Es mi sueño costeño



Por amor a la patria. Cuánto hubiésemos querido que en la búsqueda de la vacuna para contrarrestar esta covib-19, la Comunidad Científica Internacional hubiese mirado y escogido entre los pocos destacados científicos colombianos, a un digno representante.


Pero NO fue así. En cambio las noticias de las últimas décadas que han "mojado" prensa internacional, son de los escuadrones de la muerte y las vendettas de mafiosos y narcotraficantes.


Lea también: Pongo mi primera piedra


Y ahora se anotan como mercenarios en tan abominable lista delincuencial viniendo en secuencia del desprestigio nacional las recientes investigaciones a los colombianos involucrados por la muerte de un presidente extranjero.


Y yo no tengo por qué defender a ultranza o acusar a priori en mis redes sociales -en este caso-, a los connacionales involucrados en este magnicidio ya que, en un hipotético viaje mío al exterior, en cada puerto que llegue, al ver mi pasaporte colombiano me perfilarían igual con la misma generalizada desconfianza migratoria como a cualquier otro connacional del común.


Y ellos, los ex militares culpables como hasta ahora son señalados por las investigaciones de las autoridades competentes, o por si, no todos, y si algunos fueron “vilmente” engañados; igual ya el sumado mal social está hecho contra la deteriorada, mancillada y menospreciada imagen como colombianos que somos.


Ahora bien, yo como escritor de opinión pública objetiva, debo sin titubeos reconocer y acatar toda actuación de la justicia en todos los casos institucionales, y a la vez, acoger en mi pensamiento con misericordia si hay condenados, porque eso me hace, primeramente, un pensador ecuánime, libre e independiente, y de paso, demuestro la autenticidad de un humilde colombiano cristiano piadoso.


Pero si se trata de buscar justificación, en un país con una creciente espiral de desempleo, cualquier jugosa propuesta laboral extranjera sería objeto simple de análisis y admisión, no obstante, en algunos, que por codicia y avaricia inherente a la cultura delictiva colombiana, no habría causal de justificación alguna ante hechos criminales abiertos y comprobados por un mal proceder.


Y vuelvo con noticias nacionales y locales que no nos siguen alegrando el corazón de la patria: "Se complica situación de salud de jóvenes que completan once días en huelga de hambre pidiendo ser escuchados por el Gobierno Nacional y local sobre el abandono de La Guajira": @ErikaFontalvo.


Y aunque hay otras noticias que sectariamente le podrían dar a uno, un suspiro de fugaz alegría, un respirar de aire patrio aleatorio, y orgullosamente algo importante para mostrar, que para este caso serían algunos connotados personajes de nuestra región:


"En el Caribe colombiano hay un talento inagotable para todo. Los ejemplos sobran. García Márquez en la literatura, Shakira en la música, Silvia Tcherassi en la moda, Sofía Vergara en la actuación, Édgar Rentería en el béisbol y Carlos Valderrama en el fútbol...., son solo algunos de los botones para la muestra": @EditorialElHeraldo.


Y el editorialista no escatimó elogios ni le faltaron ejemplos desde la literatura hasta la disciplina ejemplar de nuestros deportistas costeños, y en lo que acierta también, es NO nombrar y mucho menos reconocer -por la dignidad de la política regional-, a algún líder respetable, reconocido, sin tacha y admirado ante la opinión nacional.


Lea también: No vuelvo a usar camisa blanca


¡Pero por amor a la lucha social de los más sufridos! Yo no escatimaría detalle alguno por si mañana debo y tengo que derramarme en elogios por un liderazgo proyecto social de Unidad Política Ética Regional ¡Pero! ¿Esto mío, es un lanzamiento profético, o un ilusorio sueño costeño?


Génesis 28:18. Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella.