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Junior y Nacional rompen el mercado de fichajes con cifras récord



El último mercado de pases en Colombia no fue una simple ventana de transferencias; fue una declaración de guerra económica. Junior de Barranquilla y Atlético Nacional, los dos titanes financieros del país, sacudieron el tablero con estrategias opuestas pero un denominador común: una inversión que roza lo "escandaloso" para los estándares locales.


Mientras uno apostó por la profundidad de su nómina, el otro prefirió la contundencia de un solo nombre. El objetivo es el mismo: sacudirse la sequía y recuperar el respeto en el continente.



Junior: Inversión inteligente y nómina de largo aliento


El equipo "tiburón" no anduvo con rodeos. Con la mirada fija en la Copa Libertadores, la directiva barranquillera desembolsó cerca de 2,3 millones de dólares en fichajes estratégicos, buscando un equilibrio entre juventud y experiencia.


Según el portal especializado Transfermarkt, el gasto se desglosó de la siguiente manera:


Jugador Concepto Inversión (USD)

Cristian Barrios Compra 1,1 Millones

Guillermo Paiva Renovación 600.000

Jannenson Sarmiento Compra 600.000


A este gasto se suma la gestión administrativa para atraer agentes libres de peso como Luis Fernando Muriel y Juan David Ríos. Junior no solo compró talento; diseñó una plantilla con variantes suficientes para afrontar el desgaste de la doble competencia sin bajar el nivel.


Nacional y el fichaje más caro del año


Atlético Nacional aplicó la táctica del francotirador: silencio absoluto hasta que tuvo el objetivo en la mira. Tras semanas de perfil bajo, el club antioqueño rompió el mercado con el regreso de Cristian ‘Chicho’ Arango desde la MLS.


La operación, que superó los 3 millones de dólares, no solo desplazó a Junior en el ranking de gastos, sino que envió un mensaje de autoridad a toda la liga. Nacional no buscó cantidad, sino un salto de calidad inmediato. La llegada de Arango es un golpe de efecto mediático y deportivo que posiciona al "Verdolaga" como el rival a batir.


Dos modelos, un solo veredicto


El contraste entre ambos es fascinante: Junior diversificó su riesgo al repartir su presupuesto en varias piezas para fortalecer la estructura general del equipo ,mientras que Nacional concentró su poder de fuego apostando el todo por el todo a una figura estelar que pueda cargar con el peso ofensivo del club.



Mientras Junior invirtió 2,3 millones en tres nombres clave, Nacional superó esa cifra con un solo movimiento, demostrando que su capacidad de flujo de caja sigue siendo la más agresiva del país.


Invertir cifras "europeas" en el contexto colombiano eleva la presión al máximo. Junior y Nacional han reconfirmado que, cuando se trata de ambición, sus billeteras no tienen fondo. Sin embargo, en el fútbol, los billetes no marcan goles. Ahora, el balón está en el campo de los técnicos, quienes deben convertir estos millones en títulos.


El mercado ha terminado, pero el juicio de la hinchada apenas comienza.

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