Luis Gilberto Murillo renuncia y se adhiere a la campaña de Iván Cepeda
- Acta Diurna

- hace 21 horas
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En un movimiento que sacude las bases de la centro-izquierda y redefine las proyecciones para los comicios presidenciales, Luis Gilberto Murillo anunció este miércoles su renuncia oficial a la aspiración por la Casa Nariño. El político chocoano, quien había logrado validar su candidatura mediante la recolección de 1,2 millones de firmas bajo una bandera de moderación y experiencia diplomática, decidió dar un paso al costado para sumarse a las filas del senador Iván Cepeda.
La adhesión se oficializará hoy en un evento público en Bogotá, marcando un hito en la estrategia del oficialismo para consolidar una victoria contundente. Para la campaña de Cepeda, este respaldo no es menor: Murillo aporta un perfil institucional y técnico que busca atraer al electorado del Pacífico y a sectores moderados que aún veían con reserva la propuesta del Pacto Histórico.
Detrás de la decisión de Murillo subyacen factores determinantes que han afectado a varias campañas en este ciclo electoral. Según fuentes cercanas al ex-canciller, la combinación de una baja intención de voto en las encuestas recientes y una creciente dificultad para obtener financiación privada hicieron inviable la continuidad de su proyecto independiente.
"La polarización ha dejado poco espacio para las opciones de centro, obligando a los candidatos a buscar refugio en las coaliciones más fuertes", señalan analistas políticos. Para Murillo, el retorno a las "toldas petristas" —de las cuales fue parte fundamental como ministro de Relaciones Exteriores— parece un movimiento natural en un momento donde la unidad es la consigna del sector gubernamental.
Una de las grandes incógnitas que deja esta renuncia es el papel de Luz María Zapata, fórmula vicepresidencial de Murillo. Zapata se enteró de la noticia en Barranquilla, momentos antes de participar en un debate regional. Aunque su origen político está vinculado a otros sectores, su nombre ya había sonado en el pasado para integrar el equipo del actual Gobierno, por lo que su posible aterrizaje en la campaña de Cepeda es una opción que se baraja con fuerza en los círculos políticos.
La renuncia de Murillo es la segunda adhesión de peso que recibe Iván Cepeda en las últimas semanas, tras el apoyo de Clara López. Este fenómeno plantea una interrogante obligatoria: ¿quién será el próximo en bajarse? Con un panorama electoral cada vez más estrecho, las campañas con menos del 5% de intención de voto enfrentan la presión de adherirse a los punteros para asegurar cuotas de poder en un eventual gobierno o, simplemente, para evitar el desgaste financiero de una derrota segura.
Con este movimiento, Iván Cepeda no solo suma votos en regiones clave, sino que envía un mensaje de "unidad total" en el bloque de izquierda, intentando cerrar cualquier fisura antes de la cita definitiva en las urnas.



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