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Dimar hace llamado a la precaución ante mar de leva



El Caribe colombiano se prepara para un cambio en sus condiciones climáticas debido al avance de un nuevo frente frío que desciende desde el Golfo de México. Según confirmó la Dirección General Marítima (Dimar), este sistema empezará a sentirse con fuerza entre el 6 y el 8 de febrero, afectando inicialmente al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, además de los Cayos del Norte. En estas zonas se esperan lluvias intermitentes acompañadas de vientos constantes que podrían alcanzar los 37 kilómetros por hora, elevando el oleaje hasta superar los tres metros de altura.



El fenómeno también extenderá su influencia hacia los departamentos de Atlántico, Bolívar, Córdoba, Magdalena y Sucre. En esta franja del litoral se pronostican ráfagas de viento similares y olas de hasta dos metros, aunque el comportamiento de las lluvias será dispar. Mientras que en el litoral norte predominará el tiempo seco, los departamentos del sur del Caribe colombiano enfrentarán las precipitaciones más intensas, con una alta probabilidad de lluvias moderadas a fuertes durante todo el fin de semana.


Uno de los mayores puntos de atención para las autoridades es la aparición del fenómeno conocido como mar de fondo o mar de leva. Este oleaje atípico golpeará las costas del Caribe y podría provocar desbordamientos costeros entre el sábado 7 y el lunes 9 de febrero. Ante este panorama, la Autoridad Marítima Colombiana ha hecho un llamado urgente al gremio náutico y a los turistas para que extremen las medidas de seguridad y sigan estrictamente las recomendaciones en todas las actividades recreativas y de navegación.



Sin embargo, los expertos aclaran que el impacto de estos sistemas no siempre es uniforme. Leidy Rodríguez, meteoróloga de Corpoguajira, explica que la intensidad del frente frío dependerá de su interacción con otros factores atmosféricos, como la Zona de Confluencia Intertropical, lo que podría intensificar las lluvias en áreas específicas. Aunque no se prevé un escenario de desastre extremo, la experta advierte que es fundamental vigilar de cerca la evolución del sistema para evitar sorpresas ante posibles crecientes súbitas o deslizamientos de tierra en las zonas más vulnerables.

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