El engañoso populismo punitivo


Con bombos y platillos el gobierno, algunos partidos políticos, casi todos los medios de comunicación y algunos sectores de la sociedad civil han anunciado la aprobación de la modificación constitucional que permite que haya cadena perpetua para violadores y asesinos de niños, lo cual, a primera vista, es positivo, tal como lo muestra la gran mayoría de comentarios de los ciudadanos en las redes sociales. Pero como todo en este gobierno, las cosas no son como las dicen ni como las pintan. El gobierno y su coalición en el Congreso de la República tienen bien claro que, si hay algo más rentable que el populismo, es el populismo punitivo, lo cual no es más que tomar decisiones irracionales e irresponsables en temas de derecho penal en atención a lo que el uribismo ha dado en llamar “estado de opinión”. Y eso es lo que han hecho. Lea también: La seguridad: un tema pendiente tras 12 años de lo mismo Sí, están engañando a la ciudadanía, pues lo que seguramente ocurrirá con esta modificación normativa es que estos criminales salgan una vez cumplan los 25 años de cárcel y no que estén recluidos de por vida tal como lo anuncian, lo cual en términos reales es prácticamente reducir la pena que actualmente cumple o cumpliría cualquiera que haya o quisiere cometer estos bárbaros delitos. Y el gobierno de Duque y la coalición gobiernista del Congreso lo tienen muy claro. Es muy bien sabido entre los estudiosos del derecho penal -y por lo menos hay decenas de estudios que lo demuestran- que el aumento de penas, por sí solo, no incide en lo más mínimo en el comportamiento criminal. Es decir, aumentar las penas no evita que se comentan los delitos. Como ejemplo tomemos el delito de hurto En el anterior código penal (1980), la pena mínima era de un año y la máxima de seis años, en el actual (2000) la pena mínima es de dos años y medio y la máxima de nueve años, pero resulta que desde que iniciamos el nuevo siglo el delito de hurto no ha hecho más que aumentar año tras año. Ahora vayamos al futuro y apliquemos la norma aprobada. Automáticamente, Luis Alfredo Garavito, quien violó y asesinó a más de 172 niños y fue condenado a 40 años podría salir libre dentro de 3 años cuando, con 63 años, haya cumplido una pena de sólo 25 años y Juan Carlos Sánchez Latorre, alias ´Lobo Feroz¨, quien, con 35 años de edad, fue condenado a 60 años de prisión por el abuso y violación de más de 90 menores en el caribe colombiano, podría salir de la cárcel a los 60 años de edad. En ambos casos, con la normatividad anterior a la “cadena perpetua” aprobada la semana pasada, estos dos criminales muy posiblemente habrían muerto dentro de una cárcel o saldrían a edades avanzadas de entre 80 y 90 años de edad, lo que en términos prácticos sería una cadena perpetua, pues la expectativa de vida en Colombia es de 74,3 años para los hombres. Lea también: Jugar a los dictadores no resuelve la pandemia En fin, estábamos mejor antes que con esta nueva modificación engañosa del gobierno de Duque. Y engañan consciente e intencionadamente todos los que hacen parte de del gobierno porque cuando empiecen a salir estos criminales ya ellos no estarán en el poder, los colombianos no se acordarán quién aprobó la modificación, ni el porqué de esta y cuál fue la promesa de la nueva norma y, como siempre, lanzaran improperios a los jueces que, a la postre, tendrán que dejar libres antes de tiempo a estas bestias criminales. @oviedoking