crossorigin="anonymous"> Ingeniería financiera: EE.UU. vende euros para sostener al yen
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Ingeniería financiera: EE.UU. vende euros para sostener al yen



En una maniobra poco frecuente dentro del tablero monetario internacional, el Tesoro de los Estados Unidos —a través de la Reserva Federal de Nueva York— habría recurrido a la venta de reservas en euros para adquirir yenes japoneses, según revelaron análisis de mercado y reportes especializados. La estrategia busca salir al rescate de la divisa nipona y atender las solicitudes de estabilidad de Tokio sin comprometer la hegemonía ni debilitar aun más al dólar estadounidense.


De acuerdo con fuentes informadas y estrategas financieros, la Fed de Nueva York solicitó cotizaciones del cruce entre el yen y el euro a grandes entidades bancarias privadas para coordinar las compras. Al emplear la moneda única europea —la segunda más negociada del planeta, con un 29% de cuota en el mercado global de divisas según el Banco de Pagos Internacionales (BIS)—, Washington evitó una venta directa de dólares que habría proyectado una señal de debilidad intencionada sobre su propia divisa y habría presionado la inflación al alza.


Analistas del sector, como David Forrester de Crédit Agricole CIB y Jason Wong de Bank of New Zealand, coinciden en que la operación responde a compromisos geopolíticos y a acuerdos del G20 sobre el mercado cambiario. "Estados Unidos no quería que se le viera vendiendo el dólar. Mantienen una política oficial de dólar fuerte y no querían sugerir que buscaban debilitar su divisa para obtener ventajas competitivas", explicó Forrester.



Por su parte, informes de JPMorgan Chase señalaron que la medida debe entenderse como una reasignación estratégica de las reservas de divisas compuestas por euros y yenes, destinada a frenar la depreciación acelerada de la moneda japonesa en coordinación con el Banco de Japón.


Ganadores, afectados y ramificaciones regionalizadas


1. Estados Unidos: blindaje inflacionario y cálculo estratégico


Beneficio: Al no volcar dólares al mercado, Washington previene la depreciación de su divisa. Un dólar firme abarata las importaciones y mitiga la presión inflacionaria interna, al tiempo que consolida la alianza geopolítica con Japón sin violentar sus compromisos multilaterales.


Afectación: La maniobra reduce la disponibilidad de reservas líquidas en euros del Tesoro estadounidense. Asimismo, la persistencia de un dólar fuerte restringe la competitividad de costo para los exportadores norteamericanos en los mercados globales.


2. Europa: el costo colateral sobre la divisa comunitaria


Afectación: La entrada masiva de euros al mercado para cambiarlos por yenes genera una presión bajista sobre la moneda única. Desde que se intensificaron las intervenciones, el euro ha cedido cerca de un 4% frente al yen. Un euro débil incrementa los costos de las importaciones energéticas y de materias primas facturadas en dólares, complicando la ruta del Banco Central Europeo (BCE) hacia la estabilidad de precios.


Beneficio: A corto plazo, el debilitamiento del euro otorga un mayor atractivo comercial a las exportaciones de la Eurozona frente a sus competidores estadounidenses y asiáticos.


3. Japón: respiro para el yen y respaldo de Washington


Beneficio: La demanda coordinada de yenes ha provocado un repunte de más del 1% en su cotización, frenando una racha de depreciación que encarecía gravemente la cesta de importaciones en la economía japonesa. El respaldo explícito de Estados Unidos envía una señal contundente a los especuladores.


Afectación: Un yen fortalecido reduce los márgenes de beneficio que las grandes corporaciones exportadoras niponas habían registrado en los meses previos debido al tipo de cambio favorable.



4. China: reequilibrio regional en el comercio asiático


Beneficio: La estabilización del yen reduce la volatilidad en los mercados financieros de Asia Oriental y ahuyenta los riesgos de una devaluación competitiva en la región.


Afectación: Un yen apreciado incrementa la competitividad de las exportaciones chinas en comparación con las japonesas. No obstante, la demostración de coordinación financiera entre Washington y Tokio refuerza el peso e influencia de la arquitectura monetaria occidental en el ámbito del Pacífico.


5. Colombia y economías emergentes: estabilidad cambiaria a costo de inflación


Beneficio: La decisión de no liquidar dólares atenúa giros bruscos en la volatilidad de los mercados emergentes a corto plazo, previniendo choques repentinos en la cotización de las divisas latinoamericanas.


Afectación: Al preservarse un dólar sólido a nivel global, monedas como el peso colombiano se mantienen expuestas a presiones frente a la divisa estadounidense. Esta coyuntura mantiene elevados los costos de la maquinaria importada, insumos agrícolas y productos terminados, transmitiendo presión a la inflación local y encareciendo el servicio de la deuda externa pública y privada emitida en dólares.

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