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Deuda pública colombiana cae por debajo del 60% del PIB en 2025



En un hito para las finanzas públicas del país, la deuda pública de Colombia cerró el año 2025 por debajo del umbral del 60% del Producto Interno Bruto (PIB). Este nivel, que no se veía desde antes del choque económico global de 2020, ha disparado el optimismo entre inversionistas y agencias calificadoras de riesgo.


Javier Cuéllar, director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, confirmó que el endeudamiento se sitúa actualmente por debajo del 59% del PIB. Este resultado marca un giro drástico frente a la tendencia de años anteriores, cuando el indicador llegó a rozar el 75%.



Para entender la magnitud del ajuste, es necesario contrastar las cifras actuales con el cierre del periodo gubernamental anterior y las proyecciones recientes:


Periodo Deuda en US$ (Aprox.) Porcentaje del PIB

Final Gobierno Duque $73.500 millones 61,2%

Cierre de 2025 $84.200 millones 58,8%


Es de anotar que aunque el valor nominal en dólares aumenta por el crecimiento de la economía y una tasa de cambio muy diferente por la revalorización de la moneda colombiana frente al dólar, su peso relativo respecto al tamaño del PIB ha disminuido significativamente.


La "cirugía" financiera detrás del resultado


La reducción no es obra del azar. Según el Ministerio de Hacienda, responde a una administración activa de los pasivos. Esta estrategia permitió canjear deuda costosa por obligaciones con tasas más favorables y plazos más amplios, utilizando principalmente los Títulos de Tesorería (TES).


El analista económico Diego Cortés destaca que "el manejo técnico de los TES permitió al Gobierno Nacional reemplazar vencimientos inmediatos por deuda en mejores condiciones, enviando un mensaje contundente de sostenibilidad a los mercados internacionales".


Dólar a la baja e inflación controlada


La mejora en las cuentas estatales ha tenido un impacto inmediato en la moneda local. La confianza de los inversionistas ha provocado un flujo masivo de capitales hacia el país, llevando al dólar a niveles inferiores a los $3.600, una cifra récord de apreciación en el último lustro. Esta revaluación del peso trae beneficios directos para el ciudadano de a pie:



  • Importaciones más baratas: Reduce costos en maquinaria e insumos químicos para la industria.


  • Alivio al bolsillo: Al bajar el costo de los componentes importados de la canasta familiar, se contiene la inflación.


  • Menor costo de deuda externa: El Estado necesita menos pesos para pagar sus compromisos en dólares, liberando recursos para inversión social.


Un mensaje de responsabilidad fiscal


Instituciones como la Contraloría General y la Superintendencia Financiera han coincidido en que este escenario fortalece la Regla Fiscal. Al mantener la deuda por debajo del 60%, Colombia no solo recupera margen de maniobra ante posibles crisis externas, sino que se posiciona nuevamente como un destino seguro y estable para el capital global.

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