¿Fue Valledupar alguna vez visitado por extraterrestres?
- Acta Diurna

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Por: Nerio Luis Mejía

El anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el pasado jueves 19 de febrero de 2026, ordenando la desclasificación de archivos sobre el fenómeno OVNI y la posible existencia de vida extraterrestre, ha desatado un verdadero revuelo entre los apasionados de estas teorías, muchas veces catalogadas como conspirativas.
Son incontables quienes creen en la vida más allá de la Tierra. La asocian con ruinas milenarias que desafían las explicaciones científicas: pirámides en distintos continentes, templos en la India, y un sinfín de estructuras que parecen imposibles para sociedades que aún vivían en cavernas y no habían descubierto el fuego. Cada hallazgo abre más preguntas que respuestas.
El tema es polémico. Pocos se atreven a escribir o hablar de él por miedo al prejuicio de los escépticos. Sin embargo, Valledupar no ha sido ajena a este misterio. Bajo su cielo ocurrió un caso poco conocido, pero vivido intensamente por una familia en el año 2010.
El suceso en tiempos de festival
Durante el Festival Vallenato, muchas familias arriendan sus casas a visitantes de todo el país. Una familia vallenata, con el dinero del alquiler, decidió pasar cinco días en Santa Marta. Allí, la madre tomó varias fotografías de sus hijos en la bahía. Al regresar, acudió a un café internet para subirlas a Facebook. El administrador le advirtió: —De las diez fotos, tres tienen unos círculos extraños que impiden ver bien a los niños. No las descargué, quedaron en tu celular.
Intrigada, la mujer mostró las imágenes a su familia, miembros de una congregación evangélica. Los círculos brillaban como aros de fuego. Para ellos, eran carruajes celestiales, similares a los descritos por el profeta Ezequiel. La familia se reunió alrededor del celular, convencida de que se trataba de ángeles.
Horas después, al cruzar la calle cerca del Éxito de la Séptima, un hombre descendió de un vehículo y, con cortesía, le pidió el teléfono: —Señora, tenga la amabilidad de entregármelo. En él hay tres fotografías que no le corresponden.
El desconocido borró las imágenes y le devolvió el aparato. La mujer quedó en shock, convencida de que había sido un enviado de Dios, un ángel que descendió para eliminar pruebas que jamás debieron existir.
Ecos de un misterio silenciado
Pocos conocieron el suceso, transmitido por la tía de la mujer, empleada en un supermercado de Valledupar. Hoy, cuando las potencias del mundo reconocen la existencia de archivos sobre vida extraterrestre, y cuando incluso Barack Obama ha hablado del tema, vale la pena recordar que la capital mundial del vallenato también fue escenario de un encuentro inquietante.
No llegaron en son de parrandas ni acordeones, pero sí para borrar las huellas de su presencia en esta tierra de misterios y de leyendas.



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