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América Latina: salario mínimo como escudo ante la inflación


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Mientras Latinoamérica recorre la "última milla" en su batalla contra la inflación, los gobiernos de la región han oficializado incrementos en sus salarios básicos. El objetivo: proteger el poder de compra tras años de volatilidad económica.


El escenario laboral de América Latina para 2026 presenta una dualidad marcada. Por un lado, el informe Panorama Laboral 2025 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revela una recuperación alentadora: el salario mínimo real aumentó en 11 de los 17 países analizados entre 2024 y 2025. Sin embargo, la brecha entre las naciones del istmo y el Cono Sur sigue siendo profunda, con extremos que van desde la estabilidad de Costa Rica hasta la crisis salarial crónica en Venezuela.



El retorno del poder adquisitivo


Según la OIT, los salarios mínimos en la región han registrado un incremento en su valor real (ajustado por inflación) de entre el 10% y el 60% en el periodo 2012-2025. "La mayor parte de los países ha logrado sostener o aumentar el valor real, incluso en un contexto de bajo crecimiento económico", destaca el informe. Países como Perú y México lideran las mejoras recientes, con crecimientos de entre el 2% y el 8% en términos reales durante el último año.


Los grandes: México y Brasil


México: Bajo una política de recuperación histórica, el salario mínimo general subirá un 13% en 2026, alcanzando los US$533 mensuales (MXN$9.582). Es uno de los saltos más significativos de la región.


Brasil: El gigante suramericano aplicará un alza del 6,79%, situando el piso salarial en US$295. No obstante, persiste un desafío estructural: el Dieese estima que una familia tipo requiere más de US$1.200 para cubrir necesidades básicas.


Región Andina y Cono Sur


Colombia: El gobierno colombiano tomó una decisión enfocada en la compensación inflacionaria y el acceso a un "mínimo vital", de aumentar el salario mínimo en un 23,8% nominal llevando el ingreso básico (sumando el auxilio de transporte) a los US$533 (COP$2.000.000).



Ecuador: Por primera vez en casi una década, se logró un consenso tripartito para fijar el salario en US$482.


Bolivia: Este país que históricamente gozaba de estabilidad, cerró 2025 con una inflación superior al 20%, lo que neutraliza el incremento salarial del mismo porcentaje que llevó el salario base a US$344.


Chile y Argentina: Ambos países presentan ajustes moderados de cara a enero de 2026, con alzas cercanas al 1,9%. Argentina sitúa su salario en US$233, mientras que Chile roza los US$600.


Uruguay: Destaca por un enfoque de "salto cualitativo". Con una inflación controlada (4%), el aumento salarial será del 7,54%, elevando el mínimo a US$648.


Cuba y Venezuela


Costa Rica se mantiene en la cima regional con un salario de US$751. En el otro extremo, Cuba y Venezuela enfrentan realidades críticas donde el salario mínimo oficial, convertido a tasas de mercado informal, apenas supera los US$4 en Cuba y no llega a US$1 en Venezuela, evidenciando una desconexión total con el costo de la canasta alimentaria.



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