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Las causas que explican la escasez de medicamentos en Colombia



Desde octubre de 2022 se emitió la primera alerta por un déficit en el stock de medicamentos en todo el país, y es que según cifras de Acemi, hay escasez en más de 1.200 principios activos, en los que se encuentran acetaminofén, amoxicilina, calcio, dexametasona, entre otros.


En una radiografía de la industria farmacéutica y de medicamentos en Colombia, entre el stock de los más costosos están aquellos para enfermedades oncológicas e inmunodepresoras, como pembrolizumab, que se encuentra en un precio de mercado de $11,3 millones; el nivolumab, que se encuentra por $5,5 millones, daratumumab, por $5 millones; dolutegravir en $370.000; raltegravir por $508.000 y etravirina por $720.000, según el Sistema de Información de Precios de Medicamentos (Sismed).



Por el otro lado, los medicamentos masivos son ibuprofeno, que se encuentra en el mercado por $3.000 el blister por 10 unidades; naproxeno en $5.000; acetaminofén en $900 y losartán en $1.600. Un sondeo entre farmacéuticas y laboratorios elaborado por La República aseguró que en estos medicamentos masivos un colombiano puede gastar mensualmente $10.000.


De hecho, y relacionado con la escasez, las cifras del Dane aseguran que los productos farmacéuticos y dermatológicos han subido 12,05% de precio en el último año.


“Verificadas las cifras respecto a la evolución de compras en 2021, 2022 y lo que vamos de 2023 por parte de nuestras instituciones afiliadas, se observa el aumento tanto en volumen como en valores de los medicamentos utilizados en el tratamiento de los pacientes, tanto para enfermedad general como para el manejo de tratamientos crónicos y de alto costo”, dice Mónica Ulloa, directora de la Cámara e Instituciones para el Cuidado de la Salud de la Andi.


Pero, ¿qué llevó a ese aumento de precio y esa escasez? Farmacéuticas consultadas, así como la Andi, sostienen que hay cuatro razones principales por las que se encuentra en números rojos el abastecimiento de medicamentos en Colombia. Lo primero es que después del covid-19, las personas incrementaron sus hábitos de compra de medicamentos para responder a la dinámica de prevención en el cuidado de la salud.


Lo segundo es que, por todo el tema de logística internacional y fallos en la cadena de suministros, ahora es más costoso importar los insumos necesarios para los principios activos.


Según cifras de Laboratorios La Santé, más de 90% de los principios activos y excipientes con los que se fabrican los medicamentos son importados en el exterior.


“El colapso en las cadenas de suministro de las materias primas provenientes de Asia, lo cual aún no se ha normalizado en su totalidad, genera mayores tiempos en la llegada de materiales y un incremento en el costo”, dice el doctor Luis Alfonso Díaz, presidente de Laboratorios La Santé.



Las farmacéuticas también lo atribuyeron a la incidencia de la tasa de cambio. Tanto los productos que tiene control de precios, como los productos que tienen un precio anual de cotización en las licitaciones al Sistema Nacional de Salud se hacen insostenibles con el incremento de los insumos y el impacto de la tasa de cambio. Y por último, los trámites del Invima.


“Los retrasos del Invima en la aprobación y renovación de los registros sanitarios de muchos medicamentos también atribuyen a la escasez de estos elementos”, explica el líder de La Santé.


El Ministerio de Salud, en cabeza de Carolina Corcho, también dio como razones las restricciones por marcas o fabricantes en la contratación entre EPS y gestores, y la no entrega oportuna de los pedidos a los gestores.


¿Qué se puede hacer?


Para los expertos, hay tres soluciones principales que buscan acabar con el problema de desabastecimiento. Lo primero es agilizar los trámites del Invima. Lo segundo, impulsar la producción local, y lo tercero, promover los medicamentos genéricos, y es que, según Luis Alfonso Díaz, los colombianos se podrían ahorrar hasta 70% si compraran medicamentos genéricos de origen.


“Un medicamento de marca en Colombia tiene un valor de $38.400 mientras que un medicamento genérico con denominación de origen en promedio tiene un valor de $11.520, un 70% menos. El precio promedio de los medicamentos fabricados en el exterior es 8,1 veces superior que los fabricados en el país”, dice.


Sobre el fortalecimiento de la producción local para no depender de los productos importados, ello permite tener una menor dependencia del exterior. “Una industria nacional fuerte le permite a Colombia tener una autonomía sanitaria y mejorar el acceso a los pacientes”, explica Díaz.



Balanza comercial de medicamentos


Colombia importa US$2.800 millones en medicamentos y exporta solo US$369 millones, según La Santé. Es decir, una balanza comercial de medicamentos desfavorable para el mercado en casi US$2.400 millones.


Según explican expertos, con el aumento de la fabricación local, Colombia tendría una mejor autonomía sanitaria y menos dependencia del extranjero. Igualmente, el impulso de los medicamentos genéricos con denominación de origen de fabricación local mitigaría en parte la situación actual, afianzando la tarea intelectual y tecnológica del país. COLPRENSA

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