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Petro y Trump: la reunión que define el futuro de la relación bilateral



Tras un año de hostilidades que rozaron la ruptura diplomática, el Despacho Oval de la Casa Blanca se convierte este martes en el escenario de uno de los encuentros más improbables de la política regional. A las 11:00 de la mañana, el presidente Donald Trump recibirá a Gustavo Petro en una cita que busca, más que una alianza ideológica, un pacto de supervivencia política y estabilidad para el hemisferio.



La llegada de Petro a Washington tiene tintes de realismo mágico. El mandatario colombiano aterrizó el domingo cargando una paradoja bajo el brazo: viaja con un visado especial debido a las sanciones que su propio anfitrión le impuso, y lleva como presente una cesta de chocolates y café. Es un gesto simbólico con el que pretende explicarle al republicano que su política de sustitución de cultivos es el camino para pacificar el campo colombiano, un argumento difícil de digerir para una administración que, apenas en septiembre, retiró a Colombia la certificación de país cooperante en la lucha contra las drogas.


El camino hasta este martes ha sido un campo minado. Desde que Trump regresó al poder el pasado 20 de enero, la relación se ha fracturado en múltiples frentes. Washington llegó al extremo de incluir a Petro en la temida Lista Clinton, señalándolo de vínculos con el narcotráfico, mientras que el colombiano instaba desde Nueva York a los soldados estadounidenses a desobedecer órdenes de su comandante en jefe respecto a la crisis en Gaza. Las amenazas de guerras arancelarias por la crisis migratoria y la suspensión de visas parecían haber sentenciado el vínculo a un punto sin retorno.


Sin embargo, el tablero geopolítico se movió tras la caída de Nicolás Maduro. El propio Trump reconoció que la actitud de Petro "cambió mucho" tras el arresto del líder chavista, lo que facilitó una llamada telefónica el 7 de enero que hoy cristaliza en este cara a cara. Para Petro, que entra ya en la recta final de su mandato con las elecciones de mayo a la vuelta de la esquina, esta reunión es el "todo o nada". Necesita que Washington levante las sanciones financieras que pesan sobre él y su entorno, un alivio que solo Trump puede conceder.



El eje de la discusión será, inevitablemente, la cocaína. Mientras el gobierno colombiano insiste en que su metodología de sustitución funciona, la Casa Blanca se apoya en cifras de la ONU que muestran un aumento en los cultivos. El reto de Petro será convencer a un Trump pragmático de que su estrategia es efectiva, o ceder ante la exigencia de Washington de retomar medidas más agresivas para frenar el flujo de droga.


Ambos líderes intentarán hoy descifrar si pueden ser socios de conveniencia en un continente que ha cambiado drásticamente en el último año.

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