Se despeja el clima para la llegada de Rueda a la selección



Reinaldo Rueda es el único técnico en el continente que tiene en su hoja de vida participación en los tres principales mundiales de la Fifa. Dirigió en los torneos Sub-20 de 1993 y 2003; en las Copas Mundo 2010 y 2014 y en el Mundial de Clubes 2016.


Es un dato que sirve para explicar, en parte, por qué el vallecaucano de 63 años sería el elegido por la Federación Colombiana de Fútbol para asumir las riendas de la Selección en un momento coyuntural en el que se precisan resultados rápidos, buen fútbol y un profundo proceso de ensamble entre todas las categorías de selecciones y en general del fútbol colombiano.


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Ayer el presidente de la Federación chilena, Pablo Milad, reconoció que es altamente probable que Rueda abandone el banquillo de Chile para llegar al de la Tricolor, mientras que la prensa chilena dice que la Federación Colombiana de Fútbol pagaría una cláusula de US$3,4 millones para finalizar el vínculo entre Rueda y la selección austral.


En Chile su posible salida divide las aguas. Por un lado, aficionados y un sector de la prensa la creen conveniente a la luz de los resultados que reflejan un 43,21% de rendimiento en 27 partidos disputados (9 triunfos, 8 empates, 10 derrotas) y por otro hay opiniones de históricos como Marcelo Salas, Jorge Aravena, Iván Zamorano y otros que consideran que si hay alguien capaz de llevar a la Roja a través de un complejo proceso de recambio es Reinaldo Rueda.


Precisamente, por ello su llegada al banco tricolor ilusiona al mundillo del balompié en el país.


“Las únicas selecciones que no sufren alteraciones significativas en cuanto a resultados son las que mantienen engranados sus procesos juveniles, Uruguay nos da el ejemplo de esto, o incluso selecciones emergentes como Estados Unidos, entonces hay que pensar en un seleccionador que además de resultados ofrezca eso”, dice el entrenador Jorge Luis Bernal.


Rueda trabajó en procesos juveniles entre 1992 y 2003, tiempo en el que cosechó un tercer puesto en el Mundial 2003, un título en el Esperanzas de Toulón (2000) y dos podios en campeonatos sudamericanos.


Posteriormente dirigió a Colombia entre 2004 y 2006, llevó a Honduras al Mundial en 2010, a Ecuador en 2014 y ganó la Libertadores con Nacional en 2016.


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Su experiencia en escenarios de alta exigencia y su capacidad como formador deberían facilitar el recambio en la Tricolor al tiempo que obtiene los resultados necesarios en el camino rumbo a Catar 2022.


No parece una tarea fácil, pues de los últimos 92 jugadores que fueron a mundiales sub-20 con Colombia, hoy solo hay cinco activos en la selección absoluta: Álvaro Montero, Luis Orejuela, Alfredo Morelos, Dávinson Sánchez y John Lucumí, de manera que optimizar el talento que alimenta a los equipos nacionales es fundamental para que el nuevo proceso que se avecina en la Tricolor triunfe y perdure.