La democracia colombiana en vilo

Por: Carlos E. Lagos Campos



Las marcadas diferencias entre el preconteo de votos realizado al cierre de las elecciones del pasado domingo 13 de marzo y los escrutinios que culminaron este viernes 18 en los que aparecieron un total de 948.283 votos de todos los partidos, supera los porcentajes de variabilidad entre estos dos tramites del proceso electoral; los cuales en el pasado habían sido del 0,5 %, pero que ahora se ubican en más del 7 %".


Esto ha generado toda clase de reacciones, ante los errores de proporciones fraudulentas o ante un verdadero fraude electoral, el que, por supuesto, se pudo subsanar gracias a la intervención de los veedores, abogados y estructuras de los partidos y coaliciones afectados, en este caso el Pacto Histórico y en menor medida Fuerza Ciudadana y el Nuevo liberalismo.


Lea también: Petro y Gutiérrez suben en encuesta


Pero estos dos últimos no contaron con una estructura robusta, para poder verificar de manera presencial la totalidad de los escrutinios, por lo que tuvieron que acudir a sus propios votantes para verificar a través de la plataforma de la Registraduría los cuestionados formularios E-14 de sus puestos de votación.


Estos escrutinios produjeron como consecuencia que los afectados principalmente los de la coalición Pacto Histórico, recuperaran 5 curules, para un total de 19 senadores, que serían perdidas por los partidos Conservador, que quedaría con 15, el Partido Liberal bajaría a 14, la Coalición Alianza Verde y Centro Esperanza con 13, y el Centro Democrático también con 13 senadores; lo que desde ya posiciona al Pacto Histórico como la mayor fuerza política en el Senado de la República.


Todo este desconcierto electoral se torna sospechoso, cuando el preconteo había afectado solo a un sector electoral y si se mira en el contexto de las palabras expresadas por el registrador Alexander Vega Rocha, quien había manifestado con anterioridad que quien no confíe en la Registraduría que no se inscriba como candidato.


Algo que realmente no produjo confianza, sino que a la vez es un abuso del ejercicio del poder porque la función del registrador demanda todo lo contrario, esto es, garantizar que las elecciones se realicen con las mayores garantías y por supuesto con la mayor participación, no solo de electores sino también de candidatos, en un ambiente de confianza y seguridad electoral.


Finalmente, lo que se concluye es que fue un error de diseño negligente en los formularios E-14, lo que produjo la omisión en el preconteo, al haberse colocado al Pacto Histórico, casi que, como un pie de página en la hoja del partido de la U en lugar de haberlo colocado en hoja separada, hecho que había sido advertido por la MOE y omitido por la Registraduría.


Pero algo que es realmente preocupante en estos momentos es el llamado del expresidente Álvaro Uribe a desconocer los resultados electorales; en efecto, este escribió en su red social de Twitter, que: “Estas elecciones dejan toda la desconfianza. E14 llenos de tachones, enmendaduras, firmas que no coinciden. A las inconsistencias se suma la abrumadora votación del Petrismo en zonas de narcotráfico. No se puede aceptar este resultado (electoral)”.


Esta instigación no es de recibo, cuando el escrutinio fue realizado por los jueces de la república, en presencia de los testigos electorales y de los abogados de los partidos, siendo precisamente este, el mecanismo idóneo para corregir los errores del pre conteo.


Lea también: Se abre paso el recuento total de votación legislativa: un hecho sin precendentes


Frente a los tachones ello se tiene en cuenta para validar o anular el acta, y en lo relacionado con las votaciones en zonas del narcotráfico, mucho le enrostran que él mismo fue elegido por votos de esas mismas zonas; por lo que se considera una afirmación de mala fe.


A su vez el partido Centro Democrático afirmó en un comunicado que es "inaceptable la situación de incertidumbre que genera la inexactitud de los resultados publicados hasta la fecha por la Registraduría", que en Colombia es la entidad encargada de organizar el proceso electoral.


Ante este despropósito, en momentos en que se avecinan las elecciones presidenciales en un ambiente de polarización, diversos líderes políticos hicieron sus pronunciamientos oponiéndose ante esta instigación al elector, calificándola como un #GolpeDeEstado, así:


Juan Manuel Galán, precandidato a la presidencia por el Nuevo Liberalismo: “La red social Twiter debería considerar cancelar la cuenta de un incendiario incitador de la violencia política en Colombia como @AlvaroUribeVel que sugiere en sus trinos golpe de Estado”


Jorge Enrique Robledo, precandidato a la presidencia por el partido Dignidad: “Mi rechazo a la irresponsabilidad de @AlvaroUribeVel y @AndresPastrana_ acerca de desconocer el resultado de las elecciones se hace 8 días. Fiquismo unido en otra idea equivocada. Invito a todos los partidos políticos a rechazar la invitación al golpe de estado que ha hecho Uribe con su candidato. Es hora de defender la democracia de todos y de todas”.


Gustavo Petro, ganador de la consulta a la presidencia por la coalición Pacto Histórico: “Invito a todos los partidos políticos a rechazar la invitación al golpe de Estado que ha hecho Uribe con su candidato. Es hora de defender la democracia de todos y de todas. Es hora de un cambio tranquilo”.


Sergio Fajardo, ganador de la consulta a la presidencia por la coalición Centro y Verde Esperanza: “Nos anuncian que no respetarán los resultados de las elecciones presidenciales si no ganan. Vemos hoy el primer capítulo de una guerra que se puede llevar por delante a nuestro país. Yo voy a cuidar a Colombia. ¡Confíen en mí!”


Gustavo Bolívar, cabeza de lista del Pacto Histórico al Senado: “El Uribismo está insinuando que la izquierda es autora "del fraude", por lo cual pidió a la Registraduría volver a contar los votos”.


Como resultado del escrutinio los dos grupos ubicados en los dos extremos del espectro político en Colombia, agrupados en el Pacto Histórico y en el Centro Democrático, han pedido un reconteo general de los votos, para descartar según ellos otras irregularidades y confirmar así, con garantías plenas, la conformación del nuevo Congreso de la República.


Frente a esto es importante recalcar que las normas electorales colombianas tienen previstos los procedimientos en caso de disputas electorales; por ello una vez terminados los escrutinios regionales de elecciones, donde las audiencias de las comisiones escrutadoras son de carácter público, cualquiera otra discusión en adelante debe hacerse por la vía jurisdiccional, a través de la acción electoral ante el consejo de estado.


En este sentido, cuando se ejerce la acción de nulidad electoral solo hay lugar a declarar la nulidad de los actos de elección o nombramiento de que se trate.


Ahora bien el Acto Legislativo 01 de 2009 modificó el artículo 237 de la Constitución Política, en el entendido que para ejercer el Contencioso Electoral ante la Jurisdicción Administrativa, contra el acto de elección de carácter popular cuando la demanda se fundamente en causales de nulidad por irregularidades en el proceso de votación y en el escrutinio, es requisito de procedibilidad someterlas, antes de la declaratoria de elección, a examen de la autoridad administrativa correspondiente, que está encabeza el Consejo Nacional Electoral.


Lea también: La permanente controversia de Duque sobre la réplica de la oposición


Por su parte la acción electoral es de naturaleza contencioso administrativa, y por medio de ella se pretende definir si la elección y la condición de las personas elegidas como servidores públicos en cargos de elección son legales o si, por el contrario, en caso de que existan motivos para su anulación sean ilegales.


¡Todo lo demás son actos incendiarios de la democracia, algo verdaderamente irresponsable!