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Misticismo y política: el polémico discurso del "Arca de Noé"



El proceso de transición hacia el nuevo gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha tomado un rumbo inesperado que mezcla la gestión pública con una marcada retórica místico-religiosa. Carlos Alonso Lucio, amigo personal del mandatario electo y uno de los líderes visibles del denominado “Empalme Anticorrupción”, desató una fuerte polémica en el país tras pronunciar un discurso titulado “El Arca de Noé”, en el cual justificó la estrategia de empalme y los planes del nuevo ejecutivo bajo conceptos bíblicos y visiones providenciales.



Durante su intervención, Lucio aseguró: “Gloria a Dios porque en medio del diluvio nos permitió construir un Arca de Noé para Colombia. No se trata de una metáfora menor... El Arca de Noé es una de las imágenes más poderosas de la historia espiritual de la humanidad”. Además, revivió el concepto de "Patria Milagro" —un lema recurrente desde la campaña presidencial—, vinculándolo directamente con pasajes del libro del Deuteronomio del Antiguo Testamento, presentando la victoria electoral del pasado 21 de junio como parte de un "propósito divino".


Entre la técnica y la fe


Aunque las palabras de Lucio resonaron con fuerza en los sectores religiosos, la metáfora del "Arca de Noé" también tiene una traducción técnica dentro de la nueva administración. Según se ha dado a conocer, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, ha adoptado este término para bautizar la estrategia de transición. En la práctica, el "Arca" consiste en el blindaje de un paquete de decretos, la consolidación de los equipos técnicos y el trazado del plan de acción para afrontar los primeros 60 días de gobierno ante las complejidades institucionales o el "diluvio" que prevén encontrar.


Sin embargo, el uso de este lenguaje ha encendido las alarmas en diversos sectores políticos y académicos, quienes recuerdan que, de acuerdo con la Constitución de 1991, Colombia es un Estado laico. Expertos en comunicación y análisis del discurso señalan que esta narrativa responde al auge del cristianismo protestante y mesiánico en la política local, donde la acción de gobernar deja de ser un mero ejercicio institucional y adquiere el carácter de una misión histórica y trascendente.


Lluvia de críticas al pasado de Lucio


La polémica no solo se centró en el contenido del discurso, sino en la figura del propio Carlos Alonso Lucio. Figuras de la oposición reaccionaron rápidamente en redes sociales, recordando el turbulento recorrido del hoy pastor cristiano, quien en el pasado fue guerrillero del M-19, abogado defensor de Ernesto Samper en el Proceso 8000, además de haber sido prófugo de la justicia y condenado por estafa y falsa denuncia.



Uno de los críticos más visibles fue el exministro de Comercio, Luis Carlos Reyes, conocido popularmente como "Mr. Taxes", quien cuestionó con sarcasmo la legitimidad de Lucio al frente de un empalme anticorrupción. “Una vez en la legalidad, fue asesor de paramilitares y del ELN, prófugo de la justicia, condenado por estafa y falsa denuncia e inhabilitado para cargos públicos. Después de eso sí se comprometió de verdad con la legalidad y decidió ser pastor cristiano”, señaló Reyes, cerrando su crítica con una cita del Evangelio de Mateo sobre los falsos profetas.


Con el proceso de empalme en marcha y nombres clave sobre la mesa —como el de la exesposa de Lucio, Viviane Morales, quien suena fuertemente para el Ministerio de Educación—, el nuevo gobierno de De la Espriella arranca su andadura bajo una intensa lupa pública que debate los límites entre las creencias de sus líderes y la laicidad del Estado.

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