La reforma tributaria que propone Uribe



El expresidente y exsenador Álvaro Uribe manifestó que en el país es urgente una reforma integral (tributaria, de recorte de gastos). Uribe dio a conocer una serie de propuestas sobre el IVA y otros temas que podrían hacer parte de la reforma que tiene que hacer el Gobierno para elevar sus ingresos.


El expresidente señaló que la pandemia ha desencadenado desespero por la pobreza, la pérdida de empleos y de porcentajes de ingreso en los sectores de clase media.


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Así las cosas, cree que la reforma integral debe incluir tres elementos: “tributarios que no afecten la confianza de inversión, de aplicación escalonada; de ahorros, de aplicación inmediata y sostenibilidad en el tiempo que en 6 años obtengan la reducción de 10 billones, 1% del PIB; y de ampliación de apoyo a las políticas de empleo, de eliminación de la pobreza extrema y de acelerada reducción de la pobreza monetaria. Estas medidas sociales son un imperativo inmediato. Todo lo anterior sin perjuicio de la venta de ISA a Ecopetrol, de la liquidación de activos decomisados al narcotráfico, y de la recuperación del recaudo por el rebote positivo de la economía.”.


Añadió que hay ajustes que permiten consensos y otros temas controversiales, como el del IVA, que demanda de un acuerdo entre el Gobierno y las bancadas que lo apoyan.


En lo que tiene que ver con temas menos controversiales indicó: “No parece difícil un consenso mayoritario para detener o aplazar beneficios que están en marcha. La tarifa de renta, que ha bajado del 37 al 32, podría aplazar el descenso al 30. El descuento del 100% del ICA, ya efectivo en un 50%, también podría posponer el descuento del otro 50%. El impuesto al patrimonio a personas naturales, el gravamen a dividendos y participaciones, y a las altas pensiones, ayudarían con algunos recursos. Seguramente se avanzará en impuestos ambientales y en gravar compras por internet”.


Sobre el IVA destacó las siguientes opciones:


A) Generalizar el IVA a la tarifa existente del 19%, no tendría aceptación a pesar de que su cobro fuera escalonado en el tiempo y se anticipara la devolución a los sectores vulnerables. Afectaría a la clase media.


B) Un impuesto a las ventas a todos los bienes y servicios de tarifa del 8%, se devolvería a los sectores más pobres, pero generaría inflación. A diferencia del IVA, la naturaleza del impuesto a las ventas excluye restar lo pagado en la cadena. El IVA al precio al público de una camisa permite deducir el IVA que se pagó al comprar el textil, los botones, el hilo, etc. En el impuesto a las ventas no se permite esa resta, entonces se acumularía el 8% pagado al comprar el textil, más la misma tarifa al comprar los botones, el hilo, etc. El impuesto final sería mucho más alto y empujaría una enorme carestía sobre el producto final.


C) Aumentar la tarifa a los artículos suntuarios. Mantener la tarifa del 19% a los bienes y servicios que se supone compran los ciudadanos de altos ingresos. El resto de los bienes y servicios quedaría con tarifa absolutamente menor. Habría devolución a los sectores vulnerables, aliviaría a la clase media en algunos consumos y compensaría la afectación en otros.


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Uribe señaló que cálculos de profesores universitarios muestran que debería haber una meta de recaudo de $66 billones contra $44 billones, que fue el recaudo aproximado de 2019.


Agregó que la factura electrónica, ya en implementación, ayudará mucho en control de la evasión, que, sin modificaciones del IVA, podría subir el recaudo a 52 billones.


También apuntó que otra forma de control de evasión sería la compra con tarjeta de crédito o de débito. Sería base para la devolución que llegaría a la misma cuenta de ahorros. COLPRENSA