La silla caliente del Junior: diez técnicos en una década



Entre los equipos del fútbol colombiano, sin duda una de las sillas más calientes para los entrenadores es la de Atlético Junior. Nada de paciencia, de proceso, nada de eso. El resultado o la vida. Así de simple.


El club barranquillero acaba de destituir a Luis Amaranto Perea precisamente porque sufrió siete eliminaciones en sus 11 meses a cargo del equipo. Acaba de nombrar a un hijo de la tierra y de la casa, a Arturo Reyes. Eso sí, no le gustará saber que se trata de un club con poca tolerancia al fracaso y mínimo margen para los procesos de largo aliento.


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Y es que en la última década, a partir del 2011, ha sido toda una osadía para los entrenadores defender sus puestos en el equipo 'tiburón', al que solo parece tenerle la medida un hombre: Julio Comesaña. La mala noticia es que no quiere dirigir más, siente que su ciclo está cumplido, ha dado el paso a la TV y ya no piensa en la pararse en la raya. Nueve veces volvió el colombo-uruguayo, casi siempre para apagar, con mucho éxito, algún incendio. Pero fue el único.


En 2011, por ejemplo, el entrenador del momento era José 'Cheché' Hernández: aunque fue campeón en 2011 (Finalización) contra Once Caldas (2-4 en penaltis), en 2012 perdió la final de la Superliga contra Nacional y se despidió. su reemplazo fue Alexis García, en 2013, de nuevo con magros resultados y el mismo final.


El sucesor de García sería otro viejo conocido, Miguel 'Zurdo' López, quien dirigió 7 veces al equipo, la última entre 2013 y 2014, sin lograr títulos. Entonces llegaría, o más bien volvería, Comesaña: se hizo cargo en el 2014 y en 2015 le dio paso a Alexis Mendoza.


Fue entonces cuando los títulos fueron una invitación a la ilusión de la continuidad: ganó la Copa Colombia (a Santa Fe, 2015) fue finalista de Liga pero perdió contra Atlético Nacional (3-2 por penaltis) y contra Independiente Medellín (3-1) y fue subcampeón de Copa Colombia (perdió contra Nacional, 2016). Sin embargo, tuvo diferencias con los directivos del club y renunció.


Llegaría Giovanni Hernández, quien apenas aguantó parte del 2016 y lo reemplazó Alberto Gamero, a quien solo le dieron 9 partidos antes de despedirlo. Tuvo que regresar, como ya era costumbre, Comesaña en 2017 para repuntar: le ganó la Copa Colombia al Medellín y le dio paso a Alexis Mendoza para un segundo ciclo, en 2018, que no estuvo ni cerca del primero. El final fue el que ya todos conocen.


¿A cuál bombero llamar para apagar el incendio? Quién sino, Comesaña. Y fue un 2018 de ensueño: fue finalista de la Copa Sudamericana (cayó contra Atlético Paranaense, 4-3 en penaltis) y campeón de Liga tras superar al Medellín (5-4) y entonces el uruguayo, de nuevo, decidió irse.


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Llegaría el mundialista Luis Fernando Suárez pero correría la misma suerte de Gamero: cero paciencia y fin del ciclo, de manera prematura, en ese mismo 2019, en el que volvió Comesaña por última vez. Y adivinen qué: fue campeón de Liga (final contra Pasto, 4-5 en penaltis) y de la Superliga contra Deportes Tolima (0-3, penaltis).


El encargo fue para Luis Amaranto Perea, quien este miércoles fue informado de su salida, después de 11 meses sin títulos que lo acreditaran. Le tocó la pandemia y sufrió bajas importantes en los partidos definitivos, como la última final contra Millonarios, pero lo concreto es que no salió en la foto del título y se lo cobraron. Ahora, cuando se cumple la década, el turno es para Arturo Reyes, el décimo de la lista. ¿Logrará mantenerse? Al menos está advertido y sabe que si no hay títulos no hay respaldo. FUTBOLRED