General (r) Sanabria se retracta de graves acusaciones contra Sarabia
- Acta Diurna

- hace 2 días
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Lo que comenzó como una severa andanada de acusaciones públicas en los medios de comunicación terminó en una formal y obligada retractación en los estrados judiciales. El general (r) Henry Sanabria, exdirector de la Policía Nacional, se vio forzado a desmontar su propio relato y a echarse para atrás en sus señalamientos contra Laura Sarabia, actual embajadora de Colombia ante el Reino Unido, para evitar las consecuencias penales de un juicio por los delitos de injuria y calumnia.
La confrontación legal se originó a finales de junio de 2026, cuando el oficial en retiro aseguró de forma categórica que Sarabia —durante su gestión como jefa de gabinete y directora del Dapre en 2022— ejercía presiones indebidas sobre la cúpula policial. En sus declaraciones originales, Sanabria afirmó que la funcionaria solía llamarlo frecuentemente para cuestionar, reclamar y entorpecer los procedimientos operativos que la Fuerza Pública adelantaba en diversas zonas críticas del país, un testimonio que alimentó con dureza las críticas de la oposición hacia la política de "Paz Total" del Ejecutivo.
Se cae el relato mediático ante los tribunales
Sin embargo, el peso de una denuncia criminal instaurada por la defensa de la diplomática modificó drásticamente la firmeza del general retirado. Durante la audiencia oficial de conciliación, desprovisto del micrófono de los medios y ante la rigurosidad del aparato judicial, Sanabria tuvo que firmar un acta de rectificación incondicional junto a la abogada defensora de Sarabia, Lina Sandoval Echavarría.
En el documento oficial, el exdirector de la Policía Nacional aceptó dejar una constancia que contradice abiertamente sus denuncias previas. Sanabria admitió ante la justicia que todas las conversaciones y enlaces sostenidos con Sarabia respondieron a un carácter estrictamente técnico e institucional, despojándolas de cualquier matiz de interferencia ilegal o presión indebida.
“Frente a la autoridad judicial, el general (r) Sanabria debió reconocer explícitamente que Laura Sarabia nunca emitió directrices ni solicitudes destinadas a frenar las acciones de la Fuerza Pública contra el crimen organizado.”
Desmintiendo el freno al 'Clan del Golfo' y el control del orden público
El punto de mayor peso en la retractación del oficial tiene que ver con la seguridad nacional y el combate a las estructuras criminales. El general (r) Sanabria tuvo que desmentir formalmente sus propias afirmaciones de que desde la Presidencia se protegía a grupos delincuenciales. En el acta quedó sentado de manera unívoca que la exjefa de gabinete jamás ordenó, instruyó ni solicitó suspender u obstaculizar operativos militares o policiales en contra del grupo armado organizado conocido como el 'Clan del Golfo', ni contra ninguna otra organización ilegal.
Asimismo, la retractación alcanzó los señalamientos del exdirector sobre el manejo de la protesta social en Bogotá. Mientras en el debate público se llegó a sugerir que Sarabia coartaba el accionar de la Policía frente a disturbios, el general (r) tuvo que aclarar judicialmente que la intervención de la funcionaria se limitó en realidad a una consulta de índole puramente técnica sobre los protocolos de la fuerza antidisturbios frente a una manifestación de colectivos feministas, descartando de plano que se tratara de una orden de inacción.
La extinción del proceso a cambio de la verdad
Con esta rigurosa rectificación firmada por el propio detractor, la defensa de Laura Sarabia aceptó dar por terminado el pleito legal. Al haber obtenido la retractación plena del general (r) Sanabria, la acción penal por injuria y calumnia quedó extinguida, impidiendo que el caso avanzara hacia una inminente imputación de cargos y juicio oral contra el exjefe policial.
Aunque el oficial en retiro logró esquivar una sanción penal mediante este retroceso judicial, su credibilidad pública ha quedado severamente cuestionada tras comprobarse que sus graves señalamientos no resistieron el filtro de los tribunales. Por su parte, la embajadora Sarabia capitaliza este cierre como una victoria jurídica rotunda que limpia su gestión en la Casa de Nariño de sospechas de complicidad o parálisis operativa frente al narcotráfico, consolidando su posición institucional en el exterior.



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