¿Aspirará a la presidencia Marta Lucía Ramírez?



Se acerca la hora de las definiciones para la vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez, en su objetivo de poder llegar a ser la primer mujer del país que ocupe la Presidencia, debido a que sólo le quedan 20 días para que decida postularse al cargo.


La normatividad vigente señala que los funcionarios públicos, del Gobierno Nacional, que deseen presentar sus nombres como aspirantes a la Presidencia de la República, lo deben hacer un año antes de la primera vuelta presidencial, la cual está prevista para el domingo 29 de mayo de 2022. Es decir que Ramírez tendría como fecha máxima para salir de la administración Duque el viernes 28 de mayo.


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Y aunque Ramírez hasta hace unos meses lo mostraba como lejano, en semanas recientes evidenció que si es un tema que le interesa, pero que lo tiene aún en análisis. A mediados de abril pasado, precisamente en declaraciones a Colprensa, la vicepresidente señaló que estaba “muy concentrada en los informarles, en la equidad de género y en la reactivación económica”.


Ramírez políticamente ya ha hecho el curso necesario para tener el mérito para aspirar a la Presidencia, pues ha ocupado varios cargos, además que ya ha aspirado en dos ocasiones anteriores y desde el 7 de agosto de 2018 es la vicepresidente de la República, luego de haber estado en la fórmula con Iván Duque.


Esa posibilidad de ser la candidata sucesora de Duque empezó a cambiar con el paso de los meses. Al desgaste propio de todo gobierno, Marta Lucía tuvo que enfrentar varios asuntos personales que le afectaron anímicamente y en su imagen, como cuando se habló de la relación empresarial que supuestamente su esposo tuvo con un empresario narcotraficante, o luego cuando se supo que un hermano suyo estuvo preso en los Estados Unidos por narcotráfico.


Sin embargo, Ramírez tenía claro que de salirse su mejor opción es ser la candidata de la derecha, para lo cual debería contar con el apoyo del conservatismo (su partido) y del Centro Democrático (el uribismo). Esa posibilidad en la actualidad solo se daría por el lado conservador, más no en el uribismo, porque desde esas filas se espera tener un candidato propio para llegar a la consulta interpartidista que se estaría cumpliendo en marzo de 2022. Precisamente en 2018 Ramírez estuvo junto a Alejandro Ordóñez e Iván Duque, en la consulta de la derecha.


También tiene claro que si en esta ocasión no se lanza, tal vez no lo vuelva a hacer en un futuro, así precisamente se lo dijo en una entrevista al cierre del 2020 a Yamid Amat, cuando le aseguró que si no era esta campaña ya no habría otra. Su postulado tiene mucho sentido, pues de no aspirar ahora en el 2022, para el 2026 ya no tendría mucha figuración como la ha tenido en los últimos años, cuando vino de la oposición férrea en ocho años a Juan Manuel Santos y los cuatro del mandato de Duque.


El Presidente


Pero el presente no es el mejor socio que tiene Ramírez para decir adiós a la Vicepresidencia. Sobre su espalda lleva los aciertos y equivocaciones del presidente Duque, pero en especial los errores, que son los que más pesan al momento de salir a hacer una campaña presidencial.


De ser candidata, Ramírez tendrá como uno de sus principales debilidades la controvertida reforma tributaria que hace una semana tuvo que retirar el gobierno, la cual ella, como era lógico, salió a defender, incluso llamó demagogos a quienes están pidiendo el retiro del proyecto.


Un asunto más que va en contra de Ramírez es la actual situación del orden público, en donde las álgidas y constantes marchas han desatado, algunas en el abuso de parte de la fuerza pública en hechos que habrían dejando más de 20 muertos civiles.


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En opinión del analista John Mario González, “con lo que ha sucedido en los últimos días en Colombia veo no solamente cerrada cualquier posibilidad de un candidato del Centro Democrático sino también del Partido Conservador”.


“La política en Colombia en los dos últimos años se ha desplazado desde la centro derecha al centro, desde la centro izquierda a la izquierda, ese contexto político no le facilita a Marta Lucía Ramírez articular su campaña presidencial, sobre todo por las veleidades que ha tenido ella en política, estuvo en el Partido Conservador, luego en el Centro Democrático, otra vez independiente, eso ha hecho que ella tenga dificultades de aprecio dentro de la bancada del Partido Conservador”, considera González.


El a dónde llegaría a hacer política es otro de los interrogantes que le rondan a Ramírez. En 2018 ella fue la candidata del conservatismo en la consulta interpartidista, pero en la elección presidencial fue inscrita por el Centro Democrática en la fórmula con Iván Duque, lo cual le obligaría a presentarse por ese partido.


Al respecto, el analista Fernando Sanín sostiene que “hay un vacío en la normatividad al respecto. Hace dos meses cuando se rumoró que Ramírez iba a renunciar, hubo una polémica porque el conservatismo salió a reclamar ese cargo en caso de que dimitiera, por lo que algunos senadores del Centro Democrático salieron a decir que si tocaba elegir nuevo vicepresidente debía ser uribista”.


De no estar bajo la sombrilla del Centro Democrático ni del conservatismo, a la vicepresidente le tocaría salir a recoger firmas, algo que no le es ajeno, porque ya lo hizo, pero el problema es que le tocaría hacerlo en medio de la pandemia, motivo por el que están frenadas los procesos de revocatoria de alcaldes y la inscripción de los movimientos significativo de ciudadanos que esperan llegar al Congreso.


En el más reciente estudio de Polimétrica de la firma Cifras y Conceptos, de abril pasado para Caracol Radio, la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez contaba con una imagen favorable del 27 % y desfavorable del 65 %. La medición incluso se hizo cuando apenas se había presentado la reforma tributaria y el gobierno no había tenido el desgaste de las últimas semanas.


En marzo pasado, en una encuesta del Centro Nacional de Consultoría, la vicepresidente Ramírez, en un escenario para la segunda vuelta presidencial, le daba un empate con el senador opositor Gustavo Petro, aunque en el escenario para la primera vuelta quedaba muy distante de Petro, quien ganaba.


“La decisión inteligente de ella es no salir del gobierno en este momento, debe terminar el gobierno y si lo hace sus posibilidades son mínimas. Creo que además ella ha tenido el infortunio, porque un retiro en este momento lo hace en medio de esa impopularidad del gobierno y ella ha tenido una serie de desaciertos de su entorno”, estima el analista González.


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Para Fernando Sanín, “en la fotografía de hoy Marta Lucía Ramírez, no tendría mayor posibilidad, a ella, más que a cualquier otro candidato de derecha, le van pasar la cuenta de cobro por el desgaste del gobierno de Iván Duque, algo que no tuvo que enfrentar en 2018 cuando venía de hacer la oposición”.


Serán tres semanas de expectativa para saber el futuro político de Ramírez, incluso en los corrillos políticos se dice que si esta semana que comienza no renuncia, definitivamente ella llegará hasta el 7 de agosto de 2022. COLPRENSA