Lo que se sabe de la nueva variante del SARS-CoV-2 detectada en Reino Unido



La aparición de una variante del nuevo coronavirus en Reino Unido “requiere una mayor vigilancia genómica de manera urgente en todo el mundo”, alertó el pasado sábado en un informe el equipo responsable de vigilar la evolución del SARS-CoV-2 en el Reino Unido, el COVID-19 Genomics Consortium UK, lo que ha encendido las alarmas es la rápida difusión del nuevo linaje y el hecho de que posee “un número inesperadamente alto de cambios genéticos”, muchos de ellos en la proteína que permite la entrada del virus en las células humanas.


El nuevo linaje, llamado B.1.1.7, apareció por primera vez en una muestra del condado de Kent el 20 de septiembre, y “se ha estado extendiendo rápidamente durante las pasadas cuatro semanas” por todo el país, indican los expertos. También hay casos conocidos en Dinamarca, Holanda y Australia.


Lea también: ¿Son seguras las vacunas anti COVID-19?


Pero la genetista del University College Londres, Lucy van Dorp, señala en The Conversation que estos países tienen potentes sistemas de vigilancia genómica y por eso podrían estar detectando antes la nueva variante, “que podría estar en otros sitios”. En cualquier caso una decena de países europeos han suspendido ya vuelos con el Reino Unido.


Sin evidencias de que provoque una enfermedad más grave


No se ha constatado por ahora que la infección con la nueva variante provoque una enfermedad más grave.


El Gobierno británico anunció su detección el 14 de diciembre. Las autoridades británicas afirmaron en un comunicado el pasado viernes que “no hay evidencias que sugieran que la nueva variante provoque más mortalidad o que interfiera con vacunas y tratamientos, aunque se está trabajando de manera urgente para aclararlo”.


Reino Unido ha informado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) formalmente acerca de la peligrosidad de B.1.1.7 –también llamada VUI-202012/01, que quiere decir ‘primera variante investigada en diciembre de 2020’–. Según declaraciones del primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, recogidas en medios británicos y en la crónica de Science, la nueva variante podría aumentar la transmisibilidad del virus hasta en un 70 %.


Pero esto no se está confirmado. Fernando González Candelas, de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO) concede que la nueva variante “parece” más transmisible.


Sin embargo, las alarmas lanzadas antes con otras variantes, una de ellas presumiblemente originada en España, han resultado prematuras.


Lea también: ¿Cómo pueden los niños evadir la COVID-19?


Por qué preocupa


La alerta acerca de B.1.1.7 se sustenta, además de sobre su rápida difusión, sobre el hecho de que ha mutado mucho de una tacada –en concreto, 17 mutaciones, mucho más de lo visto hasta ahora, que podrían haber aparecido en un único paciente–.


En particular tres de estas mutaciones llaman la atención porque en otras variantes han sido asociadas a más transmisibilidad o con la capacidad del virus para burlar el sistema inmunitario humano.