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Noche de terror en el barrio Las Nieves: tres jóvenes asesinados



La tranquilidad habitual del barrio Las Nieves, un sector tradicional del suroriente de Barranquilla caracterizado por su intensa vida comunitaria y comercial, se rompió de manera violenta. El estruendo de proyectiles de arma de fuego irrumpió en la atmósfera cuando un grupo de muchachos se encontraba reunido en las inmediaciones de un parque del sector, justo en el punto donde convergen la carrera 19 y la calle 26. Ninguno de los presentes anticipaba que en cuestión de segundos se convertirían en el blanco directo de una incursión armada premeditada y mortífera.



De acuerdo con los reportes oficiales y los desgarradores testimonios recopilados entre los vecinos que buscaron refugio tras escuchar las primeras detonaciones, sujetos armados arribaron sorpresivamente al lugar. Sin mediar palabra alguna ni dar margen de reacción a sus víctimas, los agresores desenfundaron sus armas y accionaron sus gatillos en repetidas ocasiones contra el grupo. La ráfaga indiscriminada desató el pánico entre los transeúntes y los habitantes de las viviendas contiguas, mientras los atacantes abordaban rápidamente una motocicleta para emprender la huida a toda velocidad por las vias de la zona.


El balance de la agresión criminal resultó devastador. En la misma escena del crimen cayeron sin vida dos de los agredidos debido a la severidad y concentración de los impactos recibidos en órganos vitales. Una tercera víctima fue auxiliada por la comunidad y trasladada de urgencia hacia el centro asistencial más cercano; sin embargo, pese a los esfuerzos desesperados del personal médico por estabilizar sus signos vitales, se confirmó su deceso momentos después de su ingreso a la sala de emergencias.


Posteriormente, las labores de inspección técnica a los cadáveres y la verificación de identidades por parte de las autoridades judiciales permitieron confirmar que entre las personas asesinadas figuran dos adolescentes de tan solo 16 y 17 años de edad, además de un joven adulto identificado como Daddys David Barrios Ospino, de 20 años. Durante la balacera también resultó alcanzado por los proyectiles el señor Eduardo Barreto Soto, de 63 años, quien se encontraba en las inmediaciones del parque al momento del atentado y debió ser remitido a un puesto de salud cercano, donde permanece bajo observación médica.


La gravedad de lo sucedido provocó la inmediata movilización de la Policía Metropolitana de Barranquilla, especialmente teniendo en cuenta que la acción criminal se registró a muy poca distancia de un Centro de Atención Inmediata (CAI) que opera en el mismo parque en el que sucedieron los hechos. Tras el reporte inicial de los vecinos, las unidades policiales desplegaron un amplio operativo de acordonamiento y bloqueo, conocido como plan candado, a lo largo del suroriente de la capital del Atlántico para cerrar las rutas de escape de los agresores.


Como resultado de este despliegue y del patrullaje intensificado en los barrios aledaños, las patrullas del cuadrante lograron la interceptación y detención de tres individuos presuntamente vinculados con la ejecución del atentado. Las autoridades informaron que entre los capturados se encuentran Naín José Bechara Bassa, de 21 años, y Emanuel Antonio Barrio Cantillo, de 20 años. En el mismo procedimiento fue aprehendido un adolescente de 15 años de edad, identificado como Waldir David Hurtado Cassiani, quien fue puesto de inmediato a disposición de las autoridades de infancia y adolescencia.



Actualmente, investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación y de la Sijín, coordinados con la Fiscalía General de la Nación, avanzan en el análisis minucioso de los vídeos registrados por las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones del parque y en las calles contiguas. La meta prioritaria de las pesquisas es reconstruir con detalle los desplazamientos previos y posteriores de los sicarios, así como esclarecer la hipótesis central del ataque: establecer si la ráfaga de disparos iba dirigida a un objetivo específico dentro del grupo o si el crimen responde a las disputas territoriales que sostienen organizaciones delictivas por el control de las rentas ilícitas y el microtráfico en esta franja de la ciudad. El hecho ha dejado una profunda estela de dolor e indignación entre la comunidad, que reclama respuestas contundentes por parte de las autoridades ante la imparable ola de violencia que sigue cobrando la vida de los jóvenes en la región.

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