Gemelo digital de un cerebro animal logra el mismo comportamiento
- Acta Diurna

- hace 18 horas
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Un equipo interdisciplinario de científicos ha logrado un hito en la neurociencia computacional: crear un modelo informático que no solo imita el comportamiento de un animal de laboratorio, sino que ha superado la capacidad de observación humana. La réplica fue tan precisa que detectó patrones de actividad neuronal que los investigadores habían pasado por alto durante los experimentos reales.
Un modelo biológico, no estadístico
A diferencia de los modelos de Inteligencia Artificial convencionales que se entrenan con bases de datos masivas, este sistema fue confeccionado desde cero. Se diseñó para replicar fielmente la biología: desde la conexión eléctrica y química entre neuronas individuales hasta la arquitectura a gran escala del cerebro.
"El sistema no fue entrenado con datos de animales; fue construido para representar cómo los circuitos cerebrales generan cognición y comportamiento de forma natural", explican los expertos.
Resultados asombrosos
Cuando el equipo puso a prueba el sistema con una tarea de aprendizaje visual (clasificar patrones de puntos), los resultados fueron sorprendentes:
Misma eficacia: El modelo aprendió con la misma velocidad y precisión que los sujetos biológicos.
Actividad espejo: La actividad neuronal "digital" fue prácticamente idéntica a la real.
Descubrimiento científico: El software identificó una clase de actividad en un grupo de neuronas que no se había detectado previamente en los seres vivos.
La clave: el detalle y la química
Lo que diferencia a esta réplica, desarrollada por investigadores del MIT, Dartmouth College y la Universidad de Stony Brook y publicada en Nature comunications, es su enfoque multinivel. No solo imita la red de conexiones, sino que incorpora la influencia de sustancias neuromoduladoras como la acetilcolina, esenciales para entender cómo el cerebro procesa la información y toma decisiones.
Este avance, liderado por Anand Pathak, Earl K. Miller y Lilianne R. Mujica-Parodi, abre la puerta a experimentos virtuales que podrían reducir la necesidad de animales de laboratorio y acelerar nuestra comprensión de la mente humana.



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