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24 años del secuestro de los diputados del Valle



Eran pasadas las 10:00 de la mañana en el corazón de Cali. En un despliegue de engaño táctico, un grupo de guerrilleros del Frente 60 de las Farc, vestidos con uniformes del Ejército Nacional, ingresaron a la Asamblea Departamental del Valle del Cauca. Bajo la falsa premisa de una amenaza de bomba, los supuestos militares ordenaron la evacuación inmediata del edificio.


La confusión reinaba, pero la autoridad aparente de los uniformados facilitó el movimiento. Con precisión quirúrgica, los guerrilleros separaron a los líderes políticos del resto del personal. En cuestión de minutos, 12 diputados fueron obligados a subir a un bus bajo la creencia de que estaban siendo protegidos.



Los nombres de la tragedia


Los 12 líderes que iniciaron aquel camino sin retorno fueron:


Sigifredo López (único sobreviviente)

Rufino Varela

Carlos Barragán

Jairo Hoyos

Alberto Quintero

Juan Carlos Narváez

Edison Pérez

Nacianceno Orozco

Carlos Charry

Francisco Giraldo

Ramiro Echeverry

Héctor Arismendy


El escape y el sacrificio silencioso


Mientras el bus se alejaba hacia la zona montañosa de los Farallones de Cali, el plan de las Farc se topó con un obstáculo. En un acto de heroísmo que a menudo queda en la sombra de la historia, el subintendente de la policía Carlos Alberto Cendales intentó detener la caravana al notar irregularidades. Fue asesinado en el lugar, convirtiéndose en la primera víctima de aquella fatídica jornada.


Asimismo, la explosión de una casa bomba y enfrentamientos en la zona dejaron varios civiles y un conductor de medios de comunicación heridos, evidenciando que no era una simple evacuación, sino un acto de guerra en pleno casco urbano.


Cinco años de selva y un desenlace fatal


El secuestro de los diputados se convirtió en una pieza clave del llamado "acuerdo humanitario" que las Farc pretendían forzar con el Gobierno Nacional. Durante más de cinco años, las pruebas de supervivencia mostraron a los líderes políticos deteriorados por el clima, la marcha forzada y la incertidumbre.


La tragedia alcanzó su punto máximo el 18 de junio de 2007. En un confuso incidente —que años más tarde las Farc admitieron como un error interno—, 11 de los 12 diputados fueron ejecutados por sus captores tras una falsa alarma de rescate militar. Solo Sigifredo López sobrevivió por encontrarse en un campamento distinto ese día, pagando un castigo disciplinario.



Una herida que no cierra


A 24 años de la toma, el caso de los diputados del Valle sigue siendo un símbolo de la resiliencia de las familias, quienes se convirtieron en activistas por la paz y la verdad. Aunque los antiguos mandos de las Farc han pedido perdón ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la sensación de una justicia incompleta persiste en los pasillos de la Asamblea.


"No solo se llevaron a 12 hombres; intentaron secuestrar la voz de todo un departamento", recuerda hoy la sociedad vallecaucana.

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