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De acuerdo al IDF y viabilidad fiscal 2022, Barranquilla es solvente

Por: Jorge Vergara C.



A raíz, del acuerdo presentado por el alcalde Alex Char a los señores concejales, en el cual busca autorización para gestionar ante las entidades crediticias un préstamo de $3 billones de pesos, se han alzado voces a favor y en contra de dicho acuerdo, hasta el punto que transcendió a los medios de comunicación locales y nacionales, como en las redes sociales con diversos comentarios, en su gran mayoría pronunciándose con desconocimiento de las cifras sobre la situación financiera del Distrito, replicando muchas veces lo que registraban algunos medios bogotanos, interesados extrañamente de lo que acontece en nuestra ciudad. En mis años de vida y experiencia, nunca había visto tanta vehemencia de los medios bogotanos para tratar un tema local como es la autorización de endeudamiento, eso no lo hacen con Bogotá, Medellín o Cali.


No hay duda alguna que, a diciembre de 2023, la deuda de Barranquilla, es de $2.8 billones, sin incluir las vigencias futuras excepcionales. Jaime Pumarejo recibió la alcaldía con una deuda de $1.5 billones, pero no podemos olvidar que le toco asumir la pandemia del año 2020, con sus consecuencias, lo que lo forzó, al igual que al país y el mundo a endeudarse para paliar la pandemia, y poder cumplir con parte de su programa de gobierno. Logro conseguir unos créditos externos a una buena tasa. El único, pero es no haber renegociado la deuda financiera para los años 2024 al 2026, donde la ciudad tiene que pagar el 52%, de su deuda, lo que dificulta el manejo presupuestal y de caja del Distrito.


A mi juicio antes de entrar a analizar los resultados mostrados por el Distrito en los índices de Desarrollo Fiscal y de Viabilidad Financiera, así como registrar algunos comentarios que expertos en la materia o políticos han hecho, creo que lo primero que debe hacer el alcalde Alex Char es sentarse a renegociar la deuda, para diferirla en el tiempo y no recargar el pago de la misma en su mandato.



Tampoco podemos olvidar, que ese préstamo si se lo otorgan los bancos o lo aprueba la dirección de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, es para desembolsarse en los cuatro años de su gobierno. Igualmente es posible que en la negociación consiga una buena tasa de interés, dado que este año la tasa de referencia del Banco de la República tiende a bajar a niveles del 8%, como un buen plazo para el pago de la misma.


Hechas estas aclaraciones, me permito citar algunos comentarios sobre este acuerdo:


a) el economista y docente Jairo Parada dijo” señaló que ahora mismo hay deudas pactadas para pagar hasta el año 2043, pignorando los recursos. “El problema es que Barranquilla tiene un modelo específico de endeudarse a costa de mostrar obras. El ciudadano de la calle, tarde o temprano tendrá que pagar esa deuda a través del Impuesto Predial y de Industria y Comercio y la ciudad va dejando de ser un ente competitivo y menos rentable para establecer empresas, con un deterioro en su base económica. Por último, el docente universitario advirtió que el Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección de Apoyo Fiscal, tendrá la responsabilidad de revisar el nivel de endeudamiento de la ciudad para determinar viabilidad de la iniciativa.”


b) El ex alcalde Jaime Pumarejo en la Revista Semana expreso lo siguiente “reconoció que la ciudad está endeudada, pero sostuvo que las condiciones financieras han mejorado en los últimos años. “Hace 16 años se necesitaban 7 años de nuestro presupuesto para pagar todas las obligaciones financieras y cualquier obligación futura. Hoy, con menos de 3 años y medio, pagaríamos todas las obligaciones financieras. Nosotros hemos reducido paulatinamente la exposición que teníamos al mercado, porque hemos crecido nuestros impuestos y hemos hecho buen uso del crédito y de otros instrumentos para fortalecer nuestras finanzas”.


c) Diógenes Rosero en el periódico El Tiempo dijo” El excandidato a la Alcaldía y director de la Fundación Foro Costa, reconoció que el crédito es una opción válida para financiar políticas públicas, “pero este, no puede ser usado de manera irresponsable. Una ciudad no puede endeudarse y subir impuestos indefinidamente, y mucho menos, usando al Concejo de Barranquilla como notaria”.


d)A las anteriores voces, se unieron debates en la “W”, “Blu Radio”, RCTV y por supuesto en los medios locales, entre ellos el periódico La Libertad.


Qué dicen el DNP y Minhacienda sobre el desempeño fiscal


La realidad es que la ciudad. hoy, de acuerdo a la evaluación que hace de las finanzas públicas tanto el DNP como la Dirección de Apoyo Fiscal del ministerio de Hacienda para el año 2022, muestra resultados positivos, cumple con los parámetros establecidos por la Ley 358/97 y 617 del 2000.


De acuerdo al IDF del DNP, Barranquilla es una ciudad solvente, lo que significa que sus finanzas son saludables, pero debe mejorar algunos índices que no presentan buenos resultados. La calificación que saco Barranquilla fue de 75.70, solo superada por Bogotá con 79.42, Cali con 65.96 y Medellín con 71.18.


En cuanto a la deuda pública, según el informe de Viabilidad Fiscal del ministerio de Hacienda, Barranquilla, muestra una sostenibilidad de 151%, mientras la de Bogotá es del 52%, Cali 27%, y Medellín del 32%. Este es el cuello de botella que tienen las finanzas del Distrito de Barranquilla, ese porcentaje no cumple con la Normatividad establecida en la Ley 358/97, que dice que ese porcentaje no puede ser superior al 60%. Es bueno recordar que dicho porcentaje fue modificado por la ley 2155 de 2021, que por la pandemia y mientras esta estuviera vigente el índice se elevó al 100%.


Lo anterior no quiere significar que el Distrito no tenga capacidad de endeudamiento, porque su índice de solvencia, como capacidad de pago cumplen con las Normas establecidas. El incumplimiento de la sostenibilidad le implica un castigo al Distrito por parte de ambos Organismos, que conlleva a recibir menos recursos del SGP, lo que obliga a que la Administración Distrital deba buscar los mecanismos para darle cumplimiento a ese parámetro.


La Ley 358/97, dice claramente que la entidad territorial que exceda del 60%, en sostenibilidad no será sujeto de crédito, pero en su único parágrafo establece que pueden contratar aquellos entes territoriales que demuestren que tienen la segunda mejor calificación de riesgo de acuerdo con las escalas utilizadas por las sociedades calificadoras sin que se necesite la suscripción de un plan de desempeño.


De acuerdo a la firma calificadora Fitch Ratings, el Distrito tiene una calificación a largo y corto plazo de AA (col) y F1+(col) respectivamente. Dice que la perspectiva de largo plazo es estable, en comunicación del 17 de mayo de 2023.


En todo caso, tal como lo establece la ley, y lo expresa el profesor Jairo Parada y Diógenes Rosero, el concepto de la Dirección de Apoyo Fiscal, es importante y su acompañamiento es prenda de garantía para el Distrito y los bancos que otorgaran el préstamo.


El hecho de que la deuda del Distrito sea el 53%, de su presupuesto en el año 2023, mientras el de Bogotá es del 26%, no indica que no estemos haciendo las cosas bien. Llama la atención el caso de Cali, que es la ciudad de las cuatro principales con un bajo endeudamiento, de $720.000 millones, en el año 2022, y a pesar de ello su IDF tiene una calificación de vulnerable. Esta ciudad que tiene una alta capacidad de endeudamiento su alcalde no la utilizo, creemos perdiendo una buena oportunidad para resolver problemas sociales que tiene la capital de la salsa. Medellín tiene un endeudamiento parecido al de Barranquilla, $2.3 billones, que logró bajarlo en el año 2023, al pagar parte de sus créditos externos por contar con los recursos para hacerlo.


No es posible comparar a las otras ciudades con Bogotá, que es un monstruo sus ingresos tributarios y no tributarios son en promedio 7 veces, lo de las tres ciudades, en el predial recauda $3.6 billones, 4.5 veces, el promedio de las otras ciudades, y en industria y comercio, es una relación parecida, recauda $5.4 billones. En Inversión $21.1 billones. Recauda el 74.2%, de los ingresos corrientes de la Nación, incluyendo el recaudo de las grandes empresas.


Un hecho a destacar en Barranquilla, es que los gastos de inversión son el 80% del presupuesto, solo un 20%, para gastos de funcionamiento incluyendo el pago del servicio de la deuda. Los gastos de funcionamiento con relación a los ICLD son del 23%, la más baja de las cuatro ciudades. A pesar de ello, registra un déficit fiscal del orden de $380.000, muy por debajo del de Bogotá que es de $5.74 billones, siendo Medellín el único que presenta superávit fiscal de $130.000 millones. En resultado presupuestal el único con déficit es Bogotá, con $1.2 billones.


Para una mayor claridad de la situación fiscal del Distrito de Barranquilla, y las ciudades anteriormente mencionadas anexamos dos cuadros donde detallamos la calificación otorgada a cada ciudad por parte del DNP y Minhacienda.



Medellín es la única ciudad de las cuatro que arroja superávit fiscal. Bogotá presenta resultado presupuestal negativo.


Lo malo de estos análisis, es que se hacen con información de un año de diferencia. Es posible que las condiciones de muchos de estos índices hayan cambiado durante el año 2023, en forma positiva o negativa. La información del 2023, completa no se ha guindado en la página Web del Distrito, ni la presupuestal y mucho menos la contable.


Finalmente, quiero manifestar que no tienen razón quienes afirman que el Distrito no tiene capacidad de endeudamiento. Cumple con la Normatividad existente, no ha tenido problemas de pago, y los bancos tanto nacionales como extranjeros ven a la ciudad como una buena inversión, y confían en sus dirigentes. Si no fuera así, no le prestarían un peso.



Quiero decirles a los señores concejales, que el problema no está en aprobar o negar un proyecto de acuerdo, que así el alcalde tenga mayoría todos los acuerdos sin excepción deberían debatirse de frente con la ciudad. No dudo que el debate enriquecería la iniciativa. Pero tampoco pueden olvidar que el endeudamiento hay que pagarlo, y la capacidad de pago de los barranquilleros ya esta agotada sobre todo en materia de predial e ICA. Que la ciudad no es ajena a la situación de la economía del país que se desacelero el año pasado, y este 2024, la situación va a ser similar de acuerdo a las proyecciones del Banco Mundial, lo que indica en materia de impuestos prudencia, lo mismo que con el gasto. En diciembre aumentaron varios impuestos que le van a generar al fisco distrital unos $100.000 millones adicionales anualmente, que saldrán del bolsillo de los contribuyentes, y esperamos contribuyan al pago de la deuda.



A mi juicio, el alcalde Alex Char se desespero al presentar a los 20 días, de su Administración ese proyecto de endeudamiento, sin tener elaborado su plan de desarrollo. No espero al mes de abril. Conocemos su capacidad de trabajo y su voluntad de cumplirle especialmente a los residentes de los sures de la ciudad, con obras y subsidios que contribuirán a disminuir los niveles de pobreza existentes. Hay mucha expectativa con el parque lineal del arroyo Rebolo o el Malecón del Sur Oriente como usted y el gobernador Verano lo llamaron durante su campaña política, al igual que la relación de viviendas en esa zona y la entrega de subsidios, que se harán con la plata del endeudamiento.


Por último, alcalde decirle, que es importante para los barranquilleros saber que va a pasar con las obras que se estaban realizando en la administración anterior y no se terminaron, si estas continuaran y con que tipo de recursos. Pregunto esto, porque esas obras en parte se hicieron con recursos del crédito externo y con recursos de la Nación en el Plan Funcional que firmó la gobernadora Elsa Noguera y Jaime Pumarejo y otros alcaldes por $850.000 millones, con el DNP, en el gobierno de Duque, y se continuó en este gobierno. Esas obras no se han terminado y ese contrato se vence en el mes de febrero de este año. Principalmente preocupa el saneamiento del caño de la Ahuyama, y los otros caños de Barranquillita al igual que la terminación del mercado de granos, que tiene más de ocho años sin terminar, y la terminación del mercado de la calle 8 y 9, como el de La Loma, y la pavimentación y ampliación de las calles 8 y 9, con sus respectivas carreras y la construcción de parqueaderos. Igualmente, la terminación de la Ciénaga de Mallorquín, el tren a Bocas de Ceniza, Puerto Mocho y la doble calzada vía 40 con la Circunvalar hasta la playa, para que el gobernador Verano con el alcalde de Puerto Colombia la termine hasta la Plaza de Puerto Colombia.

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