"Era una oportunidad que esperábamos todas": María Daza



María Victoria Daza fue la protagonista durante el fin de semana de un hecho que quedará en la historia del fútbol colombiano, y del arbitraje nacional. Esta samaria, radicada en Cúcuta, con 19 años en el arbitraje y casada con Alexánder Guzmán, asistente internacional Fifa por Colombia, comandó la cuarteta femenina que dirigió, por primera vez, un partido masculino en Colombia.


El hecho no pasó desapercibido. Hasta la misma Fifa felicitó al fútbol colombiano y a las árbitras por haber hecho historia en el duelo Barranquilla-Atlético Huila, del torneo de ascenso.


María Victoria contó los detalles y las sensaciones que vivió antes, durante y después del acontecimiento.


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¿Qué pasó por su cabeza cuando vio que la designaron con otras compañeras para un partido masculino?


“Cuando recibí la designación estaba en la casa, vi que me llegó algo al correo pero no le puse cuidado. Luego vi de qué se trataba y comencé a temblar de la emoción, no lo podía creer; al momento llamé a mis compañeras y todas nos emocionamos; pero luego aterrizamos, calmamos la ansiedad y nos pusimos a hablar del partido. Sabíamos que era una oportunidad grandísima para nosotras y para todas las compañeras que están en ese proceso. La verdad era un sueño que veníamos buscando”.


¿De entrada supo que era primera vez que cuatro mujeres estarían en un partido?


“Sí, ya sabía la dimensión de esa designación, era consciente de que este hecho no se había dado en nuestro país; sabíamos que eso iba a producir muchos comentarios. Por eso nos preparamos de la mejor manera para sacar ese reto adelante”.


¿Recibió muchas llamadas?


“Compañeros de la categoría A que son cercanos y con los que trabajé en el pasado, muchos árbitros, compañeras que están en el proceso, además de mi familia”.


¿Cómo prepararon el partido?


“Desde el momento que recibimos la designación hicimos entre las cuatro un grupo de trabajo de manera virtual; la idea era ponernos de acuerdo en los uniformes a llevar, se hace luego una lectura de los partidos de los equipos que vamos a dirigir, ver cuáles son sus estilos de juego, quiénes son los referentes, cuáles los jugadores habilidosos, cómo cobran los tiros libres y cómo forman las barreras; todo eso para ver de qué manera nos ubicamos en la cancha. Todo eso se analiza”.


¿Antes de salir del hotel para el estadio hubo alguna recomendación de alguien en especial?


“No, ya uno en esos momentos no recibe llamadas y evita pegarse del celular para estar concentradas en el partido; de pronto se da algún contacto con la familia y el esposo para la motivación que uno necesita para esta clase de compromisos”.


¿Hubo nervios al entrar al campo?


“El nerviosismo siempre se siente hasta que se inicia el partido. Ya cuando el balón rueda uno se concentra en su trabajo”.


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¿La sorprendió los ramos de flores que los jugadores le dieron a usted y a sus compañeras?


“Sí, fue un gesto y un detalle hermoso, no lo esperábamos nunca, por eso valoramos lo que hicieron porque las flores además venían con un mensaje muy bonito”.


¿Algún jugador se pasó de la raya o todo estuvo dentro de lo normal?


“Todo estuvo tranquilo; obviamente hubo jugadores que protestaron, pero eso es normal, sucede en todos los partidos. Pero en términos generales fueron respetuosos”.


¿Es de las árbitras que no les da confianza a los jugadores?


“Hay momentos de momento; en algunas ocasiones se dará la oportunidad de sonreír, de hablar, pero eso lo va dando el partido. El sábado sentí que no tuve momentos para sonreír, aunque recuerdo que algunos jugadores me hablaron y yo les respondí, les sonreí normal; pero así como me vieron, va con mi estilo”.


¿Con lo que hizo cree que van a venir más designaciones de mujeres para partidos de hombres?


“Esta era una oportunidad que esperábamos todas; hay que seguir preparándonos para que vengan más chances. Ya se dio el primer paso, pero todo depende de nosotras, de cómo nos vaya en los partidos. Esa era mi responsabilidad, porque dependiendo de mi actuación se les abrirían las puertas a otras compañeras”.


¿Cómo está conformada su familia?


“Mi esposo es Alexánder Guzmán, asistente arbitral internacional, y mi bebé, Felipe, que nació hace 20 meses”.


¿Qué es lo que más le aconseja su esposo?


“Nos damos consejos, hablamos antes y después de los partidos y miramos lo que hicimos y qué podemos corregir. Él es mi mayor crítico, pero yo también soy su mayor crítica, así que nos ayudamos para que las cosas salgan bien”.


¿Además del arbitraje, en qué otra actividad trabaja?


“Yo soy ingeniera industrial, especialista en gerencia integral en la parte de logística, y me dedico a la parte de proyectos independientes, pero no dependo de una empresa por tema de viajes y horarios”.


La pionera


La primera mujer en impartir justicia en un partido oficial por Liga (hombres) en Colombia, fue Martha Liliana Toro, quien se estrenó en Primera División dirigiendo el 8 de agosto de 1999 el partido entre el Atlético Bucaramanga y Deportes Quindío.


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Antes de ese juego ya se había fogueado como arbitro en el torneo de ascenso, siendo su primer compromiso Cóndor - Cooperamos Tolima, en el estadio del Olaya de Bogotá en 1998.


Su retiro se dio una década después y el último partido que ofició como central en el fútbol colombiano fue en el 2005 un duelo entre Deportivo Cali e Independiente Medellín en el Pascual Guerrero.


En el 2017 tres mujeres estuvieron en un partido de la B: Yeimy Martínez, Mary Blanco y Luz González. COLPRENSA