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Ética en la ciudad



El concepto de "ética" se remonta a los griegos; proviene de êthos (con la letra griega inicial eta) y éthos (con la letra griega epsilon). En su primer significado, êthos designa residencia, morada, lugar donde se vive. Significa morada, tanto de anímales (establo), como de seres humanos (casa). Casa delimitada en el ámbito de la Casa Total, planeta Tierra, casa natural, madre naturaleza.


“La morada le hace echar a los humanos raíces en la realidad, le da seguridad y le permite sentirse bien en el mundo. Esta morada no viene dada de antemano por la naturaleza, sino que ha de ser construida mediante la actividad humana. Esta es la obra de la cultura. La morada ha de ser cuidada y reformada constantemente; hay que adornarla y mejorarla. Dicho con otras palabras: el ethos no es una realidad acabada, sino que es algo abierto, que siempre ha de ser hecho, rehecho y cuidado, como suele suceder con la morada humana. Ética Es una realidad en el orden de los fines: vivir bien, habitar bien. No tiene que ver con unos fines cualesquiera, sino con los fundamentales (como el vivir bien), con valores imprescindibles (como defender la vida), con principios que fundan acciones (dar de comer al hambriento).



Moral (mos, moris en latín) significa, exactamente, las costumbres vigentes, los hábitos consagrados y los valores comunes de una determinada cultura. Como son muchos y propios de cada cultura, estos valores y hábitos fundamentan diversas morales. De aquí se desprende que el «ethos/moral» siempre va en plural, mientras que el «ethos/casa», siempre en singular”. (Ética planetaria desde el Gran Sur. Leonardo Boff).


Aristóteles intuye dos economías para la vida: “Ekonomiké (economía) y khrematistiké (crematística). La primera actividad era la economía (viene de las palabras griegas: oikós, casa, hogar, familia, lo doméstico; nomos, ley, usos, disciplina) que consistía en el tratado o parte subordinada a la política que se ocupaba de la administración o gestión de la casa, de la familia en sentido lato, ya que en el sistema esclavista una «familia» era una comunidad de decenas de personas, incluyendo trabajadores libres y esclavos. Se necesitaban entonces reglas para una buena administración de esa comunidad, y se denominaba eco-nomía. Su función era cuidar la vida (zoé), el alimento, el vestido, la morada, la organización del trabajo de la tierra. La economía era un oficio necesario y noble ligado a la vida inmediata de los ciudadanos en la familia. Exigía las virtudes prácticas de la justicia (dikaiosíne) y la prudencia (frónesis)”. . (16 Tesis de Economía Política. Enrique Dussel).


Si la naturaleza es la casa de la especie humana, la ciudad es la casa socio-cultural del ciudadano. En la ciudad está ubicada la casa familiar de la pareja, en donde viven inicialmente mediante un vínculo contractual civil o contrato económico-erótico y, luego, habitan sus hijos como herederos del patrimonio conyugal.


La pareja, hombre y mujer que no toman decisiones para cuidar su casa es como si no la habitaran. Un ciudadano que no participa en la toma de decisiones para cuidar su ciudad es como si no existiera. Los humanos que no cuidan a su grande casa madre, la naturaleza, son “matricidas”.


¿Se están cuidando los recursos del oikós socio-cultural de tal manera que satisfagan plenamente las necesidades de la gran familia ciudadana? ¿Es eficiente y eficaz la administración del erario? ¿Se cuida a los niños a través del PAE o se cuida a los contratistas inescrupulosos? ¿Se cuida a los viejitos que no pudieron pensionarse a los cuales se les da una limosna a través del programa Adulto Mayor? ¿Se cuida que los servicios públicos de agua y energía sean un bien esencial, un derecho y no un negocio que genera pingues ganancias a los enfermos por la codicia? ¿Se cuida que las obras civiles de infraestructura sean bien planificadas y técnicamente bien ejecutadas para el desarrollo eficiente de la casa socio-cultural o es un sofisma para robarse el erario y recibir coimas de los contratistas?


La ciudad debe ser el lugar privilegiado de convivencia ciudadana, porque sin ciudadanos con pleno ejercicio de sus derechos no existe la ciudad. Una “ciudad” en cuyos intramuros reside una masa amorfa de individuos que sobreviven penosamente, afligidos, angustiados, inseguros, infelices se parece más a una “prisión” que a un lugar de convivencia, de relaciones cordiales y de paz. Debería ser el lugar real privilegiado donde se expresa la democracia pues se da por sentado el hecho de que todos participan. Debería ser el encuentro armónico privilegiado entre gobernantes y gobernados, porque los gobernantes están para cuidar a sus ciudadanos cuando cuidan la casa natural y la socio-cultural. Sin embargo, se comprueba en la realidad que lo que hay es un desencuentro. Ni los ciudadanos ni los gobernantes cuidan la casa socio-cultural. Si se cuida la casa familiar ¿por que no cuidar la casa socio-cultural?


Dónde y cómo vivimos nos dirá quiénes somos. Nos dirá por un lado el estrato socio-económico al que pertenecemos. La calidad de vida de cada ciudadano. Por otro lado nos hablará del empobrecimiento espiritual de los pobres, pero también del empobrecimiento espiritual de los ricos. ¿cómo es la casa donde vive el núcleo familiar de cada uno de nosotros? ¿Cómo es nuestra casa socio-cultural, la ciudad donde vivimos?


Hoy es sábado. ¡Permiso! Voy a entrar a sus casas. ¡Tranquilos, no es para chismosear! Veo encerramientos de hierro y aluminio en la casa de los pobres. Veo a los pobres que me reciben muy bien vestidos con camisetas de jugar futbol, del equipo colchonero, creen que me envió el dueño del club. Tremendo equipo de sonido; nevera llena con cervezas pero vacía de alimentos y las facturas de los servicios públicos domiciliarios vencidos con una tijera roja mamelluda y amenazante... y los “pelaos”…por ahí perdiendo el tiempo. ¡Pobres los pobres! Ahora me voy a chismosear a los ricos. Sus casas son mansiones hermosas pero lúgubres y frías, sin calor humano. ¡Lógico el amor por el dinero es superior al amor por la familia! Me llama la atención los “pelaos”. Los mas niños son traviesos incontrolables sin castigo, los mayorcitos ya se forjaron en la soberbia. En las mansiones se enseñan las reglas de los negocios, no los principios del amor. ¡Pobres ricos! Con mucho dinero cualquiera hace lo que le venga en gana en su casa y en la ajena. Serán los gobernantes en poco tiempo. Mandarán sin obedecer. Cuidarán sus casas y ampliaran sus fortunas aunque la casa socio-cultural que dirigen se esté cayendo a pedazos.


¿Cuáles son los procesos productivos que se desarrollan en la casa socio-cultural que nos permitan identificar los tipos de trabajo que ejercen sus ciudadanos como actividad permanente que les permita el sustento de ellos y de sus familias?


¿De qué viven los ciudadanos? ¿Qué sectores de la economía generan las condiciones necesarias para que los ciudadanos tengan oportunidades laborales suficientes y, dentro de ellas, pleno empleo?


Una alternativa pueden ser las famiempresas a nivel micro y las cooperativas productivas (no financieras) a mediano nivel.


El trabajo es generador de riquezas, obtenido fundamentalmente del sector industrial manufacturero pues allí se fabrican todos los bienes de producción tangibles, todas las mercancías. Los otros sectores viven de aquel. Las manos como instrumentos técnicos naturales se relacionan con la materia prima para hacerla útil a sus necesidades. Posteriormente la transforma en riquezas.


¿Se están explotando las potencialidades competitivas o ventajas comparativas de Barranquilla?


Por ejemplo, Barranquilla, por su ubicación geoestratégica (…) “ceñida de agua”(…) “por su robusta actitud de navegar” como nos lo recuerda el himno, creció por su vocación portuaria que le permitió, además, tener un dinamismo industrial que la elevó al pedestal como la tercera ciudad más importante en las décadas de los años 30 y 40 del siglo XX. Por ser un puerto privilegiado la convirtió en un hinterland metropolitano influyente sobre ciudades intermedias y aún de poblaciones más lejanas allende de las riveras del Rio Grande de la Magdalena y acullá de poblaciones conectadas por su cercanía al litoral Caribe que comparten con la otrora “Puerta dorada”.


Paradójicamente, cuando la casa socio-cultural había decaído en su actividad portuaria y había perdido su dinamismo industrial, irrumpió un senador que consiguió con sus influencias mañosas convertirla en Distrito Especial, Industrial y Portuario.


El registro de la actividad económica, por sectores, del Distrito de Barranquilla revela que en el sector primario, en actividades como: agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, solo existen 1.296 empresas. En el SECTOR SECUNDARIO que comprende las actividades económicas destinadas a la transformación de las materias primas, es decir, la industria y la construcción hay un registro de 12.509 empresas. Mientras que en el SECTOR TERCIARIO O SECTOR DE SERVICIOS constituido por todas aquellas actividades que no producen una mercancía. Total 29.101. El SECTOR CUATERNARIO que comprende las actividades económicas basadas en labores intelectuales o en la denominada economía del conocimiento. Así, su valor se obtiene a partir de ideas científicas. Cuenta con 11.195 empresas, pero como este sector no produce mercancías, bienes tangibles, para efectos de éste artículo de opinión se lo sumaremos al sector de servicios. Lo que significa que el sector servicios suma un total parcial de 40.296 empresas, del gran total de 54.295 empresas. Lo que significa que el 74.2% de las empresas con sede en Barranquilla tienen como objetivo la actividad comercial.


¿Por qué se disipó la vocación portuaria y el dinamismo industrial? ¿Acaso una industria pesquera y otra para alimentos del mar no está en la perspectiva lógica de una ciudad portuaria? ¿Será que el puerto fluvial es más rentable con actividades comerciales ilegales como el contrabando y el tráfico de cocaína?



¿Dónde está la autosuficiencia alimentaria en tiempos de hambre? La lógica de la maximacion de ganancias nos muestra la perversidad de los negocios. En la comercialización de los frutos del campo, los campesinos son los productores pero los que menos ganan, y los consumidores, la mayoría pobres, los que más sufren. Los intermediarios transportistas se quedan con una buena tajada y las cadenas de supermercados, supertiendas y abarrotes se quedan con las mayores ganancias. La perversidad anida en que la intermediación encarece los alimentos al especular con los precios y generar inflación. Vemos las cadenas de supermercados y supertiendas abarrotadas de alimentos del campo, pero no todos pueden acceder a sus precios. Las “cátedras” de “conspicuos” economistas ocultan el mal. Dicen que impera en el mercado la ley de la oferta y la demanda. Una hijueputada: “El que desee un producto pagará por él, sin importarle el precio”.


A los tiempos del hambre que revela el DANE se suma la falta de oportunidades de estudios superiores y enganche laboral que dejan a muchos jóvenes con la mente y las manos desocupadas. Sin mentes creativas y sin manos laboriosas los jóvenes son obligados a dar el salto fácil para engrosar las organizaciones criminales


Cuatro problemas que se cruzan transversalmente con un quinto: inseguridad. Y un sexto: drogadicción. ¿Se está cuidando a la primera infancia, a los adolescentes y a jóvenes o la casa socio-cultural se convirtió en una cueva de ladrones amparada por la ley?

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