crossorigin="anonymous"> Registraduría tumba el 60% de las firmas de De la Espriella
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Registraduría tumba el 60% de las firmas de De la Espriella



Un terremoto político sacude la carrera por la Casa Nariño. Lo que el abogado y candidato Abelardo De la Espriella presentó como un "hito histórico" de respaldo popular, terminó convertido en un expediente de irregularidades. Tras una revisión técnica, la Registraduría Nacional invalidó más de 3 millones de firmas de las más de 5 millones que había presentado De la Espriella para inscribirse como candidato presidencial, encendiendo las alarmas sobre la transparencia de su campaña.


El contraste entre el discurso de la campaña y la realidad técnica de la Registraduría es drástico. Según el documento técnico “Investigación 44”, verificado por la funcionaria Martha Lucía Isaza, los números no mienten:



Concepto Cifra

Firmas entregadas 5.079.000

Firmas VALIDADAS 1.978.108 (Apenas el 38%)

Firmas RECHAZADAS 3.100.892 (62% del total)


¿Por qué se anularon las firmas?


El desglose de las inconsistencias revela un panorama crítico de gestión de datos:


  • 1.437.677: Datos que no corresponden a la realidad.

  • 1.025.663: Personas que no figuran en el Archivo Nacional de Identificación (ANI).

  • 273.211: Registros duplicados.

  • 152.028: Datos totalmente ilegibles.

  • 159.700: Renglones en blanco.


Es decir, que 2.463.340 de firmas o casi el 50% del total de firmas entregadas corresponderían a datos falsos o inexactos.


"Acude a la trampa": Juan Fernando Cristo


La respuesta de los contendientes no se hizo esperar. El exministro y precandidato presidencial Juan Fernando Cristo lanzó un dardo directo a la integridad de De la Espriella a través de su cuenta en X:


“Que casi dos de cada tres firmas resulten falsas es un hecho grave. ¿Qué confianza puede dar alguien que desde el momento de la inscripción acude a la trampa?”



Cristo cuestionó el "acto mediático" que rodeó la entrega de los apoyos, sugiriendo que la magnitud del rechazo deslegitima el proceso de recolección de firmas de De la Espriella.



Por su parte, el exembajador de Colombia en Brasil y exministro del Interior, Diego rivera, denunció la credibiliad del candidato afirmando que "Sus empresas con saldo en rojo, sus antiguos clientes lo denuncian, solo lidera las encuestas pagadas por un medio de comunicación de derecha y más de la mitad de las firmas con las que inscribió su candidatura no fueron avaladas".




Opacidad en la Registraduría: el muro del silencio


La periodista Cecilia Orozco Tascón, quien lideró la investigación en El Espectador, denunció una preocupante falta de transparencia. Pese a que la primera vuelta se aproxima, el ente electoral se ha negado a publicar los detalles de las firmas declaradas invalidas que entregaron los aspirantes.


Orozco reveló que sus solicitudes de información fueron bloqueadas: "Un funcionario consultó a sus superiores y me contestó que mi requerimiento había sido negado". Esta opacidad genera una pregunta incómoda en el ambiente político: ¿Por qué ocultar los detalles de la verificación a pocos días de las consultas?




De la Espriella: entre el ataque y el desconocimiento


Fiel a su estilo, Abelardo de la Espriella respondió en Blu Radio atacando la credibilidad de la fuente y minimizando el hallazgo y calificó a la periodista Cecilia Orozco como "activista política" y afirmó que existe "mala fe" en su contra desde hace años.


Al ser interrogado por el desplome de sus apoyos, aseguró: "No lo sé, no tengo idea de eso, lo voy a verificar".


Finalmente insistió en que las firmas se recogieron "sin un peso y sin maquinaria", y confirmó que sus abogados presentarán recursos legales contra la decisión de la Registraduría.


¿Por qué se cae una firma?


La Registraduría no solo cuenta papeles; somete cada renglón a un proceso de validación cruzada (tecnológica y humana). Estos son los tres filtros principales que fallaron masivamente en este caso:


Cotejo con el ANI (Archivo Nacional de Identificación): Es el filtro más duro. Si el número de cédula no coincide con el nombre, o si la cédula pertenece a una persona fallecida o con derechos políticos suspendidos, la firma se anula. En el caso de De la Espriella, más de un millón de registros no aparecieron en esta base de datos.


Grafología y Unicidad: Se busca detectar "planas" (firmas hechas por la misma mano). Si el sistema detecta patrones de escritura idénticos en diferentes renglones, se anula todo el lote.


Datos Incompletos o Ilegibles: La ley exige nombre completo, cédula, firma y fecha. Cualquier omisión (como las 152.028 firmas ilegibles reportadas) invalida el apoyo de inmediato.



¿Cuándo esta irregularidad se convierte en delito?


Aquí es donde la situación pasa de ser un "error administrativo" a una posible denuncia penal. El Código Penal colombiano contempla delitos contra los mecanismos de participación democrática:


Falsedad en documento público/privado: Si se comprueba que los brigadistas de la campaña llenaron formularios usando bases de datos sin el consentimiento de los ciudadanos, estaríamos ante una falsedad sistemática.


Fraude electoral: Presentar firmas falsas para obtener un beneficio (en este caso, el aval para ser candidato y el acceso a financiación o espacios en medios) puede ser tipificado como fraude.


Consecuencias para el candidato: Aunque el candidato suele delegar la recolección en empresas o voluntarios, es el responsable legal y político de lo que entrega. Si la Fiscalía encontrara un patrón de dolo (intención de engañar), podría abrir investigaciones formales contra De la Espriella.


¿Qué sigue para la campaña?


A pesar del masivo rechazo, De la Espriella logró superar el umbral mínimo legal para mantener su candidatura, pero el daño reputacional es innegable. Con más de 3 millones de firmas tachadas como inválidas o inexistentes, el candidato deberá enfrentar no solo el escrutinio de las urnas, sino el de una opinión pública que hoy cuestiona la veracidad de su "respaldo nacional".

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