Colombia sufre el mayor sismo registrado en la última década
- Acta Diurna

- hace 1 día
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Eran las 7:34 de la mañana de este lunes cuando la tierra se agitó violentamente desde las entrañas del Pacífico colombiano hasta el corazón de la zona andina. Un potente terremoto de magnitud 7.4 y una profundidad de 96 kilómetros, con epicentro en el municipio de San José del Palmar (Chocó), ha provocado una emergencia nacional que deja hasta el momento un trágico saldo de al menos 22 personas fallecidas, decenas de heridos y un número indeterminado de atrapados bajo los escombros en la ciudad de Cali.
El movimiento telúrico, cuya fase sísmica más intensa se sintió durante varios minutos, tomó a millones de colombianos en el inicio de su jornada laboral y escolar. La magnitud de la onda expansiva obligó a la evacuación masiva de edificios en Bogotá, Medellín, Bucaramanga y el Eje Cafetero, registrándose réplicas de consideración, entre ellas una de magnitud 4.6 a las 8:18 a. m. con epicentro en Nóvita.
Cali y el Chocó, golpeados por la devastación
El mapa de la tragedia tiene sus puntos más oscuros en el Valle del Cauca y el departamento del Chocó.
En Cali, a más de 200 kilómetros del epicentro, la aceleración del suelo provocó el colapso parcial o total de al menos 20 estructuras, concentradas en sectores vulnerables y centros asistenciales. Los cuerpos de socorro de la capital vallecaucana trabajan a contrarreloj en la remoción de escombros para rescatar a personas atrapadas. La gravedad de la situación llevó a la Alcaldía de Cali a solicitar auxilio inmediato a las brigadas de búsqueda y rescate urbano de Bogotá y Medellín.
En el Chocó, la cercanía al epicentro sumió en la angustia a municipios como Quibdó, Nóvita y la propia San José del Palmar.
"Acabamos de pasar un grave evento sísmico. Nos preocupan sobremanera las réplicas y las comunidades rurales incomunicadas. En Quibdó tenemos múltiples heridos y severas averías en la infraestructura hospitalaria y de vivienda", confirmó la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, tras instalar el Puesto de Mando Unificado.
A pesar de la magnitud del evento en la costa occidental, la Dirección General Marítima (Dimar) emitió un parte oficial descartando la amenaza de tsunami en el litoral Pacífico, lo que llevó un alivio parcial a municipios costeros como Buenaventura y Tumaco.
Cierre de aeropuertos y emergencia en el Eje Cafetero
La onda de choque afectó con severidad al Eje Cafetero. En Manizales, desprendimientos de mampostería cayeron sobre las vías principales y la histórica Catedral Basílica sufrió fisuras estructurales que están siendo evaluadas por ingenieros de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). En Pereira y Armenia, la emergencia obligó al cierre preventivo de vías y a la evacuación de pacientes en varios centros hospitalarios.
Como medida de choque para prevenir accidentes aéreos derivados de posibles grietas en las pistas o fallas en las torres de control, la Aeronáutica Civil ordenó la suspensión inmediata de operaciones en los aeropuertos de seis ciudades: Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. Esta parálisis aérea plantea un desafío logístico crítico para el envío de suministros médicos y rescatistas hacia la zona cero.
¿Por qué un sismo en el Chocó causó destrozos a cientos de kilómetros?
Desde la perspectiva geofísica, la explicación de este desastre reside en lo que los expertos denominan la "paradoja de la profundidad".
El Servicio Geológico Colombiano explicó que el sismo se originó por la interacción del límite de placas en la margen del Pacífico (subducción de la placa de Nazca bajo la placa Suramericana). Al registrarse a 96 kilómetros de profundidad —catalogado como un evento de profundidad intermedia—, el impacto no fue totalmente destructivo en el punto del epicentro en superficie.
Sin embargo, esa misma profundidad permitió que la energía liberada viajara a través de la corteza con un ángulo de propagación amplio, alcanzando los valles del Cauca y del Magdalena con ondas de baja frecuencia. Estas ondas entraron en resonancia con el periodo de vibración de edificaciones antiguas y no sismorresistentes en Cali y Manizales, provocando el agotamiento de los materiales y el posterior colapso de los muros tras varios minutos de sacudida continua.
Respuesta institucional
El director de la UNGRD, Javier Pava, confirmó que nueve departamentos se encuentran en estado de evaluación de daños y monitoreo constante. Las prioridades de las autoridades en las próximas 24 horas se concentran en tres frentes:
Búsqueda y rescate en estructuras colapsadas en Cali y Quibdó antes de que expire la "hora dorada".
Evaluación de la infraestructura vial y puentes en las cordilleras Occidental y Central, amenazados por deslizamientos secundarios.
Restablecimiento seguro de las terminales aéreas para habilitar corredores humanitarios hacia el Chocó.
El país entra en una jornada crucial de atención a la emergencia, mientras los organismos de socorro piden a la ciudadanía mantener la calma, identificar grietas diagonales en muros estructurales y atender únicamente los boletines oficiales del Servicio Geológico y la UNGRD.



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