El 'Australophitecus sediba' caminaba como un humano pero trepaba cual simio



Un nuevo estudio pone fin a un debate de hace décadas sobre cómo se movían los primeros homínidos, en especial el Australopithecus sediba, determinando que este antiguo pariente de los humanos podría caminar como los humanos pero a la vez trepar en los árboles como los actuales simios.


Este homínido fue descrito por primera vez como un pariente humano extinto en 2010. Se trataba de un pequeño homínido que vivió hace unos 2 millones de años. Gracias al examen de las vértebras lumbares fósiles, un equipo de paleoantropólogos internacionales, dirigidos por la Universidad de Nueva York y la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, ha concluido que el Australopithecus sediba habría tenido una postura erguida y habría caminado cómodamente sobre dos piernas; sin embargo, otros aspectos de la forma de los huesos sugieren que, además de caminar, este homínido también pasaba una cantidad significativa de tiempo trepando a los árboles.


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Una especie bípeda parte del tiempo


Los huesos fueron descubiertos en el sistema de cuevas de Malapa al noroeste de Johannesburgo, Sudáfrica (Patrimonio de la Humanidad), y el primer análisis determinó que se trataba de un niño varón, bautizado como Karabo y una mujer adulta, nombrada como Issa (que significa "protectora" en suajili). Junto con vértebras descubiertas previamente, forman una de las vértebras inferiores más completas jamás descubiertas en el registro de los primeros homínidos y dan una idea de cómo este antiguo pariente humano caminaba y trepaba.


"La región lumbar es fundamental para comprender la naturaleza del bipedalismo en nuestros primeros antepasados ​​y para comprender qué tan bien adaptados estaban para caminar sobre dos piernas", comenta Scott Williams de la Universidad de Nueva York y la Universidad Wits y autor principal del artículo. "Las series asociadas de vértebras lumbares son extraordinariamente raras en el registro fósil de homínidos, y en realidad sólo se conocen tres espinas inferiores comparables de todo el registro africano temprano".



Después de unir las vértebras, el equipo concluyó que su columna vertebral estaba curvada de modo que, cuando se ve desde un lado, forma una suave forma de S, una característica de los humanos que mantiene la masa del cuerpo centrada sobre la pelvis para una caminata bípeda eficiente. Pero también se habían encontrado claras adaptaciones en la parte superior del cuerpo para trepar a los árboles.


Si bien Issa ya era uno de los esqueletos más completos de un homínido antiguo jamás descubierto, estas vértebras prácticamente completan la parte inferior de la espalda y hacen que la región lumbar de Issa sea un competidor no solo para la parte inferior de la espalda del homínido mejor conservada jamás descubierta, sino también probablemente el mejor preservado, apuntan los autores.


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Estudios previos de esta antigua especie habían resaltado las adaptaciones mixtas a través del esqueleto en sediba que han indicado su naturaleza de transición entre caminar como un humano y trepar como un simio.


El estudio concluye que sediba es una forma de transición de un pariente humano antiguo, y su columna tiene una forma claramente intermedia entre las de los humanos modernos (y neandertales) y los grandes simios. MUY INTERESANTE