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El fallido plan de Pablo Escobar para secuestrar a Michael Jackson



En el historial de excentricidades y crímenes de Pablo Escobar Gaviria, el líder del Cartel de Medellín, parece no haber límites para la sorpresa. Una de las anécdotas más insólitas, confirmada por su hijo Sebastián Marroquín, revela que el capo del narcotráfico estuvo a punto de cruzar el camino de la mayor estrella de la música de aquel entonces: Michael Jackson.



La historia se remonta a los años de mayor poder de Escobar, cuando la Hacienda Nápoles era el centro de un imperio que combinaba el lujo desmedido con la violencia. Según relata Marroquín, la idea nació del deseo de traer un espectáculo internacional a la propiedad familiar. Escobar, acostumbrado a cumplir cualquier capricho de su familia, consideró seriamente contratar al "Rey del Pop" para un concierto privado.


Sin embargo, detrás de la oferta millonaria se escondía un plan oscuro. La intención del capo no era simplemente disfrutar de los éxitos de Thriller o Bad. El plan consistía en invitar a Jackson a Colombia, ofrecerle una suma astronómica por su presentación y, una vez en la hacienda, retenerlo contra su voluntad.


El objetivo del secuestro habría sido exigir una recompensa de 60 millones de dólares. Escobar razonaba que, dada la fama mundial del artista y los intereses económicos que lo rodeaban, el pago por su liberación sería inmediato y sin mayores complicaciones logísticas para él, dado que controlaba el territorio.


“Parecía algo sacado de una película de ficción, pero en el mundo de mi padre, los límites entre la realidad y la fantasía eran inexistentes”, ha comentado Marroquín en diversas entrevistas y en su libro Pablo Escobar, mi padre.



Afortunadamente para el cantante estadounidense, el plan nunca llegó a ejecutarse. Diversas complicaciones logísticas, sumadas a la creciente presión de las autoridades colombianas y el inicio de la cruenta guerra contra el Estado, obligaron a Escobar a enfocarse en su propia supervivencia, dejando de lado sus planes de "contratación" internacional.


Michael Jackson, por su parte, nunca llegó a saber en vida que su nombre figuró en la lista de objetivos del hombre más buscado del mundo. Hoy, esta revelación queda como un testimonio más de la megalomanía de un criminal que creyó que podía poner precio a cualquier persona, incluso a los íconos más grandes de la cultura popular.

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