Barranquilla necesita una tarifa de transporte público diferencial

Por: Esteban Niño



El distrito de Barranquilla es el cuarto con más densidad poblacional en Colombia, con una población aproximada a 1.274.250 de habitantes en el área metropolitana compuesta por Puerto Colombia, Barranquilla, Soledad, Malambo y Galapa, con un aproximado más de 298.000 estudiantes. Montar en bus en Barranquilla a veces es un dolor de cabeza.


El distrito de Barranquilla cuenta con dos sistemas de transporte colectivo terrestre, el primero es el sistema de transporte masivo que dispone de 97 rutas de buses de aproximadamente cubierto por 25 empresas que operan en el área Metropolitana en distintas localidades del distrito, o intermunicipales.


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El segundo es el transmetro, que moviliza más de 130 mil personas entre estudiantes y trabajadores, contando con 18 estaciones en el área metropolitana.

En el cual el gobierno de Pumarejo ha tenido irregularidades e inconvenientes respectivamente con su financiación y funcionamiento, recientemente el 15 de septiembre del 2022, la corporación mediática del heraldo reportó la inconformidad por los usuarios frente al servicio y a la condición pésima del estado físico de los automotores.


Teniendo en cuenta que estos dos sistemas son utilizados por los estudiantes de distintos niveles de educación, existen aproximadamente 210.000 estudiantes en el nivel de básica y media (secundaria) lo cual es el 9.2% de la población del área del distrito, y aproximadamente 88.000 estudiantes en niveles de educación superior que son el 6.2% de la población del área total del distrito, lo que en total la población estudiantil sería 13.4% de la población del Área Metropolitana.


Partiendo de esto, a continuación, expondré los problemas qué a mí consideración son razones elementales para implementar el sistema estandarizado de tarifas diferenciales e inversiones para mejorar la calidad del transporte colectivo terrestre en el distrito de Barranquilla y su área metropolitana.


a) Las altas tarifas del pasaje con precios a 2600$ de lunes a sábado en el servicio de transporte colectivo y de manera un poco inferior a 2400$ del sistema de transporte masivo esto en relación con precaria situación social y económica de miles de barranquilleros , teniendo en cuenta las condiciones de vulnerabilidad manifestada pobreza extrema que afectan a un 35.7% de la población del distrito de Barranquilla, y en la cual la informalidad laboral se sitúan en un 56,7% y el desempleo en un 11,7% , además de las cifras alarmantes de inseguridad alimenticia al 33,2% que aumentaron en referencia a las del año pasado, todos estos datos reportados por el Dane.


b) Esta situación se agudiza por la falta de transporte desde los municipios a sus lugares de estudio, es manifestada en universitarios que viven en municipios que conforman el área metropolitana que para desplazamiento a sus lugares de residencia y de estudios, muchas veces tienen que pagar de dos hasta tres pasajes adicionales esto en el caso de estudiantes de los municipios de Soledad, Malambo y Galapa que se ven aún más afectados por los altos costos y que solo analizando su situación social no es muy lejana y más alentadora que la del mismo distrito.


c) La insuficiente calidad del servicio del transporte, los estudiantes y trabajadores son conscientes de la limitación en la capacidad de los automotores para movilizar los pasajeros de forma cómoda e integral, esto como consecuencia nefasta se evidencia en las horas picos hacinamiento de pasajeros en sus interiores, espacios incómodos e inseguros para las mismas mujeres que viven en su cotidianidad el acoso sexual, y en general para cualquier persona en caso de un accidente, lo cual lo vuelve no solo un debate juvenil por la exigencia de sus derechos, si no de la sociedad barranquillera por la exigencia del derecho a un transporte colectivo digno.


¿Por qué es una necesidad la tarifa diferencial?


La necesidad de una tarifa diferencial va frente a la crítica realidad económica y social que tiene la condición de vulnerabilidad de la población del área metropolitana de Barranquilla y a la responsabilidad y el deber social que tiene el estado colombiano y los entes territoriales por garantizarnos derechos plasmados en su parte dogmática en la constitución política y regulados por las leyes estatutarias como el estatuto de juventud (Ley 1622 del 2013), basándome en los principios plasmados en articulo 4 contiene los artículos viendo la pertinencia de la exigibilidad en primera medida, corresponsabilidad en la formulación y ejecución de planes que garanticen nuestros derechos, como la eficacia, eficiencia y gestión responsable en asignar los recursos para la materialización de dichos planes, proyectos para alcanzar los objetivos previstos, cosa de la cual se ve una casa nula intención de la administración actual en realizar estudios para la implementación de un sistema de tarifa diferenciales.


Esto es un deber del distrito de la creación de políticas públicas correspondientes a garantizar y materializar las medidas de protección, promoción y prevención y las garantías plasmadas en los articulo 8 y 9 del Título III que contiene los derechos y deberes de la juventud y basándonos en su numeral octavo que contempla;

“Promover un sistema estandarizado de tarifas diferenciales para uso de transporte público por parte de las y los jóvenes escolarizados y en condiciones económicas menos favorables, que garantice el goce de su derecho al disfrute del espacio público”.


En este caso a las demandas y necesidades sociales que tiene la juventud en el distrito de Barranquilla que son manifiestas en su cotidianidad, deben corresponder a las necesidades de los sectores popular, no solamente a las élites empresariales de la ciudad de las cuales es fiel representante el señor Pumarejo frente a las dinámicas económicas evidenciadas en el crecimiento inmobiliario e infraestructural del distrito, pero no es solo es el cemento un índice de desarrollo y progreso, la garantía de los derechos son la principal fuente de una sociedad prospera que aspire como objetivo principal a la justicia social.


En una sociedad con una situación de vulnerabilidad de condiciones precarias e indignas, en la cuales hogares comen solo dos comidas al día, en las cuales las familias no tienen ingresos fijos, en la cual existen condiciones pecarías e indignas en los sectores populares, y en la cual el distrito tiene que buscar implementar un sistema estandarizado que permita garantizar una permanencia de los estudiantes de todos los niveles de la educación y aliviar gastos a las familias.


Pero la realidad, es que los estudiantes tienen que ser más conscientes de sus derechos, y exigirlos por las vías necesarias, por los mecanismos participativos y jurídicos establecidos en la constitución, en las normas, y el estatuto juvenil que muchas veces no cuentan con las garantías suficientes por los entes territoriales ni por las instituciones competentes, ni la voluntad de los gobiernos a pesar de ser promesas de campaña.


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Y que muchas veces la última medida para que las reivindicaciones del movimiento juvenil sean tenidas en cuenta son mediante la protesta social como un derecho y una forma valida de presión social, pero que lastimosamente la creación de imaginarios negativos y de estigma social promulgado por las corporaciones mediáticas locales al servicio de las elites, pero que históricamente la protesta ha sido un medio para la conquista de los derechos, y hasta los grandes cambios políticos (revoluciones sociales).


Es por esto que la invitación es a sentarnos la juventud y poder concertar una hoja de ruta la cual podamos debatir las propuestas y llevar acciones conjuntas por la exigencia de nuestros derechos, e invito a los consejeros de juventud de distrito, a las organizaciones juveniles, estudiantiles y jóvenes a profundizar el debate sobre la tarifa diferencial en el área metropolitana del distrito.