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Confianza de empresarios cayó en agosto

hace 60 minutos
3 min de lectura


El pulso del sector productivo en Colombia mostró señales de moderación durante el octavo mes del año. Según los datos más recientes de la Encuesta de Opinión Empresarial (EOE) elaborados por el Centro de Investigación Económica y Social (Fedesarrollo), tanto el comercio como la industria registraron una pérdida de impulso en sus niveles de confianza durante agosto de 2026, interrumpiendo el comportamiento de los meses previos y reflejando una postura más prudente por parte de los empresarios frente al rumbo inmediato de los negocios.


El informe detalla que el Índice de Confianza Comercial (ICCO) fue el indicador que experimentó el ajuste más pronunciado del periodo, al situarse en 23,3%, lo que representó una disminución de 4,2 puntos porcentuales en comparación con los registros de julio. Por su parte, el Índice de Confianza Industrial (ICI) mostró una variación más discreta pero en terreno negativo, al ceder 0,3 puntos porcentuales y fijarse en un nivel del 5,8 %.



El comercio acusa el golpe de menores expectativas a corto plazo


El bajón en el ánimo de los comerciantes responde a una combinación de factores vinculados con el día a día del mercado minorista y la visibilidad a seis meses. Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo, explicó que el retroceso en el indicador comercial obedece fundamentalmente a un enfriamiento en la visión sobre la marcha general de la economía para el cierre del año, sumado a una valoración menos favorable sobre la rentabilidad y actividad corriente de las compañías.


En palabras de la directiva de la entidad, la reducción del Índice de Confianza Comercial estuvo explicada por un menor optimismo respecto a la situación económica proyectada para el próximo semestre y por una apreciación más reservada sobre el presente del negocio. La directiva puntualizó además que esta tendencia fue amortiguada en parte por una contracción en el nivel de existencias de mercancía, un factor que evitó una caída mayor en el indicador global.


Ajuste industrial impulsado por acumulación de existencias


En el terreno fabril, la dinámica respondió a lógicas operativas distintas. La leve caída del Índice de Confianza Industrial estuvo condicionada por la acumulación de inventarios en las plantas de producción, fenómeno que suele presionar a la baja la percepción de salud del sector.


Sin embargo, el comportamiento de la industria no fue homogéneo en todos sus frentes. La propia dirección de Fedesarrollo subrayó que el impacto del aumento en los niveles de existencias logró ser compensado parcialmente por un comportamiento más dinámico en la recepción de nuevos pedidos y por unas perspectivas de producción más alentadoras de cara al siguiente trimestre, lo que sugiere que la producción no se encuentra paralizada, sino atravesando un ciclo de reacomodamiento de bodegas.


Clima de inversión y construcción contrarrestan el panorama mensual


Más allá de la foto fija que dejan las cifras de agosto frente a julio, el reporte de Fedesarrollo incluye una mirada estructural de periodicidad trimestral que matiza el pesimismo mensual. Al comparar el desempeño reciente con las mediciones de mayo de 2026, emergen variaciones positivas en aspectos clave para las decisiones de capital a largo plazo.


Uno de los datos que sobresale en la medición es el repunte en la disposición para invertir en el país. El balance sobre las condiciones económicas para realizar inversiones registró un salto de 35,3 puntos porcentuales frente a mayo. En esa misma línea, la apreciación sobre el entorno sociopolítico experimentó un avance de 86,2 puntos porcentuales, lo que sugiere una mayor tranquilidad de los agentes económicos respecto al marco de estabilidad institucional y social.



De igual manera, la percepción general sobre la situación actual de la economía repuntó 26,5 puntos porcentuales en la medición trimestral. En el frente de la capacidad instalada de la industria, el indicador mostró una contracción de 1,2 puntos porcentuales al ubicarse en un 71,1 %, lo que refleja que las fábricas aún cuentan con margen de maniobra antes de requerir ampliaciones operativas severas.


Finalmente, el sector de la edificación y las obras mostró un desempeño destacado dentro del reporte. Las expectativas de actividad constructora para los próximos tres meses ascendieron 10,7 puntos porcentuales, al tiempo que la evaluación sobre el ritmo actual de las obras mejoró 19,1 puntos porcentuales. Estos números dejan entrever que, a pesar de las fluctuaciones mensuales en el comercio y la manufactura, sectores de alto arrastre como la construcción y la inversión productiva mantienen una inercia de recuperación que podría servir de ancla para la economía en la recta final del año.

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