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¿Por qué el populismo sacudirá el escenario mundial en 2024?

Por: Nazareth Mantilla



El año 2024 se presenta como un crisol político de grandes proporciones en el mundo, con más de 4.000 millones de personas participando en elecciones en más de 70 países. En un contexto de turbulencia política en donde se han reconfigurado las tradicionales posiciones políticas, marcando con grandes sorpresas cambios en las orientaciones y preferencias de la población, el estudio "Populismo en 2024" realizado por Ipsos entre el 22 de noviembre y el 6 de diciembre de 2023 a 20.630 adultos de 28 países, emerge como una herramienta esencial para entender las dinámicas políticas y sociales que moldearán el futuro inmediato.


Este informe especial arroja luz sobre el fenómeno del populismo y su interacción con la opinión pública en un momento de creciente polarización y descontento. Deja ver tendencias preocupantes y reveladoras, alrededor de esta estrategia política, definida como el sentimiento anti-élite empleado por un emprendedor político con algún objetivo específico, generalmente electoral.



Su elaboración se basó en el "índice de sistema roto", desarrollado por Ipsos para medir el apoyo populista, y que se compone de la concordancia promedio de las cinco afirmaciones siguientes: 1) la economía está manipulada para favorecer a los ricos y poderosos; 2) a los partidos tradicionales y a los políticos no les importa la gente como yo; 3) para arreglar el país, necesitamos un líder fuerte dispuesto a romper las reglas; 4) el país necesita un líder fuerte para recuperar el país de los ricos y poderosos; y 5) los expertos en este país no entienden la vida de personas como yo.


Una de sus principales conclusiones es el potencial para el populismo, con un aumento del sentimiento antisistema en comparación con años anteriores. Este sentimiento, alimentado por la desigualdad y la percepción de un declive nacional, se traduce en un llamado a líderes fuertes y soluciones radicales.


La encuesta muestra un pesimismo generalizado sobre el progreso de los países, con una mayoría percibiendo una sociedad fracturada y en declive, a pesar de indicadores económicos positivos. Además, revela una reacción violenta hacia los inmigrantes en tiempos de escasez de empleo, evidenciando la tendencia a buscar chivos expiatorios en momentos de crisis.


Sin embargo, lo más sorprendente es la paradoja dentro de las filas populistas. Aunque la mayoría de los encuestados abogan por un cambio radical en el sistema político, también respaldan un gobierno activista y por la inversión en áreas como la atención médica, la educación y la reducción de la pobreza.


Este año electoral podría determinar el curso de la política mundial en los próximos años. Desde la posibilidad de que gobiernos antisistema consoliden su poder hasta la lucha entre el establishment y los movimientos populistas, cada resultado tendrá repercusiones significativas.


En un momento en que la desconfianza hacia las élites y los expertos está en aumento, y la necesidad de un gobierno fuerte es palpable, es fundamental comprender las motivaciones y las dinámicas del populismo. Por esta razón Ipsos monitorea estos cambios y proporcionar información clave para navegar por un panorama político incierto, por tal razón considera que el populismo en 2024 no solo es una realidad palpable, sino también un factor determinante en la configuración del futuro político global.



¿Y en Colombia cómo va el populismo?


Comparando los resultados del estudio entre 2022 y 2023 para Colombia, se observan cambios significativos en la percepción pública. Por un lado, el sentimiento de que "nuestra sociedad está rota" ha experimentado un aumento del 2%, alcanzando un preocupante 66%. Esta tendencia sugiere una creciente sensación de fragmentación social en el país.


Por otro lado, la percepción de que "el país está en declive" ha experimentado una ligera disminución del 67% al 62%. Aunque esta cifra aún refleja un pesimismo generalizado, el ligero descenso puede interpretarse como un destello de esperanza en medio de la incertidumbre. Además, el índice de "sistema roto" ha aumentado del 60% al 63%, lo que indica una mayor desconfianza hacia las instituciones políticas y económicas del país.


Estos hallazgos revelan un panorama complejo en el que la sociedad colombiana enfrenta un dilema entre la desconfianza en las élites y la necesidad de un liderazgo fuerte para abordar los problemas sistémicos.


Medición del apoyo populista


País en declive: En promedio, en los 28 países encuestados, dos de cada tres afirman que su país está en declive. En promedio, en cada uno de los 28 países, la mayoría siente que la sociedad de su país está en declive, niveles que son más altos en Sudáfrica (72%), los Países Bajos (71%) y Suecia (71%). En los países con elecciones importantes, Gran Bretaña experimentó un aumento de 11 puntos en este sentimiento con respecto a 2021 (64% en 2023 frente al 52% en 2021). En otros países con elecciones importantes en 2024, Sudáfrica tuvo una sensación particularmente alta de que su país está en declive, con un 72%, mientras que Estados Unidos se sitúa justo por encima de la media mundial, con un 59%.


El sistema está roto: tres de cada cinco países dicen que el sistema no funciona. En los 28 países encuestados, la mayoría (57%) considera que la sociedad de su país está rota, con la excepción de Singapur (27%). Estos niveles son más altos en Sudáfrica (76%) y Suecia (73%). La mayoría en casi todos los países dicen que necesitan un líder fuerte para recuperarlo de los ricos y poderosos (63% en promedio). La mayoría en las 28 naciones (67% en promedio) también cree que la principal división en su sociedad es entre los ciudadanos comunes y la élite política y económica.



Inmigración y élites: el sentimiento antiinmigración varía mucho, mientras que el antielitismo es más uniforme. Existe una gran disparidad entre países en lo que respecta a la inmigración. La mayoría de los encuestados en Turquía (77%) dice que su país sería más fuerte si detuviera la inmigración, mientras que los encuestados japoneses (16%) y surcoreanos (19%) fueron los menos propensos a estar de acuerdo. Una pluralidad en todos los países siente que las ‘élites’ de su país toman decisiones basadas en sus propios intereses por encima de las necesidades del resto de la gente en su país, niveles que son más altos en Hungría (69%) y Argentina (67%).

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