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El pulso por la Casa de Nariño



A menos de un mes de que los colombianos acudan a las urnas, el panorama electoral de 2026 se define por una paradoja estadística: mientras el senador Iván Cepeda mantiene un liderazgo sólido y constante en la intención de voto para la primera vuelta, su victoria final se ve seriamente amenazada en los escenarios de segunda vuelta. Las más recientes encuestas de AtlasIntel, Guarumo/Ecoanalítica y el Centro Nacional de Consultoría (CNC) revelan un país profundamente polarizado y un bloque de centro-derecha que comienza a capitalizar el sentimiento de indecisión.


En todos los sondeos Iván Cepeda se posiciona como el rival a batir, con un respaldo que oscila entre el 37,2% (CNC) y el 38% (AtlasIntel y Guarumo). Este "techo" cercano al 40% sugiere una base electoral consolidada, probablemente heredera del voto progresista del actual gobierno, pero también plantea dudas sobre su capacidad de crecimiento para evitar una segunda vuelta.



Por otro lado, la disputa por el segundo lugar es encarnizada. Abelardo De la Espriella y la senadora Paloma Valencia libran una batalla por el voto de la derecha. Mientras que en la encuesta de AtlasIntel De la Espriella saca una ventaja clara (29,9% frente al 21,2% de Valencia), en la de Guarumo la diferencia es de apenas un punto porcentual (23,9% vs 22,8%), configurando un "empate técnico" por el tiquete al cierre definitivo de la contienda.


Escenarios de la segunda vuelta


La gran sorpresa de esta última semana proviene de la firma AtlasIntel, cuyos datos muestran por primera vez escenarios donde Iván Cepeda perdería la presidencia en junio. Según esta medición, tanto Paloma Valencia (49,1%) como Abelardo de la Espriella (47,8%) lograrían derrotar al candidato del Pacto Histórico en un cara a cara.


Sin embargo, el Centro Nacional de Consultoría (CNC) ofrece una lectura distinta, manteniendo a Cepeda como ganador en ambos escenarios de segunda vuelta, aunque con márgenes muy estrechos frente a Valencia (44% vs 40%). Esta discrepancia entre encuestadoras resalta los "matices" de la opinión pública: mientras que algunos sectores ven un cambio irreversible, otros perciben una resistencia fuerte de las fuerzas alternativas.


Un dato crucial que aporta el estudio de Guarumo es el nivel de resistencia o "voto de rechazo". Iván Cepeda encabeza esta lista con un 42,2% de personas que jamás votarían por él. Este alto índice de rechazo es, precisamente, el que otorga viabilidad a las candidaturas de derecha en una segunda vuelta, donde el voto se vuelve más reactivo que propositivo.



Evolución histórica de la intención de voto


Desde enero hasta mayo de este año, la evolución de la intención de voto promedio de las encuestas de los tres candidatos punteros ha sido la siguiente:


  • Iván Cepeda pasó de un promedio del 27% al 38%, creciendo 11%.

  • Abelardo De la Espriella pasó de un promedio de 26% a 24%, con una reducción del 2%.

  • Paloma Valencia avanzó en su promedio de 5% a 19% con un importante incremento del 14%.


Ranking de candidatos según últimas encuestas


Si se hace el ejercicio de consolidar resultados de las últimas encuestas calculando el promedio de los resultados de los tres candidatos en cada encuesta la intención de voto en primera vuelta sería la siguiente:


  • Iván Cepeda: 37,73%

  • Abelardo de la Espriella: 24,73%

  • Paloma Valencia: 19,86%


El análisis de las tres mediciones permite extraer conclusiones de calado sobre la salud política del país y lo que vendrá en las próximas semanas:


La consolidación de los bloques: Colombia continúa en un esquema de dos bloques ideológicos claramente definidos. El bloque progresista está cohesionado bajo una sola figura (Cepeda), lo que le da una ventaja táctica inicial. Sin embargo, el bloque de derecha, aunque dividido entre De la Espriella y Valencia, suma en conjunto un porcentaje que supera el 40%, lo que sugiere que quien pase a segunda vuelta recibirá el endoso casi automático del otro.


La crisis del centro: Candidatos como Sergio Fajardo y Claudia López aparecen relegados a porcentajes marginales (entre el 1% y el 4%). La narrativa de la "tercer vía" parece no haber permeado en una ciudadanía que percibe las elecciones como un plebiscito sobre la continuidad o el cambio radical del modelo actual. El rol de estos candidatos será, probablemente, el de "fichas de negociación" para las alianzas de segunda vuelta.



La encuesta de AtlasIntel: Esta encuesta actúa como una alerta roja para la campaña de Iván Cepeda. Al mostrar derrotas en segunda vuelta incluso frente a perfiles menos tradicionales como el de Sergio Fajardo (37,9% vs 39,8%), se evidencia que hay un sector del electorado que, si bien no es de derecha radical, está buscando una alternativa que no represente la línea directa del actual gobierno.


La moneda está en el aire. La primera vuelta parece tener un ganador previsible, pero la presidencia se definirá en la capacidad de los candidatos de derecha para unificarse sin espantar al electorado moderado. Las próximas tres semanas de debates y ataques de campaña serán determinantes para mover ese porcentaje de indecisos y votos en blanco que aún ronda el 10%-15%.

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