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La alianza Char-Verano se consolida como invencible



Sin mayor sorpresa, la poderosa familia Char ha superado los escándalos y continúa dirigiendo el Atlántico, con victorias este domingo a la Gobernación y a la Alcaldía de Barranquilla. No fallaron las encuestas, que desde el inicio daban como ganador sobrado a Alejando Char Chaljub en su aspiración por administrar la ciudad más poblada del caribe colombiano por tercera vez. No le afectó la captura de su hermano el exsenador Arturo por un escándalo de corrupción, ni el documento de la inteligencia mexicana que se conoció en la recta final de la campaña y vincula a su familia con el cartel de Sinaloa. Su implacable victoria, con un 73,23% de los votos, fue todavía más fuerte porque el segundo, Antonio Bohórquez del Polo Democrático, alcanzó apenas un 9,31%.



Este domingo, Char Chaljub, refrendó que reemplazará a su ahijado político, Jaime Pumarejo Heins, en el cargo que lo catapultó a la fama. La sensación reinante entre la mayoría de los barranquilleros es que Alex, como se le conoce, transformó la ciudad. Pavimentó los barrios populares, construyó colegios, hospitales, parques y canalizó varios arroyos. La ciudad dejó de darle la espalda al río, con nuevos símbolos como el Gran Malecón, y levantó estadios de básquet, fútbol y beisbol. El presupuesto de la cuarta ciudad de Colombia ha pasado de 550.000 millones de pesos en 2007 (unos 275.000 millones de dólares de la época) cuando fue elegido por primera vez, a 4,2 billones de pesos (algo más de 1.000 millones de dólares). En ambas ocasiones ha dejado instalados a sus sucesores, que también han sido ministros impulsados por la casa Char, Elsa Noguera en las elecciones de 2011 y Pumarejo en las de 2019.


Esa no fue la única victoria para la poderosa familia del Atlántico, dueña de supermercados, cadenas radiales, un banco y el equipo de fútbol de la ciudad, Júnior. La repetida fórmula de Alex a la Gobernación, el liberal Eduardo Verano de la Rosa, se alzó como ganador con un 41,49% de los votos. Venció a Alfredo Varela, un antiguo aliado de los Char que obtuvo 33,16% de los apoyos, 634.777 votos.


Esa campaña no parecía tan obvia. Char dudó casi hasta el final con quién irse, pues Varela no estaba lejos de él, y finalmente apostó al ganador. En las escasas encuestas a la Gobernación siempre lideró Verano, un viejo conocido de los atlanticenses que ha sido gobernador cada vez que Alex ha sido alcalde. Pero que no empezó en política allí: un par de décadas mayor que Char, ya había sido consejero presidencial y ministro de Ambiente, siempre por el tradicional Partido Liberal en el que el papá de Alex, el exsenador Fuad, inició la trayectoria electoral de una dinastía que ha tenido un miembro en el Congreso de manera casi ininterrumpida desde la Constitución de 1991.


La derrota, menos visible, del poderoso clan se dio en Soledad, el populoso municipio vecino de Barranquilla. La Alcaldía queda en manos de Alcira Sandoval, quien obtuvo el 44,29% de los votos contra el 28,38% del exalcalde Joao Herrera, candidato de los Char. La médica de profesión contaba con respaldos de importantes poderes políticos como el de Eduardo Pulgar, un exsenador condenado por tráfico de influencias y cohecho. La alcaldesa electa hizo campaña con la cuñada y heredera política de Pulgar, la senadora por el Partido Liberal Claudia Pérez.



A ese traspié electoral se le agrega que, a diferencia de los dos mandatos anteriores, Char llega como opositor al Gobierno Nacional. De hecho, Gustavo Petro ha criticado fuertemente a su familia que viene de lo más profundo de la política tradicional y que se movió en las elecciones presidenciales por la derecha, después de que el mismo Alex hubiera sido precandidato presidencial por ese sector político. El alcalde electo, de hecho, ha sido fuerte crítico del presidente


A diferencia del pasado, los nuevos mandatarios enfrentan dificultades sociales, económicas y de seguridad. El departamento fue el que mayor crecimiento de la pobreza tuvo entre 2019 y 2020 y la capital del departamento está muy endeudada: Pumarejo le hereda a su jefe político pasivos por 2,7 billones de pesos, una cifra tan abultada que en varias oportunidades el Ministerio de Hacienda ha alertado por el riesgo fiscal. COLPRENSA

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