La realidad de las encuestas obliga a Fajardo a pensar en las consultas
- Acta Diurna

- hace 15 horas
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El tablero político colombiano ha sufrido un sismo este lunes con el cambio de rumbo de Sergio Fajardo. Tras haber jurado en diciembre que su camino hacia la Casa de Nariño no pasaría por las consultas interpartidistas, el exgobernador de Antioquia ha tenido que confrontar la crudeza de los números.
"Estoy considerando todas las posibilidades", admitió, en una frase que entierra su estrategia de ir en solitario a la primera vuelta. El detonante de este giro pragmático es la más reciente encuesta "Percepción País" de las firmas Guarumo y Ecoanalítica, publicada por EL TIEMPO, que sitúa a Fajardo en una posición de extrema vulnerabilidad: apenas un 3,9 % de intención de voto, quedando relegado al quinto lugar en la baraja presidencial.
El panorama es sombrío para el centro político cuando se desglosan los liderazgos. Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico, encabeza la carrera con un sólido 33,6%, seguido por el abogado Abelardo de la Espriella, quien con un 18,2% se consolida como la principal fuerza de oposición. Incluso figuras dentro de la derecha, como la senadora Paloma Valencia (6,9%) y la periodista Vicky Dávila (4,1%), superan hoy a Fajardo. Esta fragmentación del voto ha encendido las alarmas en su campaña, pues el estudio revela que, en un eventual escenario de segunda vuelta, Fajardo perdería estrepitosamente frente a Cepeda (39,3% frente a 24,8%) e incluso ante De la Espriella, quien le sacaría 11 puntos de ventaja (32% frente a 21%).
Ante este escenario de debilidad, la propuesta de la exalcaldesa Claudia López de crear una consulta alternativa adquiere un nuevo matiz de supervivencia. López, quien marca un 2,4 % en el mismo sondeo, busca desesperadamente unificar al centro junto a Juan Fernando Cristo y figuras como Maurice Armitage para evitar que el electorado se polarice definitivamente entre los extremos que lideran Cepeda y De la Espriella. Sin embargo, la unidad del centro sigue siendo un espejismo: Armitage ya cerró la puerta a cualquier coalición, insistiendo en su propia candidatura independiente. Fajardo, consciente de que su 3,9% no le alcanza para ser un actor determinante por sí solo, parece ahora dispuesto a tragarse el sapo de las alianzas que tanto criticó tras el fracaso de la Coalición de la Esperanza en 2022.
La urgencia de Fajardo también responde a la consolidación de los otros bloques. Mientras la "Gran Consulta por Colombia" aglutina a casi una decena de aspirantes de centro-derecha y el petrismo ya tiene su ruta clara con Cepeda, Roy Barreras y Camilo Romero, el centro corre el riesgo de quedar como un espectador en las elecciones de marzo. La encuesta de Guarumo es clara: si el centro no se une, sus votos —que sumados apenas rozan el 6%— terminarán siendo simples "restos" que los candidatos punteros intentarán absorber en mayo. Fajardo ha pasado de la convicción de saltarse las consultas a la realidad de que, sin ellas, su nombre podría ni siquiera llegar al tarjetón de la primera vuelta con opciones reales de victoria.







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