¡Junior bicampeón!: el 'Tiburón' Conquista la 12
- Acta Diurna

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Barranquilla y toda la región Caribe se han volcado a las calles en un estallido de júbilo sin precedentes. Junior de Barranquilla se coronó bicampeón del fútbol profesional colombiano tras una vibrante y sufrida definición en el estadio Atanasio Girardot de Medellín. El conjunto dirigido por el estratega uruguayo Alfredo Arias logró defender con un coraje espartano la monumental ventaja de 3-0 conseguida en el juego de ida en el Metropolitano, cerrando el marcador global con un definitivo 3-1 a su favor.
La gesta, consumada este semestre de junio de 2026, no solo representa la decimosegunda estrella en el escudo de la institución rojiblanca, sino que además se convierte en un anticipado y perfecto regalo para el Día del Padre y una nueva ofrenda de grandeza para la afición barranquillera. Con este logro, la escuadra 'Tiburona' sella su segundo bicampeonato histórico, emulando la hazaña conseguida bajo la dirección de Julio Comesaña entre las temporadas 2018 y 2019.
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Un primer tiempo de alta tensión
El encuentro de vuelta se anticipaba como un infierno verde y blanco en la capital antioqueña. Atlético Nacional, respaldado masivamente por su hinchada —que incluso había colmado el escenario en la última práctica previa—, saltó al gramado con la firme intención de obrar el milagro de la remontada. Los primeros 25 minutos del compromiso mostraron a un Junior serio, bien plantado y que buscó bajarle el ritmo al partido a través de la posesión e hilando peligro con saques de esquina consecutivos y un remate punzante de Bryan Castrillón.
Sin embargo, el último tramo de la primera mitad se transformó en un monólogo verdolaga. Nacional se adueñó del esférico y comenzó a bombardear el área de Junior, exponiendo el desgaste físico de los visitantes. La madera se alió con el onceno barranquillero en dos ocasiones consecutivas: primero, un potente derechazo de Milton Casco en el minuto 33 que se estrelló en el vertical derecho; y posteriormente, en el minuto 38, un cobro de tiro libre raso por parte de Alfredo Morelos que impactó el poste cuando el guardameta Mauro Silveira ya se encontraba totalmente vencido. Previamente, en el minuto 30, el juez de línea había invalidado de forma acertada una acción que terminó en gol de Andrés Felipe Román por un evidente fuera de juego.
Resistencia, drama y un penal a las nubes
La segunda mitad elevó las pulsaciones al máximo. El ingreso del experimentado mediocampista Edwin Cardona revolucionó el ataque de los locales. La insistencia paisa dio frutos en el minuto 56, cuando Andrés Sarmiento desbordó de manera letal por la banda izquierda y sirvió un centro preciso para que el propio Cardona decretara el 1-0, encendiendo la ilusión de la remontada en las tribunas del Atanasio Girardot.
Apenas cinco minutos después del golpe, el fantasma del desastre sobrevoló al cuadro tiburón. El árbitro Carlos Betancur decretó una pena máxima a favor de Atlético Nacional tras una supuesta infracción del guardameta Mauro Silveira sobre Alfredo Morelos dentro del área. El propio Morelos asumió la responsabilidad del cobro en el minuto 63, pero la presión y el desespero le jugaron una mala pasada, enviando su remate por encima del travesaño, directo a las nubes. La delegación rojiblanca celebró el fallo con la misma efusividad con la que se grita un gol propio, entendiendo que allí se esfumaban las principales esperanzas antioqueñas.
El portero uruguayo Mauro Silveira, una de las figuras descollantes de la campaña, ofreció declaraciones conmovido tras el pitazo final. "Fue una serie muy sufrida. Sacamos el resultado allá en Barranquilla, pero Nacional juega muy bien con su gente y se hace muy fuerte", confesó. El guardameta admitió el claro dominio del rival pero aplaudió el orden táctico de la zaga: "La defensa estuvo espectacular, hoy podemos sacar este resultado con un solo gol en contra". Con este trofeo, Silveira inscribe su nombre con letras de molde al igualar a leyendas del arco barranquillero como Juan Carlos Delménico y José María Pazo, siendo los únicos porteros con dos estrellas en el club.
Hacia el epílogo, el dramatismo aumentó cuando el VAR llamó a Betancur en el minuto 89 para revisar una potencial mano penal de Fabián Ángel. Tras la exhaustiva revisión, el colegiado determinó que no existía intencionalidad ni infracción sancionable. Junior pudo haber liquidado el sufrimiento de contragolpe a través del juvenil Joel Canchimbo, quien gozó de dos mano a mano claros frente a Harlen 'Chipi Chipi' Castillo, pero sus remates salieron ligeramente desviados.
El Atanasio Girardot: el patio de los festejos rojiblancos
La consecución de esta duodécima estrella reconfirma una particularidad histórica: Junior de Barranquilla es un auténtico monarca en territorio ajeno. De sus 12 títulos de liga, 10 han sido conquistados en condición de visitante, y el Estadio Atanasio Girardot se ha consolidado oficialmente como el escenario fuera de Barranquilla donde más veces ha dado la vuelta olímpica, sumando ya cuatro memorables conquistas:
2004: Victoria por penales ante Atlético Nacional tras el agónico gol de Walter Ribonetto (5-2) que forzó la definición.
2018: Coronación frente a Independiente Medellín haciendo valer el 4-1 de la ida con el respiro definitivo que dio el gol de Yony González en el Atanasio (3-1).
2023: Otra remontada épica ante Independiente Medellín con la agónica volea de Vladimir Hernández al minuto 90 y la posterior efectividad en los penales con Santiago Mele.
2026: El actual bicampeonato ante Atlético Nacional, ratificando el poderío global (3-1) cimentado en la ida por el doblete de Luis Fernando Muriel y el tanto de Bryan Castrillón.
Al señalar el final del compromiso, la emoción incontenible se apoderó de los futbolistas. Rostros icónicos de la plantilla y confesos hinchas como Luis Fernando Muriel, Cristian Barrios, Fabián Ángel y Jannenson Sarmiento rompieron en llanto sobre el césped antioqueño en señal de desahogo. Mientras tanto, en la capital del Atlántico, las sirenas, el rugido de las motocicletas y las camisetas rojiblancas multiplicadas por miles confirmaban que, en efecto, el 'Tiburón' sigue ratificando su estatus y jerarquía como el indiscutible "papá" en las finales del balompié nacional.



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