos, donde se ubican las agencias de viajes. Con 1,8 millones de ocupados, la informalidad asciende al 48,6%, un incremento de 1,5 puntos frente a 2024. Este aumento es particularmente preocupante, ya que la mayoría de estas agencias son micro y pequeñas empresas. Es precisamente en estos segmentos donde la informalidad se dispara: 85% en microempresas y 19,7% en pequeñas empresas, en marcado contraste con el 5,6% en medianas y el 2,5% en grandes compañías.
Un riesgo para la competitividad y la confianza turística
Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO, enfatiza las graves consecuencias de esta realidad: “La informalidad es un fenómeno que afecta diferentes sectores económicos del país, y el turismo no es una excepción. La industria de los viajes ha tenido que combatir consecuencias como la falta de estabilidad y calidad en el empleo por un desequilibrio en las regulaciones laborales, lo que genera pérdida de confianza en los destinos turísticos”.
La dirigente gremial subraya que, a pesar de los avances de Colombia en la reducción del desempleo, la calidad del empleo sigue siendo una asignatura pendiente, especialmente crucial para el desarrollo sostenible del turismo. “Debilita la competitividad de la industria y compromete la experiencia turística”, concluyó Cortés Calle.
La persistencia de estos altos niveles de informalidad laboral no solo niega derechos fundamentales y el acceso a la seguridad social a miles de trabajadores, sino que también socava la productividad y la formalización de sectores estratégicos. El mensaje de los gremios es contundente: es imperativo implementar medidas estructurales que no solo reduzcan la informalidad, sino que también mejoren sustancialmente las condiciones laborales, sobre todo en actividades con un vasto potencial de crecimiento y generación de empleo como el turismo. La formalización es clave para un futuro turístico próspero y equitativo en Colombia.







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