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Una Barranquilla interesante

Por: Raúl Soto Vergara.



Los eventos de la noche del 12 de mayo en Barranquilla han sido extremadamente interesantes. Quiero empezar con la anterior frase, porque en lo que tengo de memoria, no recuerdo haber visto alguna vez a tanta gente consciente de la circunstancia Política del país y, actuando de acuerdo a eso, por lo menos no aquí en “Curramba la bella” en los últimos años.


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Todos saben que el Atlético Junior es la niña de los ojos de Barranquilla, y el ánimo de la ciudad puede cambiar fácilmente dependiendo del equipo. El junior se ha convertido en un instrumento para manipular el ánimo del área metropolitana de Barranquilla, incluyendo a los municipios satélites de esta. La instrumentalización del deporte en la ciudad, es característico de los periodos de elecciones y de las jornadas de manifestación. Una Forma de apaciguar al Barranquillero, “pan y circo” que mantiene sedada a la ciudad, y así se ejerce el poder en estas tierras.


Pero el tan interesante 12 de mayo vimos algo muy distinto; pero antes de hablar de la noche del partido de Atlético junior contra River Plate, hay que recordar que las manifestaciones en Barranquilla en tiempos recientes, suelen ser pasajeras, y además de pasajeras, muy superficiales. Eventos para reunirse con los amigos, poner música, bailar, beber y tomarse algunas fotos.


Este paro, sin embargo, ha tocado fibras muy sensibles en la mente de muchos colombianos; las imágenes de una Cali rebelde, que ha puesto más de treinta asesinados, miles de heridos y centenares de desaparecidos, han hecho que el resto de ciudades se levanten con protestas más contundentes y Barranquilla no fue la excepción.


Mientras el 6 de mayo decidieron trasladar el partido del Junior vs Fluminense a Guayaquil, en cambio bajo una decisión arriesgada por parte de la administración, el partido del Junior vs River Plate, el 12 de mayo, seria jugado en Barranquilla.


Se pensaba que los Barranquilleros no marcharían, pues las manifestaciones cuando hay partido del Junior son poco concurridas. Sin embargo, días atrás los grupos barristas expresaron su rechazo a que se jugara el partido en medio de la crisis por el paro en Colombia. Este gesto fue crucial para los ciudadanos e hinchas, el apoyo de los mismos barristas del equipo estaba dado. Así, la tarde del 12 de mayo, muchos jóvenes y adultos conscientes de que en estas circunstancias uno no se puede desconectar de la situación del país, expresaron su desacuerdo con un partido de esa magnitud, congregándose cerca al estadio.


Ese plantón, visto desde las redes sociales, tuvo mucha concurrencia y, cuando se convirtió en un choque entre quienes protestaban y la policía y el SMAD, no tuvo grandes saqueos ni vandalismo desmedido.


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Si, hubo violencia, los protestantes respondieron a la policía, pero me pareció eso, una respuesta a la necesidad de demostrar, que con el partido no se iba a callar la inconformidad de los barranquilleros que están cansados de tener que ver cómo el país se va al garete.


Lo de esta noche lo resumiré en qué fue interesante, con barranquilleros en lo que deben, chocando con la fuerza pública mientras en ESPN se escuchaban los tiros de los gases lacrimógenos y las bombas aturdidoras. No se detuvo el partido, pero se supo que en Colombia las cosas no están bien.

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