Medios vs plataformas



Mientras que en Colombia, en una propuesta finalmente fallida, se quería proponer de manera rápida y burda, una especie de “donación” a los medios de comunicación en crisis, tradicionales y digitales, con dineros públicos otorgados por el gobierno – a través del Ministerio de las TIC – sospechosamente en plena época preelectoral, en los países de Europa e incluso en los EE.UU. están llegando a unos acuerdos entre medios y plataformas digitales con el fin de hacer sustentable la operación periodística como presupuesto para su independencia.


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Hace apenas unos pocos días 18 asociaciones internacionales y nacionales, que en conjunto agrupan a más de 40 mil medios de comunicación de Canadá, Estados Unidos, México, Honduras, Jamaica, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Chile y Argentina, solicitaron a través de un pronunciamiento público “… a las organizaciones supranacionales y a los países de la región a poner en agenda y asignar prioridad a la cuestión vital del valor de los contenidos periodísticos en las plataformas digitales, asegurando condiciones para una retribución justa y razonable…”. Agrega el comunicado que: “…El sostenimiento del periodismo está en riesgo (…) Los medios periodísticos poseen más audiencia que nunca (…) los ingresos que financiaban el periodismo profesional son absorbidos por intermediarios que concentran más del 80% de la publicidad digital mundial…«


Y es que las plataformas tecnológicas de hoy se han convertido en un tema muy discutido en lo que tiene que ver con su reglamentación en aras de proteger el derecho de los ciudadanos. Sobre todo, en el derecho a la información que hoy está prácticamente ajustado en su contenido y relevancia por algoritmos que señalan cuál es su importancia para determinada persona o comunidad. Y en este caso específico de los medios y la utilización de sus contenidos se están violando privilegios conquistados a través de largas luchas como los de la libertad de expresión, la propiedad intelectual y los derechos de autor.


Por su parte, Facebook y Google han comenzado a implementar mecanismos para remunerar los contenidos. Pero se requiere una acción mucho más justa, integral y global.


No va a ser fácil lograrlo. La noticia hace rato entró en el mundo comercial. Y hoy es una mercancía “personalizada” de las grandes plataformas que manipulan al usuario o de poderosos medios de comunicación que hacen lo mismo con los ciudadanos.


Entonces conceptos como Ética, Rigor, Investigación, Contrapoder, Sana crítica o Verdad pasan a un segundo plano ante la ofensiva de multinacionales de la información que, en connivencia con algunos gobiernos, imponen sus objetivos comerciales, económicos y políticos específicos y de muy largo alcance.


Es por ello que es recomendable identificar realmente los medios y organizaciones periodísticas que, aún en contra de un sin número de dificultades y enfrentando valientemente a esas poderosas fuerza multinacionales, siguen predicando y practicando los principios del verdadero periodismo.


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En ese orden de ideas, curiosamente ayer se celebró el Día Internacional del Acceso Universal a la Información, institucionalizado hace dos años por la ONU, y el lema de este año es: “Derecho a Saber: Reconstruir mejor con el acceso a la información». He aquí otro campo bastante amplio en donde hay que trabajar en lograr que las legislaciones de los países permitan el acceso libre a la información en aras de la transparencia y el respeto por el derecho a la información de los ciudadanos. Muchos gobiernos ocultan la información que es pública a veces porque ni siquiera la tienen (no hay la práctica ni la técnica para el manejo de datos) y otros, la mayoría, porque no les conviene.


@vherreram