Bre-B cumple un año: ha movilizando $262 billones

Al cumplir su primer año de operaciones, el sistema de pagos inmediatos e interoperables de Colombia, denominado Bre-B y desarrollado por el Banco de la República, se consolidó como uno de los hitos tecnológicos y financieros más trascendentales en la historia reciente del país. Lo que comenzó el 6 de octubre de 2025 como un ambicioso esquema regulatorio e informático para unificar las transferencias monetarias en tiempo real, hoy muestra un balance operativo sin precedentes: 262 billones de pesos movilizados en 1.700 millones de transacciones procesadas en sus primeros 365 días de funcionamiento continuo.
El impacto de la plataforma ha transformado la arquitectura transaccional cotidiana de la ciudadanía y del comercio. Con un promedio diario de 10,4 millones de operaciones, la red ha registrado más de 116 millones de llaves asociadas a cuentas bancarias y depósitos de bajo monto, de las cuales 45 millones corresponden a usuarios activos que han recibido al menos una transferencia a través del ecosistema. Esta masificación refleja una acelerada transición hacia los medios de pago electrónicos y una drástica reducción en la dependencia del dinero en efectivo para los intercambios diarios.
Un ecosistema incluyente que transformó la infraestructura financiera
Antes de la puesta en marcha de Bre-B, la fragmentación del mercado obligaba a los usuarios a navegar entre esquemas cerrados operados por cerca de 25 entidades financieras. Un año después, el mapa de conectividad del sistema abarca 245 instituciones financieras integradas, entre las cuales figuran más de 172 cooperativas de ahorro y crédito, junto a seis sistemas de pago autorizados. Esta expansión garantizó que habitantes de zonas rurales, municipios intermedios y sectores históricamente desatendidos por la banca tradicional accedan a servicios de transferencia instantánea sin barreras técnicas ni costos desmedidos.
El Gerente General del Banco de la República, Leonardo Villar, destacó que la plataforma dejó de ser una novedad tecnológica para convertirse en una infraestructura crítica insertada en el día a día del país. Villar enfatizó que este aniversario marca el paso de una solución emergente a una herramienta imprescindible para la dinamización de la economía popular, permitiendo que millones de personas envíen y reciban recursos de forma sencilla, rápida y segura.
La caracterización de la base de usuarios confirma que la ciudadanía adoptó la herramienta para resolver necesidades inmediatas. Las personas naturales constituyen el núcleo fundamental de la plataforma, representando a 32,2 millones de clientes, equivalente al 89,3 % del total de usuarios inscritos. Por su parte, las personas jurídicas suman 3,9 millones de clientes, lo que equivale al 10,7 % de la participación en la red. En cuanto a la tipología de los productos financieros enlazados, las cuentas corrientes aportan 449.780 registros, mientras que los depósitos ordinarios contabilizan 407.079 vinculaciones directas.
Cotidianeidad y operación ininterrumpida
Los datos presentados durante el foro conmemorativo del primer aniversario revelan que Bre-B opera principalmente como un canal para el movimiento de bajo monto. El 76 % de las operaciones realizadas en el sistema corresponde a cuantías inferiores a los $100.000, mientras que el 62 % de los movimientos no supera el umbral de los $50.000. El ticket promedio de cada transacción se situó en aproximadamente $150.000, un indicador claro de que la herramienta ha permeado las compras en pequeños comercios, el pago de transporte, la liquidación de servicios y el envío de dinero entre familiares.
El comportamiento horario de la plataforma muestra un flujo constante durante las 24 horas del día. El pico más alto de actividad se registra diariamente hacia las 6:00 p. m., franja en la que el sistema llega a procesar cerca de 590.000 operaciones por hora. La continuidad operativa es tal que incluso en horarios de madrugada, como las 3:00 a. m., la infraestructura mantiene un ritmo de unas 14.000 transacciones por hora. Actualmente, la red moviliza valores cercanos a los $30 billones mensuales en su conjunto.
La efectividad del modelo de construcción colectiva entre la autoridad monetaria y los actores del sector financiero privado le valió a Bre-B dos importantes reconocimientos internacionales durante 2026. El Banco de la República fue galardonado con el premio Central Banking Awards en la categoría de Desarrollo de Infraestructura de Mercado y Pagos Minoristas, además de obtener un Silver Stevie Award dentro de los International Business Awards.
Hacia pagos corporativos superiores a los $12 millones
Tras consolidar el segmento minorista y cotidiano, el emisor alista la segunda gran fase evolutiva de Bre-B. El Banco de la República publicó para comentarios de la industria una propuesta regulatoria orientada a extender las capacidades del sistema hacia operaciones comerciales y empresariales de alto valor.
En la reglamentación inicial, el tope máximo por transacción dentro de Bre-B se fijó en 1.000 Unidades de Valor Básico (UVB), un monto que en 2026 equivale a aproximadamente $12,11 millones de pesos ($12.110.000). La iniciativa del emisor busca flexibilizar y ampliar este límite para segmentos específicos no regulados previamente, abriendo el camino para que las transacciones corporativas puedan superar formalmente dicha barrera.
Con este ajuste normativo, se pretende habilitar casos de uso avanzados como el pago masivo de nóminas, la dispersión de recursos de tesorería, la cancelación de facturas a proveedores y la optimización de los sistemas de recaudo empresarial. Asimismo, la regulación permitirá la integración de servicios superpuestos de valor agregado, facilitando que entidades financieras y empresas tecnológicas desarrollen soluciones innovadoras sobre una misma infraestructura común interoperable.
Al respecto, la fintech colombiana Mono resaltó que la verdadera oportunidad de esta ampliación radica en integrar la infraestructura de pagos inmediatos directamente en las plataformas contables y operativas de las empresas. Según la compañía, mover dinero debe dejar de verse como un trámite financiero aislado para convertirse en una función automatizada dentro de las experiencias digitales corporativas.
Desafíos de escalabilidad, resiliencia y proyecciones a futuro
El crecimiento exponencial del volumen de datos y la dependencia operativa de los comercios imponen retos técnicos de gran envergadura para la autoridad monetaria. Ana María Prieto, directora del Departamento de Sistemas de Pago del Banco de la República, señaló que la hoja de ruta para los próximos años está enfocada en profundizar la interoperabilidad, robustecer la resiliencia técnica frente a posibles interrupciones en la red, optimizar los mecanismos de resolución de disputas y garantizar la escalabilidad del sistema.
Las proyecciones hacia 2027 contemplan que algunas empresas e instituciones conectadas alcancen individualmente volúmenes de hasta 20 millones de transacciones anuales a través de la red de Bre-B, sosteniendo velocidades operativas de hasta 40 operaciones por minuto en momentos de alta demanda. La consolidación de estos estándares comunes busca que la innovación privada continúe floreciendo sobre la arquitectura pública, protegiendo en todo momento la seguridad y la experiencia del usuario final.




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