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La propiedad intelectual como motor de la economía creativa

Por: Gina Cárdenas, Matteo Grazzi, y Esteban Santamaría



La propiedad intelectual (PI) es un elemento fundamental para el desarrollo de la economía creativa ya que permite a los creadores monetizar su trabajo. También fomenta la innovación, la inversión extranjera directa y el desarrollo de nuevos productos y servicios creativos, un círculo virtuoso para el desarrollo económico y social. La definición misma de economía creativa reconoce explícitamente esta conexión fundamental: “ese grupo de actividades a través de las cuales las ideas se transforman en bienes y servicios culturales y creativos, cuyo valor está o podría estar protegido por derechos de propiedad intelectual”.


Sin embargo, la economía creativa se distingue por contener mercados que son difíciles de definir y valorar, lo que plantea importantes desafíos en el ejercicio de los derechos de PI y la obtención de sus beneficios. En este contexto, es urgente cerrar brechas de conocimiento y mejorar la agilidad, adaptabilidad y modernización de los sistemas de PI de la región de América Latina y el Caribe al sector creativo para hacer frente a los nuevos paradigmas.



Por eso desde el BID lanzamos recientemente dos publicaciones que nos permiten profundizar sobre la relación entre economía creativa y PI. En la primera, sobre derechos de propiedad intelectual y políticas públicas para la economía creativa, se identifican y analizan los principales desafíos en torno a la protección de la PI en el sector creativo, y se provee todo un abanico de recomendaciones de política pública sobre la base de buenas prácticas internacionales adaptadas al contexto de la región.


Con el apoyo de expertos validamos los cuatro desafíos más importantes por atender:


1. Barreras administrativas, legales y altos costos para el acceso al sistema de PI;

2. Poca claridad sobre la monetización de las creaciones protegidas o protegibles a través de la PI;

3. Lenta adaptación de la legislación de la PI frente al ritmo que marca la evolución de las tecnologías,por ejemplo, ante la inteligencia artificia; y

4. Piratería, especialmente a través de medios digitales.


Estos desafíos a su vez se han visto agravados por la acelerada digitalización del sector, las nuevas tecnologías emergentes y la progresiva integración con otras cadenas de valor.


La digitalización, acelerada por la pandemia del COVID-19, ha sido una herramienta clave para la resiliencia económica de las industrias creativas, impulsando el surgimiento de nuevos modelos de negocio y plataformas de comercialización. Sin duda ha cambiado y continuará cambiando las reglas del juego en toda la cadena de valor de la economía creativa al generar nuevas formas de comunicarse, crear y trabajar. Sin embargo, también ha exacerbado el riesgo de piratería y violación de derechos de autor de contenidos copiados y distribuidos a través de medios digitales, impactando la forma en que se monetizan y garantizan los derechos de PI.


Las nuevas tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA) y robótica avanzada también vienen cargadas con oportunidades y retos para la protección de la PI en las industrias creativas. La rapidez con la que se están desarrollando estas tecnologías supera la capacidad de las leyes actuales para mantenerse al día, lo que requiere atención constante por parte de los responsables de la toma de decisiones en el ámbito de la PI.


Recientemente, un tribunal chino otorgó por primera vez protección bajo el derecho de autor a un artículo escrito por una IA llamada Dreamwriter. Una decisión sin precedentes que podría revolucionar la forma en que se protegen y reconocen los derechos de propiedad en el futuro, y que podría impulsar nuevas regulaciones y debates éticos en torno a la IA y su papel en la creación de obras originales. También sobre el uso de datos para el aprendizaje automático (machine learning), algunos de los cuales podrían ser obras protegidas por derechos de autor o datos personales o sensibles.


Finalmente, la integración del sector creativo con otras cadenas de valor es todavía incipiente. Esto está en gran parte asociado a la alta informalidad del sector y la falta de comprensión sobre el valor agregado que las industrias creativas pueden aportar a los sectores tradicionales de la economía. Si bien el diseño de productos y de empaques, así como el marketing, son ejemplos típicos en este ámbito, las oportunidades son infinitas.


Como referencia, ya se ha visto el potencial de la industria del entretenimiento para crear soluciones que ayuden al sector educativo, o cómo los desarrolladores de videojuegos puede ayudar a descubrir nuevas formas en que la simulación, la realidad aumentada y el modelado 3D aporten soluciones a la industria de la salud, el turismo y otros campos. Sin embargo, los usos no convencionales de productos y servicios creativos desafían el reconocimiento y la protección de derechos bajo los sistemas actuales de PI.


Uno de los frentes de acción más recurrentes ha sido partir desde lo más básico: acercar a los creativos al mundo de la propiedad intelectual, donde los conceptos legales y técnicos pueden llegar ser difíciles de digerir y poner en práctica. De hecho, eso se refleja en que la mayoría de los emprendedores creativos en ALC (65.2%) no tienen derechos de PI debido a su complejidad y costos.



Por eso creamos también la Guía sobre Propiedad Intelectual para los Emprendedores Creativos Hondureños, un instrumento lleno de elementos clave, recursos y ejemplos prácticos pensados en las necesidades y dudas más comunes sobre PI de los emprendedores(as) y mipymes creativas. Si bien la Guía tiene un enfoque prioritario en Honduras, salvo cuestiones legales y algunas administrativas, es un insumo clave para que cualquier creativo latinoamericano alcance el éxito en sus negocios (asiste a la grabación del lanzamiento de la Guía aquí).


Es interesante notar que, a pesar del vínculo fundamental entre propiedad intelectual y economía creativa, son pocos los países de la región que han integrado ambas áreas en sus políticas públicas. Ello requiere de trabajo transversal y organizado de todos los actores del ecosistema creativo, en especial en el sector público. Estas publicaciones proporcionan un punto de partida e información de referencia sobre herramientas a disposición para que la PI se vuelva la constante que permita el desarrollo de la economía creativa de la región.

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